Un universo vibrante / Vibrando con el universo
Sobre la naturaleza vibratoria de la realidad:
- En el universo todo vibra, todo está en movimiento, en constante transformación...
- y también el ser humano vibra con el resto del universo...
El universo entero es un campo de vibración, energía y resonancia, y la mente humana tiene la capacidad de sintonizar con esa frecuencia universal.
¿Cómo sucede todo eso y qué consecuencias e implicaciones tiene todo ese mundo en constante vibración en nuestras vidas?
- Lo que piensas y sientes emite una vibración que atrae experiencias similares.
- Las tradiciones espirituales enseñan que cada emoción, pensamiento, intención... de cada ser humano tiene una frecuencia vibratoria que afecta nuestro entorno.
«El universo vibra». ¡Que frase tan poderosa…! Es una forma poética de expresar la idea de que todo en la existencia está en constante movimiento, cambio, transformación y conexión. La idea de que el universo vibra está arraigada tanto en la ciencia como en la espiritualidad, nos conecta con una visión del universo en la que todo está oscilando, resonando y entrelazado. Es una forma de ver la realidad como algo dinámico y profundamente armonioso.
Una «vibración» es un movimiento oscilatorio de un objeto alrededor de una posición de equilibrio. Como la cuerda de una guitarra vibrando después de ser pulsada. Hay quienes creen que las personas, lugares o pensamientos emiten «vibraciones» que afectan el estado emocional o espiritual.
La física cuántica y las enseñanzas espirituales convergen en una idea poderosa: todo en el universo está hecho de energía que vibra. Aunque provienen de mundos distintos —uno científico, otro espiritual—, ambos exploran la naturaleza profunda de la realidad y cómo la «Conciencia» influye en ella. Ambas perspectivas sugieren que la realidad no es fija, sino maleable, influenciada por la energía, la intención y la «conciencia». Esta conexión ha inspirado a pensadores como el Dalai Lama y Amit Goswami a buscar una visión más integrada del universo.
Desde la física cuántica, podemos hablar de que todo está compuesto por partículas que oscilan: átomos, electrones, incluso la luz misma. Cada partícula tiene una frecuencia, una vibración. Y en algunas teorías, como la de cuerdas, se propone que las partículas fundamentales son realmente diminutas cuerdas vibrando a diferentes frecuencias. En física cuántica, la idea de vibración está profundamente entrelazada con la naturaleza misma de la materia y la energía. Partículas como ondas: En el mundo cuántico, las partículas subatómicas (como electrones o protones) no son simples "bolitas". También se comportan como ondas, lo que significa que tienen una frecuencia de vibración asociada. Este fenómeno se llama dualidad onda-partícula. La energía de una partícula está relacionada con su frecuencia de vibración. A más frecuencia, más energía. Campos cuánticos: En la teoría cuántica de campos, todo lo que existe es resultado de vibraciones en campos invisibles que llenan el universo. Una partícula es vista como una excitación vibracional en su campo correspondiente (por ejemplo, el electrón es una vibración del campo de electrones).
Desde la física cuántica hasta muchas tradiciones espirituales coinciden en que todo en el universo posee una frecuencia o vibración. Los átomos, las emociones, los pensamientos… todo vibra. Algunas corrientes sostienen que al elevar nuestra vibración (mediante amor, gratitud, paz), nos alineamos con energías más armoniosas del cosmos. Muchas culturas creen también que el universo tiene una vibración energética que conecta todas las cosas:
- Hinduismo: El universo surge del sonido primordial Om, considerado la vibración original que dio origen a todo. Esta vibración está presente en cada ser y conecta con Brahman, la conciencia universal.
- Budismo: Enseña que todo está en constante cambio y movimiento. La impermanencia es vista como una forma de vibración que refleja la naturaleza dinámica de la existencia.
- Egipto antiguo: Creían que el universo estaba lleno de energía vital (ka) que fluía y vibraba en todo ser vivo. Los templos y pirámides estaban alineados con cuerpos celestes para canalizar estas energías.
- Grecia clásica: Hermes Trismegisto, en el Kybalion, enseñó que “nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra”. Este principio de vibración explicaba desde la materia hasta el espíritu.
- Culturas indígenas americanas: Usaban tambores, cantos y danzas para conectarse con las vibraciones de la Tierra y los espíritus. Creían que todo en la naturaleza tenía una frecuencia que podía armonizarse.
Lo que aquí se expone no deja de ser un compendio de filosofías, teorías, doctrinas y conceptos procedentes de muy variadas fuentes de conocimiento, pero que al ubicarlas en el lugar que les corresponde crean un bonito mosaico que muestra una clara imagen multidimensional de la existencia. Tal vez sea una percepción un tanto lineal que diste mucho de la auténtica realidad inabarcable e incognoscible que nos rodea; sin embargo, solo con que pueda entenderse como una leve aproximación a nuestra verdadera naturaleza esencial, habrá quien consiga ver en ella una verdad muy profunda que esconde cuestiones tan relevantes como el motivo de nuestra presencia en el mundo y hasta el propio significado de la Vida. (Ricard Barrufet Santolaria: Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia)
La nueva visión de la realidad nos indica que vivimos en un universo esencialmente inteligente, saturado de información, en el que todas las partes están interconectadas de modo que, juntas, forman un todo integrado que, integralmente, co-evoluciona. Somos parte de esta totalidad, participamos de su estructura y orden, tenemos acceso a su inteligencia intrínseca y constantemente acumulativa, y contribuimos al crecimiento de su «Conciencia». Por lo tanto, nuestra vida, nuestra existencia, no puede estar desprovista de propósito y significado.
La aguda y profunda percepción que está surgiendo actualmente es que nuestro mundo es un mundo entero inclusivo y conectado, más allá del espacio y el tiempo, la materia y la energía, por un campo primordial de información: el campo A, llamado así por el concepto sánscrito de Akasha, que significa espacio que todo lo incluye y todo lo penetra. El campo A, o campo akáshico, es el campo de información holográfica, el campo que informa el presente a través del pasado y abre el camino hacia el futuro. El campo A es un elemento del pleno cósmico (antiguamente, y erróneamente, llamado vacío cuántico), el útero del que todo emana, en el que todo se manifiesta y al que todo finalmente regresa. De Él surge todo lo que es, fue y será.
En la nueva visión de la naturaleza de la realidad integral, la existencia humana no es un subproducto accidental, ni el resultado del juego ciego de mutación genética y selección natural, y tampoco es el mero resultado de estrategias de autoconservación de genes egoístas. Nuestra existencia tiene sentido, y un propósito humano, planetario e incluso cósmico. Somos los co-creadores del mundo, y también su creación. Nuestra misión humana es facilitar y potenciar el viaje dinámico de exploración y evolución del universo: hacia la coherencia de cada persona con todas las cosas, y de todas las cosas con cada una. (Ervin LASZLO: Cosmos) ( - ver aquí - )
A. Un universo vibrante
- Desde la nueva concepción del Universo se postula una inteligencia «superior» que dirige toda manifestación de la Realidad. Se afirma que esa variable es la «Conciencia». Se cree que la «Conciencia» no solo percibe la realidad, sino que la crea y la transforma. Todo es causado desde “arriba” por el Absoluto, y a través de la Consciencia. El origen de la vida reside en la dimensión de lo Absoluto Inmanifestado, que contiene la información total del Universo y sus manifestaciones y procesos. Es eterno, perfecto, inmortal, inalterable. Esa esencia de Ser está presente en todo lo que existe en el Universo.
