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Antes y ahora

Melanchthon (1497-1560), humanista del Renacimiento, conocía muy bien, sistemáticamente, Griego, Latín y Teología; sabía escribir libros; las informaciones que sabía eran limitadas y casi no cambiaban: su mundo estaba condicionado por los ritmos naturales y era estable; se estaba a merced de la naturaleza y el hambre, las enfermedades y todo tipo de limitaciones eran una amenaza muy grande.
Zizí es una chica de hoy, trabaja como peluquera; ha tenido una adolescencia muy larga y ha pasado muchos años formándose, primero en la Escuela y luego en la Universidad; cuando estudiaba no sabía lo que iba a hacer y su título no la ha preparado para hacer un trabajo. Zizí tiene un vocabulario de mil palabras pero no las usa todas; su vida está pautada por las campañas comerciales (Navidad, rebajas, verano, más rebajas, ropa, deporte…); nunca termina nada, siempre está empezando cosas y vive en un mundo en cambio continuo, en el que todo está en permanente estado de flujo; no lee un libro entero, ha estudiado con páginas fotocopiadas, folletos, guías o revistas; si quiere saber algo le basta con las tres ideas que encuentra en una guía, vídeo o web: navega por Internet o hace zaping en la televisión para pescar y descartar información. Zizí vive en el Estado del Bienestar que la Industria ha hecho posible.
Cambios en el Lenguaje. Desde la Prehistoria hasta la llegada de la Industria, la actividad humana y el lenguaje se conforman linealmente.


Hoy el lenguaje ha quedado simplificado por nuestra sociedad industrial y de masas: traducido a palancas y válvulas, el libro se hizo máquina; traducido en gente se hizo ejército o cadena de trabajo.
Aceptamos la racionalización del lenguaje: formularios, cartas formularias hechas con programas de tratamiento de texto, contraseñas, logotipos o cajeros automáticos.


La civilización industrial necesita gente con destrezas diferentes y más complejas que las de antes; así

se incrementa el nivel educativo y también la lectura, al alcance de muchos pero muy simplificada.
Ahora hay muchísima más información: El agujero de ozono de la sobreinformación ha roto el cosmos de la Escritura.


Además de industrial, nuestro mundo es global (los problemas habrían de ser de todos: el Sida, la deforestación o la lluvia ácida…) y la interconexión (mediante la televisión, la radio, el teléfono móvil y el Internet) remodelan nuestra práctica vital y el lenguaje.


El mercado se ha emancipado de la Escritura; los ámbitos que la conservan (como el Gobierno y el Ejército) no son eficaces.


Estos cambios han determinado cambios en el lenguaje, dejando de lado la secuencialidad.
Usamos otros lenguajes diferentes del natural, como el de la química, matemáticas o los varios informáticos: elegimos, para cada función, el que más nos conviene.

 

La evolución universitaria de los EE.UU. como ejemplo del cambio que lleva de las Expresiones Variadas


La situación americana es el modelo al que parecen acercarse las otras sociedades: allí, se busca siempre una mayor eficacia mediante continuos cambios cada vez más rápidos, se tiende a una situación a la vez globalizadora pero que, también, hace posibles contextos muy diversificados que usan de mediaciones, nuestro lenguaje escrito tradicional deja de ser la forma de comunicación preferente, y aparecen formas de organización nuevas, no lineales y parciales.


Durante el siglo XIX se organiza la educación universitaria; en la Costa Este se seguía el sistema europeo, buscando la formación integral de los universitarios más que la aptitud profesional, llegando a enseñar cosas (Literatura, Filosofía) que no dan para vivir. Hacia el Oeste, al contrario, la universidad ha de preparar para el trabajo, dando énfasis a los campos técnicos, como agrícola, mecánico o industrial.


Hoy, el título es un requisito previo para trabajar y no el resultado de un tiempo de preparación para alcanzar una formación de calidad. Antes la Educación no preparaba para un trabajo sino que forjaba un carácter.


Los Americanos son muy prácticos y dicen: La Universidad me dió un título de Inglés. La Escuela de Cocina Peter Kump me ha dado una profesión.


El futuro de la Educación ha de tener en cuenta nuevas destrezas, como la discontinuidad (de la que es ejemplo el hipertexto, que no es lineal), procurando no ser determinista.
Nuestras universidades están masificadas y los estudiantes son tratados según el modelo industrial del trabajo en cadena, no tiene una estructura abierta, universal, como indica su nombre, sino que es muy especializada, dando una formación técnica y profesional.
En las Universidades americanas hay una obsesión, muy americana, por ser competente (Literacy): competencia informática, visual o cultural.

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