El desarrollo de la capacidad intelectual se basa en la interacción de 3 factores: alta capacidad, persistencia en la tarea y creatividad.

Poseer buena capacidad intelectual no implica poseer motivación suficiente para desarrollarla. Hacen falta ayudas externas. ¡Esta es la deuda de la Pedagogía con estos alumnos!
Si estos tres factores crecen de forma aleatoria o descompensada, los alumnos sufren una regresión al promedio. La alta capacidad se reduce sin motivación, persistencia y esfuerzo.
La educación del Superdotado es un tema básico de la política educativa de cualquier país no ya moderno, sino simplemente justo.

 

Es necesario inculcar en los alumnos que nada se consigue al margen del esfuerzo personal, al menos bueno y perdurable.