- Esta perspectiva considera el universo como una entidad unificada; una realidad constituida fundamentalmente de «Conciencia» en forma de «información». La «Conciencia» es la fuente de todas las cualidades que se manifiestan en el Universo. Es la «Conciencia» la que hace colapsar la función de onda (la transformación de la «onda» en «partícula»).
- La comprensión de la «Conciencia» revela que todo lo que existe sin excepción, físico o no físico, se dispone a lo largo de un "continuo" identificable y discernible. No hay discontinuidad porque sólo se trata de energía que se expresa a través de las características de sus diferentes rangos de frecuencia.
- El campo A o «campo akáshico». Todo lo que se manifiesta en el mundo físico emerge de niveles más profundos y más ordenados de la realidad, una realidad no física e ‘‘in-formada’’. La existencia de ese campo de la Conciencia, llamado “A-Field” por los físicos y “campo akáshico” por los místicos, (“A-Field = campo akáshico”) es la fuerza gobernante principal del reino material. Ese campo se define como las fuerzas motrices invisibles que influyen en el mundo material. El campo A, o campo akáshico, llamado así por el concepto sánscrito de Akasha, que significa espacio que todo lo incluye y todo lo penetra, es el campo de información que informa el presente a través del pasado y abre el camino hacia el futuro. El campo A es un elemento del pleno cósmico (antiguamente, y erróneamente, llamado vacío cuántico), el útero del que todo emana, en el que todo se manifiesta y al que todo finalmente regresa. De él surge todo lo que es, fue y será. Es, en otra denominación el «Uno» —la matriz de toda la “materia” y toda la “fuerza” del Universo—, la energía cósmica que da fuerza a todo.
- Tanto nuestro mundo interno como el externo son proyecciones de una única Fuente. Ambos son patrones de movimiento de la energía dentro del campo infinito de Conciencia. Aunque lo que percibimos con nuestros sentidos es materia sólida que se mueve en un espacio vacío, en realidad el universo material -incluyendo partículas, estrellas, planetas, rocas y organismos vivos- no es material: las cosas aparentemente materiales son ondas que se encuentran, propagan e interactúan en un medio subyacente.
- En ese medio subyacente el elemento más fundamental es el vacío cuántico, la energía y el pleno informado que subyace, genera e interactúa con el Universo. (para profundizar en estos aspectos - ver aquí -).
- Existe un "sótano hondo" del Universo denominado «vacío cuántico» que no es un vacío y tampoco es meramente espacio. El vacío/pleno informado, unificado y conectado —la realidad de todos los campos y fuerzas del mundo físico— es, de hecho, el elemento más fundamental y real del Universo.
- Las observaciones científicas sugieren que el universo surgió del «vacío cuántico», responsable de la estabilidad de los átomos y de los sistemas solares, e incluso del destino final del universo. Ese «vacío» en realidad es un «pleno cósmico», un “campo de energía” extraordinariamente rico y complejo. Incluso en ausencia de materia, el espacio cósmico no está vacío: una serie de «campos» lo ocupan con energía. El «vacío cuántico», en realidad un «pleno cósmico», es un medio fque subyace en el universo conocido. Ese “vacío cuántico” no está realmente vacío, sino que contiene ondas electromagnéticas fluctuantes y partículas de bajos niveles de energía. Ese «vacío/pleno» está por doquier en el interior de cada átomo, de cada porción de materia y es el soporte de todo lo que existe material. Es un «vacío/pleno» repleto de “fluctuaciones”. Ese «pleno cósmico informado» es un medio dinámico, lleno de energía en constante fluctuación
- Un pleno cósmico «informado». Se trata de un «pleno cósmico», que subyace al mundo tridimensional manifiesto repleto de energía e in-formación, la matriz de todo lo que existe y el telón de fondo de todo lo que sucede, en el espacio y el tiempo. El mundo observable y mensurable de partículas e interacciones de partículas es un subconjunto de este pleno. En su nacimiento, estas partículas universales y todo el mundo interactivo de partículas emergieron del pleno cósmico, el mismo al que regresan para perecer en la evaporación final de agujeros negros.
- Existe una realidad más profunda en el cosmos, una realidad que es un campo akáshico que conecta y crea coherencia. En la cultura sánscrita, Akasha es un medio que todo lo abarca y que a la vez subyace en todas las cosas y se convierte en ellas. Es real, pero tan sutil, fino, leve, tenue, invisible, etéreo, que no puede ser percibido hasta que se convierte en la diversidad de cosas que pueblan el mundo manifestado. El campo A o campo akáshico se convierte en materia cuando la energía cósmica, actúa sobre él. Cuando la acción cesa, la materia desaparece y vuelve al campo akáshico. Los sentidos corporales no registran Akasha, pero se puede llegar a él con la práctica espiritual y la formación.
- Este «vacío cuántico», esa energía sutil y la información que subyace a toda la “materia” en el Universo, no se originó con el Big Bang que produjo el Universo conocido, y no desaparecerá cuando las partículas creadas por la explosión vuelvan a la fuente.
- El «Cosmos» se compone de aproximadamente dos tercios de energía oscura y un tercio de materia, sobre todo en forma de materia oscura. Más o menos un 96% del universo es «materia y energía oscura» de la que sabemos muy poco. La mayor parte de la materia y la energía del Universo existen en dimensiones no explorables externamente desde nuestra dimensión.
- La ENERGIA es la capacidad de realizar un trabajo o acción, producir movimiento, causar cambios o transformación. Se manifiesta de diversas formas: como energía cinética (movimiento), potencial (posición), térmica (calor), eléctrica, química... entre otras. La ENERGÍA hace que los átomos y las moléculas estén en constante movimiento, girando alrededor de sí mismas, vibrando. La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.
- La MATERIAestá compuesta de átomos y grupos de átomos (moléculas). La materia es todo lo que tiene masa, peso y ocupa un lugar en el espacio. Lo que se considera materia no es más que una agrupación semiestable de energías que brotan de ese «vacío o pleno cósmico». Lo que llamamos materia no son más que movimientos vibratorios de energía. En última instancia, la materia es una perturbación del campo cuasi infinito de energía e información que es ese campo conectado o «pleno cósmico», en el que no hay discontinuidad, todo está conectado.
- El Universo que observamos y vivimos es un producto del mar de energía que estaba ahí antes de que hubiera cualquier cosa en absoluto. Las cosmologías antiguas siempre han sostenido que los objetos y los seres que existen en el mundo son una concretización o destilación de la energía básica del Cosmos, que descienden de su fuente original.
- El Universo se define ahora como una totalidad interactiva de miles de campos de energía de infinitas frecuencias que esperan la influencia de la intención (Conciencia) para producir su manifestación formal.
- Nicola Tesla: "Si quieres entender el Universo, piensa en términos de frecuencia, energía y vibración".
- Uno de los descubrimientos científicos más importantes y revolucionarios es la idea de que en la raíz más íntima de la realidad no existe sólo energía, sino también un factor muy sutil pero igualmente fundamental: información activa y efectiva: «in-formación» que vincula todas las cosas del universo y crea una conexión casi instantánea entre ellas.
- Tal descubrimiento transforma la concepción fragmentaria del mundo de la cultura occidental actual, en una visión del mundo holística e integral. (- ver aquí -)
- Cualquier elemento que existe en el Universo está formado por energía más información. Todo lo que existe en el Universo es energía más información. Todo lo que existe está compuesto de energía “in-formada.
- Esta información no es un artefacto humano, sino que está presente en el Universo, independientemente de la voluntad y acción del ser humano.
- La información es algo así como una conexión sutil, casi instantánea, no evanescente entre los objetos y realidades que se encuentran en diferentes lugares en el espacio y en distintos momentos. Tales conexiones se denominan “no-locales” en la ciencia natural, y “transpersonales” en la investigación de la consciencia.
