El moviment obrer (1939-1978)

 

Annex 3

 
DOSSIER LAFORSA - 8



BAIX LLOBREGAT

Una nota sin precedentes en la comarca constituyó la huelga generalizada del Baix Llobregat que afectó a decenas de miles de obreros y se inició en solidaridad con los trabajadores de "Laforsa". Sobre aquel largo y cálido conflicto, en "Hoja del Lunes" de Barcelona se escribía:


"Con toda propiedad cabe calificarlo de político. En primer lugar porque explícitamente la huelga tiene como objetivos la defensa del puesto de trabajo (más de seis mil trabajadores de la comarca están amenazados por la inflación de "expedientes de regulación de empleo") y la lucha por la amnistía y la libertad. Incluso la causa próxima de la huelga general es claramente política: solidaridad con los despedidos de "Laforsa" (157) y de "Gys" (6). Espero que nadie entienda mal esta calificación de política; cualquier huelga laboral es un conflicto político aquí y en Pekín.

La huelga ha sido convocada desde las UTT de la comarca y decidida en asambleas masivas de las fábricas y de las diferentes Agrupaciones Sindicales. Es decir, utilizando a fondo los "cauces legales" copados en las recientes elecciones por las candidaturas unitarias, obreras y democráticas. Ni una sola octavilla ha aparecido por las calles de la zona llamando a la huelga. Probablemente porque no ha sido necesario y porque se manifiesta la total insuficiencia de la "propaganda clandestina" para el éxito de una huelga de masas.

Puede sorprender a un espectador lejano que localidades distintas, con características diferentes y alejadas concluyan en una huelga solidaria con unos trabajadores, los de "Laforsa", de una única población: Cornellá. Al respecto pueden decirse varias cosas: que la intensidad de la vida sindical en toda la comarca es enorme, probablemente la más alta de España; que se trata de una zona con amplia experiencia de lucha y más concretamente de lucha solidaria -recuérdese al respecto la huelga general del Baix Llobregat durante el verano de 1974 en solidaridad con los obreros de "Elsa" y "Solvay", y la más reciente jornada del 11 de diciembre de 1975, precedentes ambos que "explican" el conflicto actual; y que los trabajadores han encontrado un instrumento de coordinación sindical de toda la comarca realmente eficaz: la intersindical."

Analizando el origen de la huelga, "El Noticiero Universal" publicaba el siguiente comentario:

"¿Qué fue primero? ¿El llamado "lumpen" o las circunstancias socio-económicas que lo hicieron posible? Yo me inclino por la segunda razón. El sub-proletariado es criatura de un sistema industrial en proceso de desarrollo, codicioso de rápidas plusvalías instaladas casi única y exclusivamente sobre la mano de obra; con la aparición, en los últimos veinte años, del fenómeno especulativo urbano. A la bomba social pre-existente se le ha dotado de un peligroso fulminante, las condiciones de vida municipal, que pueden hacer explotar la carga en el momento menos pensado.

Por si el ambiente general no fuese delicado, y la paz y el orden público producto más bien de la nueva madurez lograda por la población que fruto del mejoramiento de su circunstancia, he aquí que se producen situaciones límite como la manifestada en la empresa "Laforsa". Si los dirigentes de esta factoría pensaban resolver el problema por la vía autoritaria, siguiendo procedimientos harto superados en las modernas relaciones industriales, estaban equivocados. Sabemos que en estos momentos existe profundo malestar entre los empresarios de la zona por la intransigencia de sus colegas. Se preguntará: ¿Tenían razón? Si la hubo, la perdieron al aferrarse a una postura de fuerza. No puede despedirse por entero a una plantilla: doscientos hombres tendrán siempre más razón que uno solo. No pueden modificarse unas normas de trabajo, por otra parte, sin pactar antes su repercusión con quienes deben someterse a sus consecuencias. Los ritmos de trabajo no son como las marchas de un automóvil.

El orden público se altera de muchas formas. No sólo con manifestaciones en la calle."


LAFORSA

El conflicto de la empresa "Laforsa" terminó a los 104 días de huelga, con la readmisión de los 157 trabajadores por medio de un pacto sindical que se firmó ante la presencia del delegado comarcal de Sindicatos don Enrique Riverola. El "Diario de Barcelona" recogía así el acontecimiento al día siguiente, 22 de febrero:


"Al acuerdo se llegó a la una de la madrugada, tras unas horas de angustiosas gestiones en despachos contiguos -en uno los representantes obreros y en otro representantes de la patronal de "Laforsa". Las sanciones son de seis meses de empleo y sueldo a seis trabajadores: el encargado Francisco Ruano, los cargos sindicales Esteban Cerdán, Simón Ródenas, Manuel González, Francisco Gamero y el popular ex cargo sindical y animador de las asambleas, Ramón Rulo. Tres meses de suspensión de empleo y sueldo para Luís Escartín, ex cargo sindical; Francisco Espinosa y Enrique Leal, cargos; Vicente Blecua y Juan Haro, encargados; Antonio Llanos, José Vega e Hilario García. Se acuerda también que durante 1976 los trabajadores de "Laforsa" renuncian a ir a la huelga por causas imputables exclusivamente a los trabajadores. Son eliminados los expedientes ante Magistratura, los cargos sindicales podrán seguir ejerciendo como tales en la forma reglamentariamente establecida, mientras "ambas partes expresen su manifiesta decisión de mantener entre sí amplio y abierto diálogo".

