La historia de José

 

Hijo de Jacob, José despierta la envidia de sus once hermanos por ser el favorito de su padre y por dos sueños que les cuenta en los que se evidencia de un modo explícito el importante destino que le espera. En uno ve doce gavillas de trigo. De ellas tan sólo una se mantiene plenamente erguida, mientras que las restantes se inclinan ante la anterior. En el otro ve como el sol y las estrellas se postran ante él:

 

Rafael Sanzio. José y sus hermanos. Loggias del Vaticanos. 1516-1517.

Tuvo José un sueño y lo contó a sus hermanos, y ellos llegaron a aborrecerlo más todavía. Él les dijo: -- Oíd ahora este sueño que he tenido:7 estábamos atando manojos en medio del campo, y mi manojo se levantaba y se quedaba derecho, y vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban ante el mí. Entonces le respondieron sus hermanos: -- ¿Reinarás tú sobre nosotros, o dominarás sobre nosotros? Y lo aborrecieron aún más a causa de sus sueños y sus palabras. Después tuvo otro sueño y lo contó a sus hermanos. Les dijo: -- He tenido otro sueño. Soñé que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban hacia mí.

Génesis 37, 5-9

 

Ambos sueños no hacen sino aumentar la envidia de sus hermanos que deciden primero encerrarlo en un pozo y venderlo luego a unos mercaderes. Éstos lo llevan a Egipto donde será comprado por Putifar, uno de los generales del faraón. José que, por su inteligencia, se convierte rápidamente en el hombre de confianza de Putifar es acusado por la mujer de éste, de querer seducirla, despechada porque en realidad había sido ella la que, con resultados infructuosos, había intentado seducir a José:

 

Pero aconteció un día, cuando entró él en casa a hacer su oficio, que no había nadie de los de casa allí. Entonces ella lo asió por la ropa, diciendo: -- Duerme conmigo. Pero él, dejando su ropa en las manos de ella, huyó y salió. Cuando ella vio que le había dejado la ropa en sus manos y había huido fuera, llamó a los de casa, y les dijo: -- Mirad, nos ha traído un hebreo para que hiciera burla de nosotros. Ha venido a mí para dormir conmigo, y yo di grandes voces. Al ver que yo alzaba la voz y gritaba, dejó junto a mí su ropa, y salió huyendo. Puso ella junto a sí la ropa de José, hasta que llegó su señor a la casa. Entonces le repitió las mismas palabras, diciendo: -- El siervo hebreo que nos trajiste, vino a mí para deshonrarme. Y cuando yo alcé mi voz y grité, él dejó su ropa junto a mí y huyó fuera. Al oír el amo de José las palabras de su mujer, que decía: "Así me ha tratado tu siervo", se encendió su furor. Tomó su amo a José y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey; y allí lo mantuvo.

Génesis 39, 11-20

Maestro de la leyenda de José.  José y la mujer de Putifar (Munich, Alte Pinakothek). Segunda mitad del siglo XV.

 

En la cárcel las facultades de José para la interpretación de los sueños volvieron a ponerse de manifiesto al explicar a dos compañeros de prisión el significado de los sueños que habían tenido. José interpreta que uno de ellos será ejecutado y el otro puesto en libertad, lo que efectivamente se cumple. Enterado de todo ello el faraón lo hace llamar a su presencia para que interprete un sueño que ninguno de sus adivinos era capaz de explicar. En él siete vacas flacas se comen a siete gordas y siete espigas de trigo llenas y hermosas eran devoradas por otras siete marchitas y quemadas por el viento:

 

Rafael Sanzio. José interpreta el sueño del faraón. Loggias del Vaticanos. 1516-1517. ...respondió José al faraón:
-- El sueño del faraón es uno y el mismo. Dios ha mostrado al faraón lo que va a hacer. Las siete vacas hermosas siete años son, y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno y el mismo. También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas son siete años, y las siete espigas menudas y
quemadas por el viento solano siete años serán de hambre. Esto es lo que respondo al faraón. Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado al faraón. Vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto. Tras ellos seguirán siete años de hambre: toda la abundancia será olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumirá la tierra. Y aquella abundancia no se echará de ver, a causa del hambre que la seguirá, la cual será gravísima.

Génesis 40, 25-31

 

Así explicado el significado de su sueño, el faraón, por consejo del propio José, puso en marcha toda una serie de medidas para evitar en lo posible los efectos negativos de los siete años de escasez y sequía. Impresionado por la capacidad de José el faraón le otorgó un puesto destacado en la corte y le permitió traer a Egipto a su padre y a sus hermanos tras perdonarles por el trato que le habían dado.