- Esta información cohesiona todas las cosas en el Universo, tanto los átomos como las galaxias, los organismos y las mentes.
- Toda información se encuentra contenida en los archivos del Universo, y es allí donde hay que ir a buscarla. La mente humana puede acceder a ella a través de las líneas del pensamiento. La fuente original de la información es perfecta, pero en la medida en que se va transmitiendo, se deforma.
- Gracias a la información que el campo akáshico conserva y transmite, el Universo es de una coherencia extraordinaria. Nada es “local”, limitado a donde y cuando está sucediendo, sino que todo es "global" y se interconecta. El recuerdo de todas las cosas se extiende a todos los lugares y todos los tiempos.
- El campo de Consciencia que subyace a toda la Realidad tiene mucha más información que los seres humanos, y una frecuencia vibratoria más alta.
- En el nivel más fundamental, lo que da origen al universo manifiesto no es simplemente este campo primordial de energía, sino, esencialmente, un campo de información completamente integrado.
- El mundo está compuesto por campos de energía e información que se manifiestan a través de la infinita diversidad del Universo.
- El Universo no es un almacén de objetos separados y estáticos suspendidos en el espacio, sino un único organismo de campos de energía interconectados en un estado permanente de probabilidad de convertirse en algo; en un estado continuo de transformación.
- El átomo, que sirve de base para toda la materia, no tiene cualidades físicas, sino que se compone de patrones de energía. La diferencia entre un átomo de plomo y otro de plata no se encuentra en el nivel material —puesto que las partículas de uno y otro son las mismas—, sino que se debe a la disposición y la cantidad de los impulsos de energía e información que los componen.
- La materia subatómica está involucrada en un constante intercambio de información, causando un perfeccionamiento continuo a través de sutiles alteraciones.
- En el universo todo vibra, todo está en movimiento, en constante transformación. En el nivel subatómico, el cambio se produce por modificaciones dinámicas de energía. Esos pequeños paquetes de energía vibratoria están constantemente intercambiando energía a través de “partículas virtuales” que dan lugar a una inmensa capa energética subyacente en el Universo.
- Toda la materia del Universo está conectada en el nivel subatómico a través de una danza constante de intercambio de energía cuántica. En un Universo constituido por energía informada, nada está aislado, separado, todo está entrelazado y todo es uno.
- Todo en la existencia está en constante movimiento, transformación y conexión. Todo en el universo está hecho de energía que vibra. Todos los objetos poseen una energía que vibra. Lo que hace «vibrar» los objetos es la ENERGIA.
- Los átomos vibran porque nunca están completamente en reposo. Esta vibración es una manifestación de su energía interna. Cuando la temperatura aumenta, los átomos ganan energía cinética. La energía cinética se refiere al movimiento de las partículas de un objeto alrededor de un punto de equilibrio. Eso provoca que empiecen a oscilar o vibrar alrededor de sus posiciones de equilibrio. La energía cinética, que es la energía asociada al movimiento, se puede clasificar en dos tipos principales: energía cinética de traslación y energía cinética de rotación. En las moléculas, las fuerzas que actúan en el interior de los átomos hacen que se comporten como si estuvieran conectados por resortes que vibran constantemente. Incluso a temperaturas cercanas al cero absoluto, los átomos tienen una energía mínima (energía del punto cero) y no pueden estar completamente estáticos. Los átomos incluso con esa energía mínima, siguen vibrando ligeramente gracias a esta energía base.
- Todo lo que existe en el universo, ya sea visible o invisible (manifestado o no manifestado) consiste en energía pura (que se expresa como una frecuencia o patrón vibratorio). En el siglo pasado, Albert Einstein se dio cuenta de que los átomos presentes en los sólidos vibran debido a su energía. El científico coincidió con la Ley de la Vibración que establece que todo lo que existe en el universo, ya sea visible o invisible, cuando se descompone y es analizado en su forma más básica, consiste en energía pura y existe como una frecuencia o patrón vibratorio. Por ende, los átomos, las partículas subatómicas y las moléculas vibran. Tras analizar y ver los fundamentos de esta teoría, Einstein dijo una de sus frases más destacadas: “Todo en la vida es vibración”.
- Todo está compuesto por partículas que oscilan: átomos, electrones, incluso la luz misma. Cada partícula tiene una vibración.
- La palabra «vibración», derivada de la palabra latina "vibratum", se refiere a un fenómeno natural en el que las partículas se mueven alrededor de su punto de equilibrio.
- Una vibración se puede considerar como una oscilación o movimiento repetitivo. Una «vibración» es un movimiento oscilatorio de un objeto alrededor de una posición de equilibrio. Conlleva la propagación de ondas de energía.
- Las vibraciones tienen predominantemente una ocurrencia o frecuencia periódica bien establecida.
- La frecuencia vibratoria se define, por tanto, como el ritmo al que se producen las vibraciones en una unidad de tiempo predefinida.
- Todo lo que nos rodea, la partícula más pequeña, cada ser vivo y el universo entero tienen su propia vibración y, por tanto, su propia frecuencia vibratoria.
- Todo en el universo tiene una vibración molecular, nada está en reposo, todo se mueve, vibra y circula en distintas "frecuencias" que se comunican entre sí. El Universo es un espectro de frecuencia vibratoria.
- Tanto si lo que usted ve parece estar en movimiento como si no, las partículas microscópicas que lo componen estarán en movimiento. Todo está formado por pequeñas partículas llamadas átomos, que consisten en partículas de protones, neutrones y electrones que se mueven constantemente. La frecuencia con la que estos átomos orbitan unos alrededor de otros es lo que llamamos frecuencia vibratoria. Lo fascinante es que la frecuencia de vibración de las partículas y la energía resultante pueden cambiar en cualquier momento.
- ... Y tú también VIBRAS pues estás formado por átomos y moléculas que responden a la energía.
- ... encuentros en los que vibra todo tu ser.
- La vibración es la energía que se genera desde adentro a través de los pensamientos, los sentimientos, las palabras y las acciones, esta vibración genera un campo energético alrededor nuestro que es el que influye en todo lo que sucede en nuestra vida.
- Y no solo vibras a un nivel físico pues no solo eres un cuerpo físico eres, sino un SER compuesto por diferentes dimensiones o cuerpos el Físico, el Energético, el Emocional, el Mental y el Espiritual. Todo en nosotros (pensamiento, intención, sentimiento, deseo o acto…) ¡Vibra! Las células se comunican entre ellas y esa vibración positiva se expande por todo tu ser.
- La vibración es la energía que se genera desde adentro a través de los pensamientos, los sentimientos, las palabras y las acciones, esta vibración genera un campo energético alrededor nuestro que es el que influye en todo lo que sucede en nuestra vida.
- Las partículas ligadas a un proceso concreto suelen adquirir la misma frecuencia. En lugar de moverse a un ritmo diferente, su oscilación se sincroniza y comienzan a vibrar a la misma frecuencia. El mejor ejemplo de este fenómeno es la forma en que se organizan los seres vivos. Todas las partículas de un organismo vivo están conectadas a través de un sistema complejo que intercambia información entre sus distintos elementos. Este intercambio es posible cuando todas las frecuencias vibratorias del organismo entero trabajan juntas de forma sincronizada. Un electrón en perpetuo estado de movimiento se encuentra con otro electrón que vibra al mismo ritmo. Entonces el segundo entra en contacto con el tercero, y así sucesivamente. Esto crea un cierto efecto dominó en el que los átomos pueden transferir su energía unos a otros, llevando sus efectos a través de todo el organismo.