Pese a las sanciones, el Sindicato de Cornellá era, la mañana del sábado 21, una fiesta. Sobre la mesa de la sala general pendía una enorme bandera catalana y unas letras que hablaban de amnistía. Lágrimas y aplausos han jalonado la asamblea: Aplausos en primer lugar al jurado de empresa, y después a la asamblea, "a nuestras mujeres", a la comarca, "a los curas de la localidad", al presidente de la UTT de la Química, a muchos nombres propios y a cuantos han sido solidarios.

La asamblea glosó algunas de las características de esta larga huelga, que se remonta al 11 de noviembre de 1975. En los 104 días de huelga -la más larga en Catalunya desde 1936- no ha habido ni un solo palo."


CONGRÉS DE CATALUNYA

Unas 4.000 personas se congregaron el 21 de diciembre pasado en el Parc de les Aigües, para asistir a la fiesta popular, final de la primera fase de preparación del Congrés de Cultura Catalana. La edición de "Tele-Exprés" del día siguiente describía así el acto:


"A partir de las diez las calles de Cornellá se llenaron de comitivas -en algunos casos llegaban a estar constituidas por doscientas personas- que con banderas catalanas y pancartas de adhesión al Congrés fueron saliendo de las distintas entidades culturales, asociaciones de vecinos y proximidades de algunas fábricas. A pesar del intenso frío, en el Parc de les Aigües se fueron sucediendo intervenciones que anunciaban las diferentes delegaciones que iban llegando, intercalando canciones y la actuación de una cobla sardanística, interpretando también tres canciones -entre ellas el "Cant de la Senyera"- el Orfeó Catalonia. Simultáneamente se celebraba un festival infantil organizado por los trabajadores de la "SGAB" en otro lugar del parque.

La presencia de los despedidos de "Laforsa" que vendían claveles con unas pegatinas en las que se solicitaba apoyo a su lucha, la alusión al tema el algunas pancartas y el desbordamiento de aplausos cada vez que, al recordarse las delegaciones presentes, se nombraba a los trabajadores de "Laforsa", hizo que surgieran algunas dificultades con la fuerza pública allí presente que no toleró que se repartiese un pequeño documento, editado por Pax Christi, con depósito legal y formado por sesenta y siete asociaciones de Barcelona, sobre el tema de la amnistía. La Festa popular quedó semiinterrumpida durante media hora mientras la comisión organizadora del Congrés de Cornellà, junto con los concejales Seijo y Mariscal, se reunieron con la Policía Armada para tratar de que la Festa continuase. Bajo su responsabilidad el acto entró en una apretada fase final a la que se tuvieron que hacer algunos recortes de tono y de número de intervenciones, pero pudo concluirse con normalidad."


ESTANCIA REYES DE ESPAÑA

Fuera de programa, en una visita inesperada, los Reyes de España acudieron a Cornellá para interesarse por los problemas del Baix Llobregat. "La Vanguardia" publicaba un comentario al día siguiente de la visita de los monarcas en estos términos:


"Los Reyes han querido visitar realmente Cataluña, no sólo Barcelona, y encontrarse con el pueblo catalán que ha acudido con prontitud y con alegría a su encuentro en Lérida, en Tarragona, en Gerona, y a veces bajo la lluvia como en Olot. El pueblo ha querido compartir con los Reyes el máximo tiempo posible, como en Berga durante el tradicional espectáculo y fiesta popular de la Patum. Si la Cataluña real es una Cataluña con problemas, es también una Cataluña con fiestas y con raíces profundas y ramas variadas que se extienden por todo el Principado y que no se reducen a su "Cap i Casal". En este sentido la visita a Cornellá, zona de máxima conflictividad laboral en que tantos problemas e inquietudes se han acumulado a lo largo de los años, resultó un signo ejemplar de esa actitud que ha demostrado el Rey de acudir directamente al encuentro de la Cataluña real, sin temor a los problemas y sin rehuir, sino al contrario, su exposición clara. Y Cornellá ha correspondido al monarca con una acogida emocionante por sus expresiones de afecto, simpatía y esperanza."

Más adelante, el comentarista incidía en los resultados de la visita real diciendo:

"Quizás el gran éxito de don Juan Carlos haya sido éste de venir a Cataluña con toda naturalidad, con ánimo abierto y tranquilo, acogedor y liberal, y oir y ver de cerca lo que pasa y lo que se piensa. La institución queda así por encima de las inmediatas vicisitudes y abre, incluso al Gobierno mismo, un sendero de confianza, de libertad de espíritu, que es el que ha de marcar el acierto en la empresa de reforma que pueda llevar a España hacia la plenitud de la participación democrática de todos los ciudadanos en sus propios destinos.

Es de señalar en este sentido las palabras que ya recogimos en esta columna el sábado, con que al abrir el consejo de ministros don Juan Carlos aludió a las personas responsables que le habían planteado con firmeza y serenidad los problemas que les preocupan "y que el Gobierno debe estudiar dando solución adecuada a los mismos". No se podrá decir que esta vez el primer magistrado haya venido arropado por el Gobierno ni que se haya mantenido a distancia. Ha sido él quien se ha adelantado a entablar la relación directa con su pueblo, y ha sido él también personalmente, han sido el Rey y la Reina quienes han recibido la más espontánea y cariñosa de las acogidas. La sintonía ha sido fácil, significativa y prometedora."

Cornellà, núm. 17, gener-febrer 1976.
 

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Col·lecció Descobrim el Baix Llobregat, núm. 4