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Visitar el taller de un escultor puede ser también una salida de
geología. Los alumnos del instituto Enric Borràs visitaron
el taller de Mariano Andres Vilella, una bonita casa, Casa Manolita, situada
al regazo de la montaña de Montjuïc.
Mariano es un autodidacta, empezó a querer la piedra a los 13 años
cuando por casualidad entró como aprendiz en el taller del marmolista
Angel Pintre (Zaragoza), y su inteligencia y ganas de aprender lo han
llevado a ser un escultor reconocido.
Destacaremos los muchos años que se dedico a ser profesor de la
Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona. Algunas de sus
obras ilustran este texto.
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Mariano
considera que toda piedra es buena por hacer escultura y si tenemos alguna
duda, sólo hace falta que nos fijemos en lo que hicieron los egipcios
con el granito y el basalto. El mármol de Carrara es el rey del mármol.
Él lo denomina “azúcar” y considera que es especialmente
importante como material en las esculturas figurativas. Nos explica que
antes en Carrara los encargados de cantera separaban los mejores bloques
para los escultores. Actualmente no se tienen en cuenta estos tipos de delicadezas,
y gracias a las nuevas técnicas d’extracción se ha sacado
más mármol de Carrara en los últimos 60 años
que en toda la historia de la humanidad. Lo que interesa es sacar mármol,
bajarlo al puerto y cobrar dólares.
Mariano trabaja fundamentalmente con mármol italiano, mármol
de Calatorao, mármol de Bélgica y basalto de Castellfollit.
Mariano, si le encargan una pieza para un lugar interior, cree que es mejor
es usar mármol de Carrara. Si el presupuesto es inferior utiliza
Crema Andalucía, o también puede usar piedra de Calatorao,
mármol cataclástico o mármol de Bélgica. Si
la escultura es para el exterior, es mejor usar mármol de Carrara,
pero si es arte abstracto también se puede usar el basalto de Castellfollit
que es durísimo para trabajar, pero al mismo tiempo inalterable a
la intemperie.
Mariano no ha usado el granito casi nunca como medida preventiva de la silicosi
(enfermedad causada por el polvo de sílice). Hace falta destacar
el trabajo que ha hecho d’afloramientos de areniscas de la Terra Alta
directamente en la naturaleza.
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