ROCAS PARA HACER ESCULTURAS 11
2.5 Los colores y los bandeados.

Sobre gustos no hay nada escrito y cualquiera que sea el color de la roca, es probable que tenga una aplicación estatuaria agradable y bella.

Sin embargo, si hacemos una clasificación de los materiales usados, por ejemplo en las estatuas del Museo del Prado, en función del color, podremos decir que el blanco es el más empleado, seguido del bandeado gris/blanco, negro y rojo, estos últimos con sus tonos más vivos. Hay que aclarar que la preferencia por el blanco es un canon muy antiguo mientras qué sobre todo al Renacimiento, se aprecian mármoles coloreados. Respeto al color, se puede hacer una referencia a la homogeneidad de tono cromático o a la homogeneidad de repetición de tonos en los bandeados. En principio, esta homogeneidad es un factor positivo de calidad ya que permite al artista prever/planificar el resultado final de su trabajo.

Con los bandeados conviene tener en cuenta la “forma” espacial de las bandas que de acuerdo con la superficie de corte determinará el aspecto definitivo en qué se podrán verse.

Respeto a los deterioros cromáticos hay que tener en cuenta que los rojos son los más estables; su alteración, si se produce, se debe más al deterioro de la roca que al color en sí mismo.

Por último señalar que algunos mármoles blancos son especialmente sensibles a la alteración cromática por óxidos de hierro, que les comunican un intenso color amarillo (típico de orín de hierro). En este caso, la única solución consiste en evitar el contacto del mármol con piezas metálicas u óxidos de hierro.

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Mármol de grano fino. Carrara