Astronomía de rayos X



 

MAXIM: Un telescopio de rayos X revolucionario 

Un equipo dirigido por el Dr. Webster Cash, profesor de la University of Colorado, ha diseñado un interferómetro de rayos X que podría alcanzar la extraordinaria resolución de 100 milmillonésimas de segundo de arco (100 nanoarcseconds).
Permitiría obtener imágenes detalladas de agujeros negros mediante una flotilla de observatorios coordinados. El primero (MAXIM Pathfinder) se lanzaría hacia el 2010, y alcanzaría  una resolución de 100 millonésimas de segundo de arco (100 microarcseconds).

Dr. Webster Cash, a professor at University of Colorado and lead author on a Nature article published in the September 14 issue.
 

Sep, 2000


Las galaxias - nuestra propia galaxia - están inmersas en enormes halos de gas caliente, que, según parece, procede de explosiones supernova. En la espada de la constelación de Orion hay un grupo de estrellas azules. Seis o siete de ellas han hecho explosión en los últimos 5 o 10 millones de años. Los gases expulsados - de color rosa en la imagen - han producido la superburbuja de Orion-Eridanus, con un diámetro de unos 1000 años luz y una temperatura de casi 10 millones de grados Kelvin. El punto marcado con una X indica el lugar por el que parece escapar de la burbuja el hidrógeno ionizado, produciendo una nube algo más fría (sólo 1 millón de grados). El gas circundante, a 70 grados K, se muestra en color azul . Las estrellas de Orion se han representado en amarillo. Las densas nubes de hidrógeno molecular, a unos 20º K, se muestran de color verde. Las líneas de trazos representan el ecuador galáctico (arriba) y la latitud galáctica -60º.

Primera observación de los restos de una hipernova

Daniel Wang, investigador y profesor de Física y Astronomía en la Northwestern University, ha identificado dos restos de hipernova en la galaxia M101 analizando su emisión de rayos X. 

Clasificados hasta ahora como residuos de supernova, las nebulosas estudiadas por Wang se deben haber producido en un cataclismo capaz de emitir en pocos segundos más energía que el resto del Universo: una erupción de rayos gamma. Este estudio se presentó el 12 de abril de 1999 en la reunión de la High Energy Astrophysics Division de la American Astronomical Society, en Charleston (S.Carolina), y también aparece en Astrophysical Journal Letters, en el número del 20 de mayo.



Digitized Sky Survey, StScI
Descubiertos agujeros negros de masa intermedia 

Un agujero negro es una región del espacio en la que la fuerza de gravedad es tan poderosa que nada, ni siquiera la luz, puede escapar de su fuerza atractiva. 

El dibujo muestra un agujero negro de mediano tamaño, como los que se encuentran en el núcleo de la mayor parte de galaxias espirales (NGC 1313 en la foto de abajo). Los agujeros negros no emiten luz. Lo que aquí se ve es el disco de acreción, constituído por gases orbitando alrededor del agujero negro, que emite frecuentemente energía en forma de rayos X y chorros de partículas cargadas. 

Hasta ahora se pensaba que sólo había dos tipos de agujeros negros: los estelares, con una masa varias veces la del Sol y un diámetro de pocos kilómetros, y los super-masivos, situados en el núcleo de las galaxias activas, con masas millones o miles de millones de veces superiores a la del Sol, quizá formados en el Universo primitivo a partir de nubes gigantes de gas o por fusión de un gran número de estrellas en un cúmulo.

Los Drs. Edward Colbert y Richard Mushotzky, astrónomos que trabajan para la NASA en el Goddard Space Flight Center de Greenbelt (MD), encontraron indicios de la existencia de una nueva clase de agujeros negros de masa intermedia estudiando el espectro de rayos X procedentes de 39 galaxias relativamente cercanas. Los Drs. Andrew Ptak y Richard Griffiths, de la Carnegie Mellon University llegaron a la misma conclusión estudiando M82, una galaxia irregular con alta frecuencia de formación de estrellas y de explosiones supernova, que son las precursoras de los agujeros negros estelares. Un agujero negro de este tipo tiene una masa de 100 a 10.000 veces la del Sol, y ocupa un volumen menor que el de la Luna.

Según Ptak, "en M82 deben haber aparecido millones de agujeros negros y estrellas de neutrones en los últimos 10 millones de años. Y parece que algunos se han fusionado para formar agujeros negros mayores".

Ptak y Griffiths utilizaron datos procedentes del satélite americano-nipón ASCA (Advanced Satellite for Cosmology and Astrophysics). Colbert y Mushotzky utilizaron datos procedentes del satélite ÁSCA y del satélite anglo-alemán-americano ROSAT.