"Siempre trato de pensar lo impensable"

Kim Faura, director corporativo de contenidos de Telefónica

foto: Carme Ciscart

Kim Faura acaba de ser nombrado director general corporativo de contenidos de Telefónica. El cargo que más expectativas había creado en la nueva etapa de la compañía liderada por César Alierta. A partir de ahora él será el encargado de coordinar todos los programas o actividades que el grupo Telefónica emita por banda ancha. Por tanto, él será el "jefe" de los creadores que trabajan para las cadenas de radio y televisión de Admira, a través de los portales de Terra, de Telefónica Móviles y hasta para la productora Endemol. Es "un creador metido en el cuerpo de una buena persona" tal como le definen sus compañeros.

Faura, ni por talante ni por organigrama, va a entrar en confrontación con el presidente de Admira, Luis Abril, como algunos malintencionados afirman. Como dice el presidente de la operadora, "se encargará de controlar todas las actividades para buscar sinergias que se traduzcan en ahorros para la compañía". En otras palabras, evitar duplicidades y lograr que todos trabajen en una misma dirección: ganar dinero.

César Alierta le fichó para Tabacalera. No le conocía y su nombramiento se lo propuso un "cazacerebros". Cuando le vio trabajar se quedó prendado de él. "Nunca antes había conocido a un comercial con mayor creatividad." Aún se recuerda cómo dio la vuelta a las ventas de cigarrillos negros cuando estaban en su momento más bajo. En su primera reunión de directivos propuso la campaña: "Tabaco negro, sabor latino". Los viejos gestores de la casa le dijeron que se había vuelto loco porque el tabaco negro no lo fumaban los jóvenes, sino los mayores, los clientes de toda la vida. Faura respondió, precisamente por eso, vamos a vender a los que nunca nos han comprado, los otros ya los tenemos. Y así comenzó una campaña de publicidad con "la flaca" dirigida al público joven y la creación de los "Café Ducados" bares de Internet que tanto éxito tuvieron en París. Las ventas se duplicaron.

Pero eso no es nada. En una reunión con analistas le preguntaron cómo era posible que el director de marketing de Tabacalera no fumase. A lo que respondió: "Que le pregunten al director comercial de Tampax qué hace para vender su producto".

Sin lugar a dudas es un hombre sorprendente y muy rápido. Aún se comenta que cuando trabajaba para Chupa Chups se le encargó introducir el "pitagol" en Estados Unidos. Era una misión imposible para un mercado tan grande y competitivo. Y como tantos catalanes que salen para comerse el mundo, se presentó en Nueva York con una secretaria. Fue a la sede de la multinacional Kellog's y el jefe de marketing se quedó sorprendido cuando Kim Faura le interpretó el himno americano con un silbato de caramelo. Consiguió el contrato. Kellog's patrocinó el spot de diez segundos en todas las grandes cadenas televisivas.

Es un gestor que se siente profundamente catalán pero con una visión universal. Estudió Derecho en la UB e hizo el máster en el IESE. Ha vivido en EE.UU., Alemania y Egipto. Habla inglés, francés, castellano y catalán. Ha trabajado para las multinacionales Gillette, Braun, Pepsico, Chupa Chups, Tabacalera y hasta en el BSCH. Está casado, tiene dos hijos y su gran afición es la caza, y según las malas lenguas, "perder al mus".

Su secreto como gestor se basa en cuestionarlo todo. "Thinking outside the box", o como dice Tony Blair, pensar lo impensable. "No se trata sólo de inventar, sino de aplicar cosas que han funcionado bien con un producto determinado a otro totalmente distinto. La genialidad está en adivinar el futuro como Spielberg y Julio Verne, porque eso te permite adelantarte a las tendencias", dice. El otro elemento clave es la gestión de los recursos humanos. "La gente tiene que ser feliz en su trabajo porque pasa más horas en él que en casa. Nunca pongo castigos. Lo importante es transmitir la pasión en lo que se hace. Esto permite sacar de los demás lo mejor que tienen y crear un equipo en el que todos suman."
Odia los convencionalismos. "Por favor, no me llame don Joaquín, soy Kim para todos." Está convencido de que "todo se puede tratar sin el encorsetamiento de la formalidad". Esto para una compañía centenaria como Telefónica supone una revolución. Ha sido el primer director general que ha acompañado a sus comerciales a vender los servicios de la compañía puerta a puerta e incluso ha bajado con los técnicos a examinar las arquetas con las conexiones telefónicas para conocer el negocio por dentro. Y es que Kim Faura es un cazador que aún tiene que cobrar muchas piezas en Telefónica.

MAR DÍAZ-VARELA, Madrid .

LA VANGUARDIA - 14/04/2002