Conclusión

Habéis podido conocer una interesante obra de nuestra literatura medieval, que refleja muy bien la mentalidad de los señores feudales de la época y su concepción de la literatura: ésta tiene que servir como entretenimiento, pero también debe ser útil, ofrecernos enseñanzas o, por lo menos, debe servirnos para reflexionar.
También habéis visto que hacer un libro no es sólo escribir una historia, sino que el proceso que llamamos edición es bastante más complejo. ¡Y vosotros sólo habéis visto una mínima parte!
Y ahora, ¿os
atrevéis a crear o escribir vuestros propios enxiemplos?
Imaginad situaciones en las que podáis actuar como Patronio
o como el conde Lucanor. Tenéis que pensar en un
problema que algún amigo os ayude a resolver explicándoos un ejemplo, una
historia. Representarla o escribirla, ya será una decisión que tendréis que
tomar vosotros.