2005-15
10è ANIVERSARI

titol

Diálogos de Pedralbes

«Filosofía» para la vida cotidiana (I)

  • La gente suele identificar «Filosofía» con filosofía académica.
  • Sin embargo, la «filosofía» es una necesidad humana básica. Algo de lo que no se puede prescindir. Necesitamos «filosofía» para vivir.
  • Sin «filosofía» ni somos seres humanos plenos y libres... ni podemos llegar a ser ciudadanos autónomos.
Por Mónica CAVALLÉ, filósofa. Profesional de Asesoramiento Filosófico Sapiencial

Mónica CAVALLÉ, profesional de la consultoría o asesoramiento filosófico. Filósofa, premio nacional de licenciatura en «Filosofía». Dra. por la UC Madrid y profesora en el ámbito del budismo y del hinduismo. Especialista en las «Filosofías» y «sabidurías» del extremo oriente. Se dedica a la consultoría filosófica: ¿en qué consiste? ¿cuál es su método, qué tipo de personas atiende, con qué finalidad?

¿Para qué sirve la «Filosofía», cuál es su función, qué aporta? ¿Es simplemente arqueología del pasado o tiene algún tipo de aportación edificante en el presente?

Por el interés de su contenido, hacemos una transcripción del mismo (1era parte).

Para qué sirve la «Filosofía».

5' 50'': La «Filosofía» no es simplemente un agregado a la vida humana, simplemente para embellecerla, para enriquecerla. La «Filosofía» es algo de lo que no se puede prescindir. No es optativa, porque es una dimensión de lo humano. El ser humano es constitutivamente filósofo. La «Filosofía» es una necesidad humana básica. Necesitamos «Filosofía» para vivir.

Un animalito tiene la guía del instinto, una guía infalible, certera, que le orienta hacia su supervivencia, hacia su desenvolvimiento. Pero el ser humano no cuenta con esta guía infalible, inmediata, automática, del instinto. Para saber a qué atenernos tenemos que tomar distancia, tomar distancia con respecto a nosotros mismos, tomar distancia con respecto a la realidad. Esta dimensión reflexiva es la dimensión “filosófica”.

Al ser humano lo que le guía en la vida es su capacidad de reflexión, el ejercicio de su discernimiento… Y necesita para vivir, y lo necesita ineludiblemente, responder a cuestiones filosóficas básicas: qué es todo esto, quién soy yo, cuáles son los fines que quiero tener en mi vida, dónde radica mi verdadero bien, qué sentido quiero dar a mi existencia, qué es legítimo que espere de la vida, de los demás, de mí mismo... En cada acción, en cada omisión, de forma implícita ya está respondiendo a estas preguntes.

El ser humano no tiene la guía del instinto, pero eso no quiere decir que el ser humano esté arrojado a la existencia, sin manual de instrucciones, desamparado. Cuenta con la guía de su «sabiduría» profunda, su sentido del «bien», de la «justicia», de la «verdad», de la «belleza». Sócrates decía que se trata de una sabiduría latente, potencial, que tiene que ser actualizada, “educida”, que tiene que ser “recordada”, el conocimiento filosófico es recuerdo, se esclarecer algo que ya conocíamos pero que conocíamos de una forma oscura. Para los estoicos la tarea de la «Filosofía» coincide con lo que nos hace humanos y es la capacidad de examinar nuestra “representaciones”. Al animal le guía su instinto y a nosotros nos guían nuestras representaciones, la forma en que nos representamos la realidad, nuestros pensamientos, nuestros juicios, nuestras interpretaciones. Examinar esas «representaciones» es competencia filosófica: la «Filosofía» es por lo tanto una dimensión constitutiva de lo humano.

Todos ya hemos respondido a esas grandes cuestiones filosóficas... incluso el que cree que no lo ha hecho, lo ha hecho. Porque todos para funcionar contamos con ciertas ideas, con ciertos supuestos que son los que hacen que adoptemos ciertas actitudes que nos hacen posicionarnos de una determinada manera ante la realidad, interpretarla de una determinada manera, actuar de una determinada manera, pero si a estos supuestos filosóficos no hemos llegado a ellos de una forma “consciente”, serena, reflexiva esa nuestra filosofía necesariamente va a ser una mala «filosofía», y el problema no es que fallemos en el aspecto filosófico de la vida sino (que) habremos fallado como seres humanos, en el «arte de vivir».

