ADIVINANZAS

 

A cuestas llevo mi casa.

Camino sin tener patas.

Por donde mi cuerpo pasa

queda un hilillo de plata.

(El caracol)

Con su cola inmensa,

vestido de gris,

busca tu despensa

en cualquier país.

(El ratón)

 

 

 

Duermo en una cama

que jamás se arruga.

De todas las hierbas,

prefiero la lechuga.

Tengo orejas largas

y una cola diminuta.

Si echamos una carrera,

gano sin disputa.

(El conejo)

 

Amarilla en el centro,

blanca por fuera.

Si fuera huevo,

estaría en la nevera,

pero como no lo soy

aparezco en primavera.

(La margarita)

 

En el campo fui nacida,

mis hermanos son los ajos,

y aquel que llora por mí

me está partiendo en pedazos.

(La cebolla)

Era un sol en miniatura

y en la hierba la encontré.

Cuando sin piel la dejé,

me fascinó su frescura.

(La naranja)

 

Al revolver una esquina,

vi un convento abierto;

más arriba, dos ventanas;

más arriba, dos espejos;

arriba, una montaña

donde se pasean

los señores caballeros.

(La cabeza)

Hermanos inseparables,

soportamos un gran peso.

La tierra nos da su beso,

porque somos incansables.

(Los pies)

Tres cuevas en la montaña:

¿quién me las podrá encontrar?

En dos el aire va a entrar.

La tercera el vidrio empaña.

(La nariz y la boca)

Ha bogado muchas veces,
ya lo creo,
entre togas de los jueces,
por un reo.

(Abogado)

Con una manguera, 
casco y escalera
apago los fuegos 
y las hogueras.

(bombero)

Soy de piel o paño gordo
y me adhiero a tu cuerpo, 
para que no pases frío 
cuando llega el invierno.
(El abrigo)
 

 

Niños y niñas
con sus profesores,
pupitres y sillas,
pizarras y flores,
libros y cuadernos,
tizas, borradores,
muchos lapiceros 
de varios colores.
Allí tu vas.
¿Lo adivinarás?

(el colegio)

Mi madre es tartamuda ,

mi padre es cantaor;

tengo el vestido blanco

y amarillo el corazón.

(El huevo)

 

 


¿Qué será?¿Qué será?

Que está a la puerta

y no quiere entrar.

(El umbral)


Lo que no consiguen fuerza ni destreza

para mí es muy fácil, toda una simpleza

Pocos me respetan, pero no hay derecho,

pues sin mí estarían sin cama ni techo.

(La llave)

Con su traje muy blanco encontré al hombrecito.

Bajo el terrible frío le vi muy derechito.

Pero cuando el sol de pronto nos envió su calor

se fue a la carrera el extraño señor.

(El muñeco de nieve)

En muros de mármol de extrema blancura,

cubierta de un velo muy suave y sedoso,

la sustancia de oro brinda su hermosura.

No hay puertas que turben su inmenso reposo,

mas todo está expuesto a quiebra y ruptura.

(El huevo)

Estando un muerto,

enterrado en un huerto,

pasó un vivo, le pisó el ombligo,

se levantó el muerto

y mató al vivo.

(El cepo)

Las cuatro hermanas gemelas

dan mil vueltas paralelas.

Giran, giran, siempre danzan

mas nunca jamás se alcanzan.

(Las aspas del molino)

Con techo de hierro, pared de cristal,

las noches en vela me gusta pasar.

(La linterna)

Tela sobre tela,

paño sobre paño,

si no me lo adivinas

no te lo digo en un año.

(La cebolla)

No tengo cabeza, pero llevo sombrero,

sin pies me mantengo erguido.

En los bosques me aglomero,

por los duendes soy muy querido.

(La seta)

 

Había una casita verde

y en esa casita verde había una casita amarilla

y en esa casita amarilla otra casita muy blanca

y en esa casita blanca un corazón también blanco.

(La nuez)