- Esa vibración no es estática: cambia según cómo vivas, pienses y te vincules contigo y con el mundo.
- Cuanto más alta es la frecuencia vibratoria, más ondas positivas emanan de la persona, el objeto o el lugar.
- La energía que emana de todos esos cuerpos pone en movimiento determinadas vibraciones que determinan nuestra frecuencia y esa frecuencia interna "resuena"; es decir, atrae o repele frecuencias externas... así que lo que experimentamos en nuestra vida no es una casualidad sino el resultado de nuestra vibración y frecuencia vibratoria.
- ¿Qué es la frecuencia vibratoria? La frecuencia vibratoria es un concepto que se basa en la idea de que todo en el universo tiene una energía que vibra a una cierta frecuencia. Es la cantidad de ciclos de una onda que ocurren en un segundo. En términos físicos, se expresa en hercios (Hz) y representa el número de oscilaciones por segundo. La frecuencia vibratoria es «el número de oscilaciones por segundo que experimenta una señal viajando a través de una onda, moviéndose lateralmente dentro de la altura de la onda». La frecuencia vibratoria es la cantidad de veces que oscila (sube y baja) una onda de energía durante un segundo. Se mide en hercios o Hertz (Hz).
- La física cuántica demuestra que todo en el universo está compuesto por átomos y partículas subatómicas que están en constante movimiento y vibración. La frecuencia vibratoria se refiere al movimiento de la energía que emite cualquier objeto, ser vivo o entidad en el universo. Por lo tanto, todo tiene una frecuencia vibratoria, aunque esta frecuencia puede ser muy diferente dependiendo del objeto o ser vivo en cuestión.
- Todo en el universo vibra a una determinada frecuencia, desde las partículas subatómicas hasta los planetas. En el contexto del cuerpo humano, cada célula, órgano y sistema posee su propia frecuencia vibratoria natural.
- En contextos de bienestar y salud holística, se refiere a la energía sutil que emiten nuestros pensamientos, emociones y estados físicos. La frecuencia vibratoria del ser humano es un concepto que abarca varios aspectos, desde la vibración física hasta las ondas cerebrales y las emociones. Las frecuencias vibratorias no solo son emanadas del cuerpo, sino que también se encuentran dentro de él, como se observa en las ondas cerebrales.
- Las frecuencias vibratorias son esenciales para nuestra salud y bienestar. Al regular nuestra frecuencia vibratoria, podemos experimentar cambios positivos en nuestra vida y sentirnos más en paz, felices y conectados con nuestro propósito y con el mundo que nos rodea. Si bien no existe una única frecuencia "correcta", se ha asociado una gama de frecuencias con diferentes estados de salud y bienestar.
- La ciencia detrás de la frecuencia vibratoria. La idea de que todo vibra a una determinada frecuencia es consistente con los principios de la física moderna. La materia, la energía e incluso nuestros pensamientos y emociones están formados por campos vibratorios que se manifiestan en distintos niveles de densidad y movimiento. Todo en el universo, incluidos nuestros pensamientos y emociones, tiene una frecuencia vibracional que influye en cómo nos sentimos, actuamos y nos relacionamos con los demás. Cuanto más elevada es la frecuencia, más sutil y expansiva es su manifestación.
- Una «onda» es un fenómeno físico caracterizado por la propagación de una perturbación que se propaga a través de un medio o el espacio, llevando energía de un lugar a otro sin un transporte neto de materia. Se trata de una forma de transferencia de energía que puede ocurrir en diversos medios, como el agua, el aire, o incluso en el vacío (ondas electromagnéticas). Las «ondas» se caracterizan por su desplazamiento y por la transferencia de energía, no de materia.
- Las «ondas» se manifiestan a causa de la propagación de una alteración inicial. Esta alteración se mueve a través del medio (o el vacío, en el caso de las ondas electromagnéticas), transmitiendo energía de un punto a otro. Las ondas son perturbaciones que transportan energía. La energía se transmite a través de la vibración o el movimiento de las partículas del medio. Las ondas transportan también información. Las ondas a veces se cruzan, deformando o no las informaciones iniciales.
- Hay diversos tipos de ondas, entre otras: mecánicas (requieren un medio, como el sonido) y electromagnéticas (pueden propagarse en el vacío, como la luz). Las ondas mecánicas requieren un medio material para propagarse, como el sonido (en el aire, agua, etc.). Las ondas electromagnéticas: pueden viajar a través del vacío, como la luz, las ondas de radio, los rayos X, etc.
- Propagación: las ondas mecánicas, como el sonido o las ondas en el agua, requieren un medio material (sólido, líquido o gaseoso) para su propagación. Las ondas electromagnéticas no necesitan un medio material y pueden propagarse en el vacío. Este tipo de ondas se generan por la oscilación de campos eléctricos y magnéticos y se extienden a través del espacio a la velocidad de la luz.
- Los objetos emiten ondas que se transmiten o propagan por el espacio o por el vacío. Por ejemplo, el sonido como la luz se transmiten por el espacio a través de lo que la ciencia llama “ondas sonoras” y “ondas lumínicas o electromagnéticas” (ondas de transmisión). Las ondas de transmisión poseen tres características específicas que las definen: velocidad de propagación, longitud de onda y frecuencia vibratoria.
- Para ilustrar estos conceptos se presenta el ejemplo de una onda sonora y sus ciclos por segundo: Siendo la longitud de onda (distancia de una cresta a otra) de 34 m:
- La velocidad de propagación se refiere a «la velocidad con la que las ondas transmiten la información del Universo».
- La longitud de onda se corresponde con «la distancia entre la cresta de una onda y la cresta de la siguiente».
- Frecuencia: el número de veces que se repite un fenómeno por unidad de tiempo. En unidades del Sistema Internacional, el resultado se mide en Hertzios (Hz), 1 Hz significa un ciclo (u onda) por segundo.
- La frecuencia vibratoria es «el número de oscilaciones por segundo que experimenta una señal viajando a través de una onda, moviéndose lateralmente dentro de la altura de la onda».
- Las ondas de transmisión viajan por el Universo adaptando su velocidad de propagación y variando en proporción inversa sus longitudes de onda y sus frecuencias vibratorias, de acuerdo con los diferentes emisores, los diferentes estados de la materia y los espacios dimensionales que encuentran a su paso.
- Cuando la frecuencia vibratoria llega a ser infinitamente rápida, la longitud de onda se reduce a cero, alcanzando en este momento la Dimensión inmanifestada del Ser.
- Cuando la velocidad es infinita, cualquier distancia, por grande que sea, tiene un valor igual a cero, y la frecuencia se eleva al infinito, por ser proporcionalmente inversa a la longitud de onda.
- La onda de transmisión del pensamiento tiene un alcance ilimitado, porque la longitud de onda puede reducirse hasta cero, aumentando su frecuencia vibratoria hasta el infinito.
- Cuando las ondas se propagan a una velocidad mayor que la de la luz, entran en planos dimensionales donde el tiempo y el espacio comienzan a contraerse de acuerdo con el aceleramiento, el acortamiento de las longitudes de onda y el aumento de las frecuencias vibratorias. A estos cambios se los llama variable dimensional.
- Principio de Multidimensionalidad. Lo que habitualmente la mayoría de las personas percibimos como real a través de los sentidos, es tan solo una pequeña parte de la verdadera realidad multidimensional que coexiste con nosotros en todo momento y que es inmensamente mayor. Este principio hace referencia por tanto a los diferentes planos de existencia en los que habita simultáneamente el Ser. Además de la dimensión correspondiente al plano físico que podemos ver y tocar, existen otras zonas dimensionales en las que residen nuestros aspectos emocionales, mentales, intelectuales, creativos, afectivos y espirituales, por mencionar solo algunos. Todos estos aspectos, a pesar de ubicarse en diferentes espacios dimensionales, mantienen siempre una estrecha interrelación entre ellos, que hace posible que su manifestación en el plano terrestre llegue de manera unificada.