La vocación universal de la «Filosofía»

Musonio Rufo afirmaba: Todos, todos los seres humanos estamos llamados a la virtud, a vivir de una forma plena, a vivir de una forma bella... Pero en la vida del único que esperamos que no cometa errores en su respectiva especialidad es el médico en medicina, el músico en la música, el filósofo en el arte de pensar…, pero en el «arte de vivir» no esperamos que el único que no cometa errores, que no fracase, sea el filósofo sino que esto lo esperamos de todo ser humano... Esto es así porque el ser humano está llamado a la virtud, está llamado a la «Filosofía» (Musonio R.). La «Filosofía»no solo incumbe a una élite intelectual, no es para tener conversación, concierne en lo más profundo a todos los seres humanos.

La «Filosofía» es una actividad y una disciplina  especializada en el mundo académico, solo secundariamente. Históricamente la mayoría de personas identifican «Filosofía» con filosofía académica. Ha habido una reclusión progresiva del ejercicio de la «Filosofía» en el ámbito académico y esta vocación universal de la «Filosofía» se ha ido eclipsando poco a poco, y necesita ser revitalizada, tanto dentro como fuera de la universidad, la «Filosofía» tiene que salir fuera del ámbito académico, y también necesita ser revitalizada dentro de la universidad. También dentro de la universidad la «Filosofía» tiene que volver a conectar con ese sentido vivo, originario de la “Filosofía».

Algunos rasgos de su crisis: el futuro de la «Filosofía»

La «Filosofía» en la universidad ahora mismo está en una situación delicada. Esta situación actual delicada de la «Filosofía» no está originada simplemente por factores externos: las refromas educativas, los gobiernos que promueven esas reformas educativas, el peso y la minusvaloración de las humanidades y la «Filosofía» en los planes de estudio... en una sociedad muy hábil en el ámbito de los medios, ver el despliegue tecnológico, pero bastante analfabeta en lo que son los principios y los fines de la vida humana, en todo lo que puede dar un sentido y un significado humano a la existencia.

Una sociedad que es muy hábil en el ámbito de los medios, ver el despliegue tecnológico, pero bastante analfabeta en lo que son los principios y los fines de la vida humana en todo lo que puede dar un sentido y un significado humano a la existencia.

Cierta forma de hacer «Filosofía» está en crisis, o por lo menos necesita ser revitalizada.... se necesita un nuevo paradigma a la hora de comprender lo que es la actividad filosófica... Algunos síntomas de esa crisis: se ha atrofiado ese papel revitalizador y transformador de la “Filosofía»..., la percepción de la «Filosofía» como algo socialmente lejano, como algo incluso irrelevante, ajeno a la vida de cada ser humano. La «Filosofía» ha perdido su capacidad de irradiación social... cuando la necesidad de «Filosofía» es flagrante a nivel individual y a nivel social... El hermetismo y la oscuridad que ha llegado a tener el lenguaje filosófico. La dificultad, el obstáculo de muchas personas para la comprensión de la «Filosofía» es una cuestión más de lenguaje que de oscuridad de las ideas que se desarrollan… para acceder a ciertas comprensiones filosóficas hay que pasar por un proceso de transformación (personal),  hay que tener cierto tipo de experiencias profundas... y esta es la dificultad real de la “Filosofía» … porque la «Filosofía» nos exige "despertar" para acceder a ciertas comprensiones filosóficas.

Otro rasgo de la crisis de la filosofia: La «Filosofía» ha perdido la/su dimensión «experiencial»... con frecuencia en filosofía ha habido muchas construcciones teóricas, conceptuales, pero que no tienen un refrente claro, concreto, experiencial… cuando los estoicos hablan del «principio rector» , p.e, no están hablando de una hipótesis teórica…hacen referencia básicamente a una experiencia, es la experiencia de una instancia interior, que cuando se tiene se reconoce claramente por sus frutos, por el fruto de la ecuanimidad, serenidad. O por ejemplo cuando en oriente hablan del «ser»  no están hablando simplemente de un concepto, están hablando de la experiencia del «ser»  están hablando de una experiencia muy concreta, reconocible intersubjetivamente, están hablando del «ser» , de la dimensión absoluta de la realidad que tiene efectos personales profundamente transformadores. Hay un déficit de esta dimensión experiencial, que es la que da a los términos filosóficos un sentido vivencial muy claro y muy reconocible en la propia experiencia, e intersubjetivo...

