Presencia del Fe en
aguas
El Fe
en el agua natural proviene de la disolución de las rocas y minerales
en que se encuentra. También puede incrementarse artificialmente
el contenido de Fe porque son muy utilizadas en las industrias y hay posibilidad
de vertidos industriales ferrosos.
En aguas de superficie se encuentra
de forma equivalente y en niveles muy bajos, ya que en estas aguas el ión
hierro(III) es practicamente insoluble. Por otro lado el Fe divalente
no se encuentra normalmente en este tipo de aguas ya que se encuentra en
condiciones anaeróbicas, ya que la presencia de oxígeno provoca
su rápida oxidación.
Las aguas subterráneas tienen
mayores concentraciones de Fe ya que la materia orgánica
del suelo
absorbe el oxígeno disuelto del agua, normalmente las aguas con
gran carga orgánica suelen tener más Fe produciéndose así
asociaciones y complejos entre ellos cuya eliminación y potabilización
puede ser problemática.
Cuando desciende el oxígeno
del agua hay un incremento del Fe divalente, esta dinámica es típica
de lagos y embalses que experimentan períodos de estratificación
térmica, poco oxígeno y alto potencial reductor.
El Fe juega un papel importante
en el ciclo natural del fósforo.
En las muestras filtradas de aguas
superficiales oxigenadas el Fe no llega a 1 mg/L, algunas aguas subterráneas pueden contener una cantidad
bastante mayor. En muestras de aguas el Fe puede
estar en forma de solución auténtica, en estado coloidal,
en complejos inorgánicos u orgánicos, o en partículas
suspendidas.