- Atada a la materia, la ciencia tradicional asume que cualquier cosa que no pueda ser medida, examinada en un laboratorio o comprobada por los cinco sentidos y sus extensiones tecnológicas, simplemente no existe. Es "irreal". La consecuencia: toda la realidad se ha reducido a la realidad física. La «dimensión espiritual», o lo que podríamos llamar dimensiones no físicas de la realidad han sido desterradas. Esto choca con la "filosofía perenne" que describe dimensiones de la realidad diferentes, pero continuas. Estas van de las más densas y menos conscientes —lo que llamaríamos «materia»— a las menos densas y más conscientes —que llamaríamos dimensiones «espirituales»—Como seres humanos, aunque no hemos alcanzado el pináculo del desarrollo humano, estamos conectados, más que separados, con el resto de la vida y el espectro completo de la «Conciencia» comprende tanto la dimensión física como una multitud de dimensiones no físicas de la realidad. Veamos que nos indican al respecto algunos estudiosos de estas cuestiones:
- Eben Alexander en “La conciencia infinita” describe así su propia experiencia al respecto: Según la neurociencia convencional, debido al grave daño sufrido por mi cerebro a causa de una aplastante meningoencefalitis bacteriana, no tendría que haber experimentado nada –¡absolutamente nada! –. Pero mientras mi cerebro se veía asediado e inflamado por la infección, disfruté de una fantástica odisea durante la que no recordé nada de mi vida en la Tierra. Esta odisea pareció durar meses o años; fue un viaje elaborado en muchos niveles de las dimensiones superiores, a veces vistas desde la perspectiva de la infinitud y la eternidad, fuera del espacio y el tiempo. Le expliqué a mi médico que había estado en un paraíso idílico con muchos rasgos terrestres –un valle fértil, de un verde exuberante, lleno de vida y creación, con plantas creciendo, yemas brotando y capullos floreciendo, todo ello en un mundo similar al mundo de las formas de Platón, en el cual los contenidos son más ideales de lo que representan en el ámbito terrestre–. Lo que llamé el Valle de Entrada era solo un pasaje hacia el Núcleo central, que encontré ascendiendo por elevadas dimensiones del espacio y el tiempo. El propio Núcleo era la fuente de todas las cosas, la no dualidad última, pura unidad. Era consciente de todo el universo de dimensiones superiores como algo indescriptiblemente complejo y que sostenía toda la existencia, como un modelo de todo el constructo –todo espacio, tiempo, masa, energía, interrelaciones, causalidad y mucho más para lo que no tengo palabras–. Justo más allá de todo eso, encontré el poder del amor incondicional infinito, el sentimiento y la sensación de ese amor inefable. Me sentí bañado en la fuente de todo lo que es. Ese sentimiento está más allá de toda descripción, y sin embargo es tan impactantemente concreto y real que nunca he perdido la memoria de ello. Las palabras humanas, desarrolladas para ayudarnos a describir los sucesos terrestres, obviamente se quedan cortas a la hora de transmitir la sorprendente majestuosidad de la aceptación total de ese amor carente de juicios y expectativas.
- Ken Wilber: Desde el punto de vista de la filosofía perenne, la realidad no es unidimensional, no es una substancia chata y uniforme que se extienda de un modo monótono ante nuestros ojos, sino que, por el contrario, se halla estructurada en dimensiones diferentes pero continuas. La realidad manifiesta está compuesta de niveles o grados diferentes, desde los más bajos, densos e inconscientes hasta los más elevados, sutiles y conscientes. En uno de los extremos de este continuo del ser –o espectro de conciencia–, se halla lo que Occidente denomina «la materia», lo insensible o lo inconsciente y, en el otro, «el Espíritu», «la Divinidad» o lo «Supraconsciente» (el Fundamento que impregna la totalidad del proceso). Entre esos dos extremos, se extienden las otras dimensiones del ser. Algunas de las descripciones de la Gran Cadena nos hablan de tres grandes niveles (materia, mente y Espíritu); otras, de cinco (materia, cuerpo, mente, alma y Espíritu); otras nos brindan clasificaciones más exhaustivas, y otras, por último –como ocurre con ciertos sistemas yóguicos, por ejemplo–, se refieren literalmente a decenas de dimensiones discretas pero continuas. Por el momento, sin embargo, bastará con una disposición jerárquica simple que abarque la materia, el cuerpo, la mente, el alma y el Espíritu.
- Las tradiciones de sabiduría suscriben la noción de que la realidad se manifiesta en niveles o dimensiones y que cada dimensión superior es más inclusiva y, en consecuencia, está más «próxima» a la Divinidad, es decir, al Espíritu. En este sentido, el Espíritu es la cúspide, el peldaño superior de la escalera de la evolución, pero también –y al mismo tiempo– la substancia de la que está hecha la escalera y cada uno de sus peldaños. El Espíritu es la «talidad», la «esidad», la esencia de todas y cada una de las cosas que existen.
- Se está empezando, pues, a concebir un Universo multidimensional. Muchos científicos conciben en la actualidad un Universo multidimensional, en el que cada dimensión representa una frecuencia vibratoria diferente y, seguramente, también un mundo diferente, no susceptible de ser percibido por nuestros sentidos.
- Físicamente, entendemos que el universo tiene cuatro dimensiones: tres espaciales (ancho, alto y profundidad) y una temporal (tiempo). Los investigadores están cambiando las ideas de espacio y tiempo por la idea de la existencia de nuevas dimensiones. Algunas teorías, como la teoría de cuerdas, sugieren que podría haber hasta 10 u 11 dimensiones. Aunque experimentamos el universo en cuatro dimensiones, la ciencia no descarta la posibilidad de que existan dimensiones adicionales, como sugiere la teoría de cuerdas.
- La teoría de cuerdas es la primera teoría con capacidad para integrar la física cuántica con la teoría de la relatividad. Pero para que las ecuaciones de la teoría de las supercuerdas funcionen, hay que aceptar otra gran revolución en la percepción humana. En vez de tres dimensiones espaciales y una temporal, la teoría de cuerdas requiere considerar al menos nueve o más dimensiones espaciales y una temporal. En una nueva revisión de esta la teoría, llamada “teoría M”, la unificación necesita al menos diez dimensiones espaciales. Como esas otras dimensiones no son observables, la teoría de cuerdas implica que sólo una pequeña parte de la realidad del Universo es accesible a la percepción humana. «La idea de más dimensiones espaciales nos permite atisbar algo mucho más dramático: la existencia de otros mundos en el Universo, no en el espacio ordinario, sino en esas otras dimensiones de las que hasta ahora no hemos sido conscientes». La teoría de cuerdas puede ofrecer al mundo la primera evidencia racional, no subjetiva, de las dimensiones “no visibles”, y obliga a aceptar el hecho de que hasta ahora los seres humanos sólo hemos sido conscientes (al menos a través de la consciencia ordinaria) de una parte minúscula de la completa realidad universal.
- Las «dimensiones» son mundos energéticos de diferente frecuencia vibratoria. Cada dimensión tiene una frecuencia vibratoria diferente, que es lo que la caracteriza. Existen unas Dimensiones propias de la materia física. La materia física se corresponde con lo que se denomina el “Plano Físico o de las tres dimensiones” —largo, ancho y alto—, más la dimensión temporal y desde una perspectiva espiritual o metafísica, se habla de Dimensiones No Físicas: (Dimensiones Mentales: plano mental. Dimensiones Espirituales: plano espiritual y Dimensión Absoluta: plano inmanifestado o dimensión del Ser). Hay modelos teóricos que hablan de hasta 40 dimensiones distintas en el Universo.
