El turisme com a fenomen de masses
Buena parte de la gran expansión mundial fue, por lo tanto, un proceso de ir acortando distancias o, en los Estados Unidos, la continuación de viejas tendencias. El modelo de producción en masa de Henry Ford se difundió por las nuevas industrias automovilísitcas del mundo, mientras que los Estados Unidos los principios de Ford se aplicaron a nuevas formas de producción, desde casas a comidas-basura (MacDonald's es un éxito de posguerra). Bienes y servicios hasta entonces restringidos a minorías se pensaban ahora para un mercado de masas, como sucedió con el turismo masivo a playas soleadas. Antes de la guerra jamás habían viajado más de 150.000 norteamericanos a Centroamérica y al Caribe en un año, pero entre 1950 y 1970 la cifra creció de 300.000 a 7 millones (US Historical Statistics I, p. 403). No es sorprendente que las cifras europeas fuesen aún más espectaculares. Así, España, que prácticamente no había conocido el turismo de masas hasta los años cincuenta, acogía a más de 54 millones de extranjeros al año a finales de los ochenta, cantidad que sólo superaban ligeramente los 55 millones de Italia (Stat. Jahrbuch, 1990, 9. 262). (...). En resumen, ahora al ciudadano medio de esos países le era posible vivir como sólo los muy ricos habían vivido en tiempo de sus padres, con la natural diferencia de que la mecanización había sustituido a los sirvientes.
Eric Hobsbawm, Historia del siglo XX, p. 266 i 267