La falta de práctica filosófica, porque estamos hablando de experiencias que para ser tenidas requieren de una práctica filosófica… la «Filosofía» no solo tiene que simplemente jugar con conceptos filosóficos, sino que tiene que alumbrar experiencias filosóficas y eso requiere todo un proceso de transformación (personal). Cuando se acude a las «filosofías sapienciales», o a las «Filosofías» antiguas de occidente… una «Filosofía» de este tipo es la traducción de un recorrido experiencial que solo se pueden realmente validar si uno hace realmente ese recorrido experiencial... Muchas «Filosofías» se han quedado reducidas a sistemas simplemente "racionales", sistemas "teóricos", faltos de la dimensión experiencial, transformadora...

La tarea filosófica por excelencia: el autoconocimiento.

La tarea filosófica por excelencia: el autoconocimiento, el compromiso con el conocimiento de sí mismo, y con el cuidado de sí mismo.

Otro factor de la crisis de la filosofía, el olvido de la la tarea filosófica por excelencia: el autoconocimiento. El olvido en la Educación de la «Filosofía», de lo que Sócrates consideraba la tarea filosófica por excelencia: es el autoconocimiento, el compromiso con el conocimiento de sí mismo, y con el cuidado de sí mismo. Kant en su obra la Metafísica de las costumbres, en la sección "Los deberes para con nosotros mismos": ahí Kant, hablando de los deberes con nosotros mismos, dice que el primer deber para con nosotros mismos, un deber sagrado, es el conocimiento de sí mismo. Sin ese conocimiento no hay «Filosofía» y ni hay ningún tipo de sabiduría humana: “El autoconocimiento que exige penetrar hasta las profundidades del corazón, más difíciles de sondear, el abismo, es el comienzo de toda sabiduría humana”, es el comienzo de la «Filosofía».  Un proceso de "conocimiento" que es también un proceso de “purificación”: “Solo descender a los infiernos del autoconocimiento abre el camino a la deificación”. Otra tarea que se ha olvidado en el ejercicio habitual de la filosofía.

Por lo tanto, recobrar esta vocación universal de la «Filosofía» pasa por recobrar estas y otras dimensiones, y pasa por recuperar la «dimensión sapiencial de la Filosofía», volver a poner la «Filosofía»  en conexión con el concepto de «sabiduría», etimológicamente la “Filosofía»  es amor a la «sabiduría», volver a poner la «Filosofía»  en conexión con los fines de la vida humana (Kant). Recobrar su relevancia individual y social. Recuperar esa dimensión transformadora de la «Filosofía». La «Filosofía» no concierne simplemente a nuestras capacidades intelectuales, concierne a nuestro ser total y exige un compromiso de nuestro ser total. Recobrar esa dimensión experiencial de la «Filosofía» y, recobrar tradiciones filosóficas sapienciales...  Recobrar tanbién su dimensión inter-cultural.

Nos encontramos actualmente en un momento interesante de la «Filosofía» ..., un momento de nuevos paradigmas en muchos ámbitos., p.e cada vez hay más persones que se abren a la «espiritualidad», pero la «espiritualidad» como algo que no es propiedad de las religiones oficiales... la «espiritualidad» es algo demasiado serio para dejarla solo en manos de los sacerdotes.

La «espiritualidad» como la «Filosofía» también es una dimensión de lo humano, no exclusivo de las religiones oficiales..., como la dimensión “política”  no es propiedad exclusiva de los políticos, de los partidos políticos, también es una dimensión de todo ser humano... la “Filosofía» no es propiedad de los filósofos oficiales... es una dimensión de lo humano, y... sin «Filosofía» ni somos seres humanos plenos y libres y sin «Filosofía» no somos ciudadanos autónomos, por tanto... hay que reivindicar la «Filosofía» ... e insistir en su vocación universal (29' 23'').

siguiente...

Fuente: Diálogos de Pedralbes: LA FILOSOFIA PARA LA VIDA COTIDIANA (I) (transcripción de la charla)

Ver también: La «actitud filosófica», una dimensión constitutiva del ser humano