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SAN ILDEFONSO: Grandes problemas
Una colectividad sin elementos de relación social, constituye una masa inerte carente de personalidad y apta para ser balanceada por todos los vientos
Concentración de emigrados
En la actualidad viven en la populosa barriada de San Ildefonso unas 10.000 personas -más o menos- llegadas de los más variados rincones de la geografía española. La mayoría de estas personas -emigradas del sur de España- han venido a Barcelona en busca de una situación económica más favorable que la que gozaban en sus tierras natales.
El grave problema del agro español y más concretamente del campo andaluz les ha obligado a dejar sus tierras, sus amistades, su casa solariega, sus costumbres y tradiciones en busca de mejoras económicas, pero estos cambios, a pesar de su mejora económica, llevan en sí una infinidad de problemas de toda índole: Problemas de integración a la nueva comunidad que aceptan, problemas en el cambio de idioma, en el cambio de costumbres, cambio radical en el trabajo sin tener la menor preparación para ello y finalmente problemas de orden espiritual al repercutir éste en su misma vida de fe.
Conglomerados humanos
San Ildefonso es pues un conglomerado de personas emigradas de los distintos lugares de España con todas las dificultades que estas grandes aglomeraciones llevan consigo. La necesidad de buscar cobijo una vez llegados a Barcelona y sus alrededores hace que los emigrados se concentren en estos núcleos de población de proporciones gigantes, que si bien solucionan con urgencia el problema gravísimo de la vivienda, sin embargo imposibilitan el ejercicio de la iniciativa privada y el hombre, en estas condiciones, se va convirtiendo en masa y perdiendo su propia dignidad de hombre.
No es suficiente solucionar el problema de la vivienda concentrando multitudes como en un almacén se concentran paquetes, convendría dar una estructuración más orgánica, convendría también fomentar más el espíritu de iniciativa haciendo de este modo una estancia más agradable y más humana. Es convenientísimo al mismo tiempo crear unos servicios sociales que haría posible una relación social y crearían con el tiempo una personalidad propia en el barrio.
Hoy en día nuestra barriada carece todavía de elementos sociales básicos como son: una alcaldía de distrito, una oficina de estadística y control, unos teléfonos públicos, unas escuelas nacionales (quedan más de 300 niños sin asistir a la escuela), un mercado, un sistema de comunicaciones suficiente, unos agentes del orden público y unas entidades que se dediquen a promover la cultura, la diversión, el deporte... en fin, faltan todavía elementos fundamentales para hacer que San Ildefonso sea o bien un suburbio sin ninguna personalidad propia o bien pase a ser un barrio integrado a nuestra populosa ciudad de Cornellá.
El pensamiento de Cornellà, 1968.
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