- Recordemos que todo en el Universo consta de energía más información. La energía de una partícula está relacionada con su frecuencia de vibración. A más frecuencia, más energía y cuanto mayor es la vibración energética, más información se puede contener.
- Materia: es una emergencia eterna de partículas organizables y desorganizables. Está formada por partículas elementales; es energía que se vuelve un poco más densa. Cuando la energía entra en frecuencias vibratorias superiores, ya no se la llama «materia», sino simplemente «energía». Los cuerpos energéticos —el espíritu— no son cuerpos de materia, pero sí tienen vida. La materia contiene la vida; la energía se transforma en materia y viceversa, puesto que la materia no es más que energía densa. La materia y la energía del Universo no aumentan ni disminuyen; son una constante siempre presente, que adopta todas las formas. De acuerdo con los nuevos descubrimientos de la ciencia, todos los organismos vivos emiten continuamente radiaciones de luz que forman un campo de coherencia y comunicación. La parte visible del cuerpo simplemente se encuentra —o es observable— en aquel lugar donde la actividad de la onda es más densa.
- El mundo físico es un reflejo de las vibraciones de energía de los mundos más sutiles —aquellos que cuentan con mayor frecuencia vibratoria—. A su vez, esos son el reflejo de los campos de energía aún más sutiles que existen en una realidad multidimensional. La causa de todo lo que se manifiesta recae en las dimensiones no visibles de la Realidad que tienen mayor frecuencia vibratoria y, por tanto, pueden contener más información.
- Los mundos más sutiles son aquellos con mayor frecuencia vibratoria y por lo tanto con más información.
- Las dimensiones de más alta vibración —las más sutiles, que no se perciben a través de los sentidos— ejercen una influencia total y un enorme poder causativo sobre las más densas —que se corresponden con la tercera dimensión que sí es posible percibir a través de los sentidos—.
- El mundo psíquico, a diferencia del que tiene que ver con el cuerpo y la personalidad, existe en otra dimensión, de más alta frecuencia vibratoria, que no puede ser captada por los sentidos. El mundo mental: la mente no es física. La filosofía investiga el comportamiento mental ante las experiencias a través de la materia. Es decir, examina la experiencia que vive la mente por medio de la materia. La mente sola, sin materia, no podría vivir experiencia alguna, porque no dispondría de recipiente que la contuviese. La mente no es física, no es de la tercera dimensión, sino que existe en dimensiones de más alta vibración; por tanto, para vivir una experiencia en el mundo físico necesita hacerlo a través de la materia.
- El alma es como una pequeña partícula dentro de un campo electromagnético. Es una concepción errónea el pensar que el alma del ser humano reside en el cuerpo físico. No es así; está fuera del espacio-tiempo, aunque se proyecta en él a través de un cuerpo y una mente. Sólo lo físico ocupa un lugar en el espacio-tiempo, por lo tanto, sólo la mente y el cuerpo ocupan un lugar concreto en el espacio. No es correcto preguntar “dónde” se encuentra el alma, porque la palabra “dónde” implica un lugar en el espacio-tiempo, y el alma está en todos los sitios y en ninguno a la vez, porque es no-local (supraconsciencia). El alma vibra, y a través de esa vibración utiliza el cuerpo y la mente para poder expresarse en el mundo físico. Sus atracciones y repulsiones dependen de su carga y polaridad dentro de un campo mayor que tiene gradaciones de frecuencia energética y de poder.
- En este modelo se puede imaginar que el Universo multidimensional vaya aumentando progresivamente su frecuencia de dimensión a dimensión, hasta llegar a la última, que es el Absoluto. Como las dimensiones por debajo del Absoluto reducen su frecuencia vibratoria, es de suponer que también falta algo de información en ellas, y que existe alguna sensación del transcurrir del tiempo. En el Absoluto la frecuencia vibratoria es infinitamente rápida, y por tanto el tiempo es cero y puede contener toda la información del Universo. El Absoluto incluye todo, incluso las frecuencias más bajas de manifestación.
- Causalidad descendente. El Universo parece ser multidimensional. Una dimensión superior abarca otras inferiores pero no al contrario, de modo que la dimensión superior es más integral y abarcadora. Las dimensiones de más alta vibración —las más sutiles, que no se perciben a través de los sentidos o sus extensiones— ejercen una influencia total y un enorme poder causativo sobre las más densas —que se corresponden con la tercera dimensión que sí es posible percibir a través de los sentidos—.
- A diferencia de lo que enseña la cultura, la relación causa-efecto en el Universo no es ascendente, sino descendente. La causalidad ascendente depende de las leyes de la naturaleza y la llamada causalidad descendente, representa las distintas formas de acción divina sobre el mundo. Esta última desarrolla la idea clásica de «creaciòm continua» al presentar un Dios que actúa en el mundo físico como principio de su organización. La causalidad descendente va de las dimensiones de más alta vibración a las más bajas. Así, por ejemplo, los pensamientos vibran a mayor altura que el cerebro, por lo que resulta fundamental comprender que aquéllos tienen el poder de influir en la propia estructura física de éste.
- La causalidad descendente significa que todo lo que sucede es “perfecto y necesario”, porque el campo de Consciencia tiene mucha más información que los seres humanos, y una frecuencia vibratoria más alta. Todo es causado desde “arriba” por el Absoluto, y a través de la «Consciencia».
- De igual manera que la única forma de medir cualquier objeto es por el peso, la densidad o el tamaño, la única forma de medir la energía es mediante la frecuencia vibratoria.
- Las frecuencias se miden en hercios o Hertz (Hz), un Hercio es una unidad física usada para medir la frecuencia de ondas y vibraciones y equivale a un ciclo por segundo, un Mega Hercio (MHz) es igual a un millón de hercios. La frecuencia vibratoria es un concepto complejo y que no solo se refiere a una medida numérica, sino que también incluye aspectos como la calidad y la intensidad de la energía emitida.
- Para medir esas frecuencias vibracionales se han creado unas escalas. Existen diversas tablas que se utilizan para representar las frecuencias vibratorias de diferentes objetos, seres vivos y emociones. Estas escalas no son una medida exacta de la frecuencia vibratoria de cada elemento, ya que las mediciones pueden variar dependiendo del instrumento utilizado y de la interpretación de los resultados. Se han obtenido escalas y niveles de consciencia desde los campos de la psicología, la filosofía, la física cuántica, la “cadena clásica” del ser (Lovejoy) y de la Sabiduría perenne (Huxley, Wilber, Hawkins, Schmedling, Marquier, Aurobindo, etc.). Vamos a introducirnos en una de esas escalas: la escala de Hawkins.
- Existen diversas escalas para medir nuestra frecuencia vibratoria, entre ellas la de Schmedling ( -ver aquí- ) y la de Hawkins ( -ver aquí- )
- En el 1996 el Dr. David R. Hawkins (reconocido Psiquiatra, Escritor e Investigador) publicó un libro llamado “El poder contra la fuerza” en el cual nos ofrece un mapa de los campos de energía conocido como el “Mapa de la Conciencia”.
- En este mapa Hawkins nos explica como los diferentes niveles de consciencia (visión) corresponden con ciertas emociones, ciertos filtros de percepción y ciertos niveles de energía.
- Existen energías de baja frecuencia vibratoria y otras de altísima frecuencia vibratoria. Hay un principio que dice que cuanto mayor es la frecuencia vibratoria, más información puede contener. Cuanto más alta es la frecuencia más rápido vibra la onda, pero cuando la frecuencia es baja la vibración es más lenta.
