San Agustín

 

Es uno de los cuatro Padres de la Iglesia y el teólogo más importante del cristianismo occidental. Como tal con frecuencia se le ha representado, igual que a San Jerónimo, trabajando en su estudio rodeado de libros e instrumentos científicos. También enseñando a sus discípulos o discutiendo con herejes o paganos. Entre las numerosas escenas que el arte cristiano le ha dedicado destaca la que recoge una historia según la cual paseando un día por la playa se encontró con un niño enfrascado en la tarea de meter el mar en un hoyo sirviéndose de una concha. Al hacerle ver el santo que aquéllo era imposible, el niño (al que a veces se identifica con un ángel) le respondió que era menos difícil que entender el misterio de la Santísima Trinidad a través de la razón humana:

 

Benozzo Gozzoli. Ciclo de la vida de San Agustín (San Gimignano, iglesia  de San Agustín). 1464-1465.

 

Como obispo que fue de la ciudad de Hipona se le suele representar con mitra y vestiduras episcopales. Por su condición de intelectual puede llevar un libro en la mano, aunque en otras ocasiones se sustituye por un corazón ardiendo, símbolo de su amor por Dios.