- Hawkins nos ofrece una escala que va del 0 (muerte) al 1000 (iluminación) en base a la cual podemos calibrar nuestra frecuencia vibracional, es decir medirla en comparación con este patrón de referencias.
- En el estado más alto de la escala (1000) se encuentra la iluminación, un estado de unión o conexión con ese “algo” indestructible y conectado a todo (incluyéndote a ti mismo) (que solemos denominar como Uno, Absoluto, Dios, espíritu, energía creadora, el poder de la energía...)
- En el estado más bajo (0) se encuentra la muerte.
- En la escala de Hawkins se puede observar, por ejemplo, que las emociones duras como la tristeza, la culpa o la humillación vibran a frecuencias bajas, mientras que los sentimientos como el amor, la felicidad y la iluminación vibran a frecuencias más altas y edificantes.
- Hawkins pudo determinar mediante pruebas que el cuerpo físico se fortalece o debilita dependiendo del nivel en el cual nos encontremos, así que cuanto más bajo estemos en la escala menos energía tendremos (estaremos en una frecuencia más baja); así que experimentaremos más pensamientos, más emociones negativas, más enfermedad y carencia.
- Cuando generas una vibración alta, por encima de los 400 hertzios, todas las emociones y sentimientos que generas están en armonía con el universo. Cuando estamos en la vibración baja, por debajo de los 400 hertzios, generamos improntas energéticas (emociones toxicas) y pensamientos negativos, es cuando lo vemos todo negro, cuando parece que nada tiene solución y nos vamos de excursión a victimilandia.
- El Dr. Hawkins nos dice que: “Todos los niveles bajo 200 a la larga destruyen la vida en el individuo y en la sociedad y todos los niveles sobre 200 son expresiones constructivas de poder. El nivel decisivo de 200 es el umbral que divide las áreas generales entre fuerza y poder”.
- Usualmente el ser humano solamente llega al 200, porque establecemos ciertos bloqueos. Los bloqueos pueden ser: autoestima baja, dudas de ti mismo, sufrimiento, sentimiento reprimido por algo que te sucedió en una determinada etapa de la vida (en este caso necesitas perdonar y liberar este sentimiento dañino).
- Si nos manejamos por debajo de 200, nuestra consciencia es destructiva, negativa y no íntegra (no está completa). Hawkins llama estos niveles de consciencia “grados de falsedad” (fuerza) en contraste con los “grados de verdad” (poder) que son los que están por encima de los 200.
- Cualquier valor por debajo de 200 nos debilita para actuar, así que se tiene que recurrir a la fuerza por lo cual nuestro cuerpo es más susceptible a enfermedades, en cambio valores mayores a 200 nos empoderan y nos permiten ser dueños de nuestro destino.
- Se ha estudiado que el promedio vibracional de una persona normal es de 207 en esta escala. Por encima de ese umbral vibrarás tan alto que te llevará a la autosanación y plenitud en todos los sentidos de tu vida, tanto espiritual como material.
- Según el Dr. Hawkins el 85% de la gente en la Tierra vive por debajo del nivel de coraje (o valor).
- No se deben confundir los niveles de consciencia con las distintas dimensiones del Universo. Las dimensiones son mundos energéticos de diferente frecuencia vibratoria, mientras que los niveles de consciencia son niveles de evolución de la consciencia en el reino humano. Cuanto más bajo sea tu nivel de consciencia más pensamientos y emociones negativas tendrás por lo que te llevará a la destrucción total de tu ser.
- De abajo para arriba, los niveles de conciencia son: vergüenza, culpa, apatía, dolor, miedo, deseo, ira, orgullo, valentía, neutralidad, voluntad, aceptación, razón, amor, felicidad, paz e iluminación.
- Si las personas quieren aumentar su capacidad para almacenar más información para mejor alinearse con la Verdad, deben incrementar su frecuencia vibratoria. El crecimiento de la vibración hay que conseguirlo a través del incremento del nivel de consciencia, que es su causa. Un mayor nivel de consciencia vendrá siempre acompañado por una mayor vibración, como efecto inseparable.
- Todo lo que existe en universo está hecho de dos componentes básicos que son energía más información o energía informada (p. e. un mando de televisión es energía informada, un pensamiento es energía informada… todo es energía informada).
- También el ser humano está compuesto de energía + información, como todo lo demás que existe en el Universo. Recordemos: lo que llamamos materia no son más que movimientos vibratorios. Nuestro cuerpo físico es energía densa (“materia” ).
- La energía se mide por la frecuencia vibratoria - hercios o repetición de ciclos por segundo-: cuanto más alta, más información puede contener. Hay un principio que dice que cuanto más alta es la vibración, más información puede contener.
- El campo A, campo akashico, campo de Consciencia, por ejemplo, la matriz de todo cuanto existe, tiene una frecuencia vibratoria muy alta y mucha más información que los seres humanos.
- El ser humano es un ser multidimensional, está constituido por distintos cuerpos y cada uno de esos cuerpos es energía más información. Tanto la Sabiduría perenne de la Humanidad como la nueva ciencia creen que los seres humanos poseen un cuerpo físico y otros cuerpos sutiles. El «alma» humana dispone de cuatro cuerpos o filtros para interactuar con el mundo de la materia. Tales filtros determinan la propia experiencia, y el nivel de consciencia determina cómo y en qué porcentaje se utilizan.
- Se postula que el ser humano posee diferentes archivos de información relacionados con los diferentes cuerpos que nos constituyen (Físico, Emocional, Mental y Espiritual - ver aquí -, cuerpos que nos sirven para nuestro crecimiento y evolución como almas que somos. Cada uno permite experiencias distintas para aprender y crecer. Los cuerpos físicos, emocionales, mentales y espirituales están interconectados. Todos ellos impulsados por el campo energético (cuerpo energético).
- La energía que emana de todos ellos pone en movimiento determinadas vibraciones que determinan nuestra frecuencia: La frecuencia interna «resuena» es decir atrae o repele frecuencias externas así que lo que experimentamos en nuestra vida no es una casualidad sino el resultado de nuestra vibración y frecuencia.
- El cuerpo físico. Para la mayoría de tradiciones espirituales el cuerpo es el “vehículo del alma”, un instrumento al servicio del Ser a través del cual este puede expresarse en la Tierra. Es el cuerpo más denso, es el más pesado, vibra muy pesadamente y es el que menos dura. Es el cuerpo de las sensaciones; las sensaciones son el producto de nuestras emociones y nuestros pensamientos.
- El cuerpo emocional también llamado «astral». Es donde experimentamos nuestras emociones. Es el cuerpo que siente, el que desea, el que se emociona, el que anhela…. Es un cuerpo un poco más sutil que el físico, con una vibración un poquito más elevada y más ligero que el cuerpo físico.
- El cuerpo mental es el cuerpo que se encarga de crear formas mentales: ideas, pensamientos, recuerdos… que afectan a las emociones positivas o negativas que nos surgen.
- El cuerpo espiritual, es otro cuerpo de energía más sutil que los anteriores, donde está contenida el alma que somos, la conciencia, el ser consciente, el yo consciente. En muchas tradiciones, el espíritu se considera la esencia de nuestro ser, aquello que trasciende el cuerpo físico y la mente racional. Es lo que nos conecta con lo divino, con lo eterno, con aquello que va más allá de lo material. El espíritu es la chispa que nos impulsa a buscar un sentido más profundo en la vida, a conectarnos con los demás y a encontrar nuestro propósito. El espíritu es la fuente de nuestra intuición, nuestra sabiduría interior y nuestra capacidad de amar incondicionalmente. Es aquello que permanece constante, incluso cuando nuestras emociones fluctúan. Mientras que las emociones pueden ser pasajeras y cambiantes, el espíritu es una presencia constante que nos guía a lo largo de la vida. Este cuerpo es el vehículo más importante para la expresión del alma que somos, donde se almacenan todas las virtudes del ser humano. El cuerpo espiritual es la fuente de nuestra verdadera esencia, el núcleo de nuestro ser. Ahí no puede entrar ninguna emoción negativa, nada neutro, nada que nos perjudique; todo ahí es positivo y todo eso es lo que sostiene nuestro ser. Ahí residen todos los valores vibrando tan alto que posibilitan que los seres humanos podamos ser altruistas, alegres, compasivos, amorosos….
- Todos estos cuerpos físico, emocional, mental y espiritual están conectados por un cuerpo energético que es el que facilita que podamos actuar, el que nos proporciona la energía necesaria para operar en esta vida. El cuerpo energético es el que da la vida y el impulso a todo nuestro ser. Es el encargado de captar todas las energías que vienen de fuera y también el responsable de sacar todas las energías que llevamos dentro y el que nos conecta con todas las energías de todo nuestro entorno y de las personas que nos rodean.
- Como se ha indicado todo lo que existe en el universo está hecho de dos componentes básicos energía más información. Por tanto, todos nuestros cuerpos son energía: el físico, el emocional, el mental y el espiritual. Cada uno de ellos vibra a diferentes frecuencias. Pero además cada uno de ellos contiene información. Haciendo un símil con el almacenamiento de información digital, se puede decir que la información en el ser humano se encuentra almacenada metafóricamente en archivos. En el caso del cuerpo físico hablamos de archivo de información genética; en el caso del cuerpo emocional y mental hablamos del archivo de carácter y personalidad; pero como tenemos un cuerpo espiritual, llamado tradicionalmente alma, esa «alma» también tiene su archivo de información. Y ese archivo de información que ya es individual lo llamamos el archivo de consciencia. Para simplificar, se podría decir que el ser humano está dotado básicamente de los siguientes archivos de información:
- Archivo genético es el archivo de información ligado al cuerpo físico. Asociado al cuerpo físico, es corruptible —puede ser dañado o destruido— y se disuelve con la muerte física.
- Archivo de carácter y personalidad es un archivo de información ligado al cuerpo emocional y mental. Contiene la información ligada al cuerpo emocional y el cuerpo mental: las características de nuestro carácter, nuestras tendencias de personalidad, gestiona las diferentes emociones, etc. En este archivo se guardan las huellas de todas nuestras emociones, los sentimientos asociados a cada una de ellas, etc. La personalidad se forma a través de las emociones y pensamientos que interactúan con el cuerpo físico. Está conformada por la vibración de las emociones y pensamientos que experimenta, emociones y pensamientos que pueden ser energías positivas (de alta vibración) o negativas, densas y pesadas, que se palpan, se perciben y se sienten, que las siente uno mismo y las percibe el entorno. Nuestra personalidad se ve influenciada por las vibraciones de todas esas emocionales. La personalidad y el carácter es lo que nos hace diferentes a unos de otros. Por eso hacemos cosas diferentes, tenemos sentimientos diferentes, diferentes formas de vida… en este mundo físico.
- Archivo mental: ligado a la actividad de la mente, es también corruptible: por ejemplo, si la persona deja que los pensamientos negativos aniden mucho tiempo en su mente, esos influirán, en la fisiología cerebral, y probablemente aparecerá una depresión o cualquier otro síntoma, dañando así el archivo de información mental. Este archivo se disuelve también con la muerte física.
- Pero el cuerpo y la mente no son la realidad humana última. Constituyen una herramienta para atender las necesidades de su verdadero Yo, el Yo profundo: el alma en evolución.
- Archivo de consciencia es el archivo de información que va ligado al cuerpo espiritual o « alma». El archivo de la conciencia es un concepto espiritual y filosófico que se refiere a un registro profundo e inmortal de todas las verdades, aprendizajes y experiencias que el alma ha adquirido a lo largo de sus vidas y evolución.
- Verdades vividas: Todo conocimiento que ha sido comprendido y experimentado con amor.
- Sabiduría espiritual: La forma en que el alma ha aplicado el amor en distintas situaciones.
- Registro permanente: Una vez que una verdad se incorpora, nunca se borra.
- Parte del alma: Este archivo es inseparable del ser espiritual y trasciende la vida física.
- Durante la vida encarnada, solo se percibe una pequeña parte.
- En la fase desencarnada (tras la muerte), se puede acceder de forma completa.
- Algunos grandes maestros espirituales pueden conectarse con este archivo durante momentos clave de su misión.
- Nuestra conciencia está ligada a la miríada de procesos que ocurren dentro de nuestro cuerpo. El archivo de la consciencia registra la comprensión obtenida de cada experiencia evolutiva, pero sólo la que correlaciona con el propósito evolutivo del Universo. No “graba” la comprensión falsa y no es corruptible de ninguna manera. Este archivo no desaparece ni se disuelve con la muerte física; se encuentra ligado al alma, y la finalidad del proceso evolutivo del alma consiste en el “llenado” del mismo. Después de la muerte física continúa su experiencia evolutiva. Las comprensiones que se graban en el archivo de consciencia son, en primer lugar, las experiencias realizadas en los otros cuerpos, menos sutiles, con los que está anclada la evolución del alma, las vivencias experimentadas en cada una de sus experiencias en los mundos físicos. El archivo de consciencia siempre evoluciona hacia una mayor convergencia con el Absoluto.
- El Espíritu del ser humano está compuesto de dos elementos o archivos: la consciencia temporal y la consciencia permanente. Al archivo de consciencia, o archivo espiritual, se le puede llamar “consciencia permanente”, puesto que es el que tiene codificas las Leyes del Universo de una forma estable. Tanto el archivo de personalidad o consciencia temporal, como el de consciencia permanente o archivo de consciencia, forman parte del espíritu, pertenecen al mundo del espíritu, no de la materia física. El archivo de personalidad se desarrolla en la medida en que aumenta la capacidad de comprensión consciente —la que utiliza, aquí y ahora, cada individuo—, mientras que el archivo de consciencia permanente asimila toda la comprensión que una persona ha conseguido en su consciencia temporal después de la muerte del cuerpo físico. (Aprender o comprender consiste en aumentar la propia frecuencia vibratoria. Si las personas quieren aumentar su capacidad para almacenar más información de la Verdad, deben incrementar su frecuencia vibratoria).
- Como se ha indicado todo es causado desde “arriba” por el Absoluto, y a través de la «Consciencia». Somos espíritus encarnados. Nuestra fuente u origen es el Uno, el Absoluto, Dios. De acuerdo con los más recientes hallazgos de la investigación científica y de la psicología transpersonal, es posible reconocer que la esencia misma de la Humanidad participa de esa “Conciencia superior” (Origen, Fuente, Absoluto, Uno, Dios).
- El archivo de información que va ligado al alma puede estar más o menos lleno en función del nivel de consciencia alcanzado por cada individuo a lo largo de su periplo existencial. Se ha demostrado que ya desde el nacimiento existe un determinado nivel de consciencia en todas las personas…
- Sin embargo, al encarnar, el ingreso en la atmósfera física por un lado y más tarde la entrada en el cuerpo, hacen que nos olvidemos hasta de nuestro origen. El cambio de frecuencia vibratoria entre el plano espiritual, que es muy sutil, y un plano físico donde la vibración es más densa hacen que el alma ya no pueda imprimir a la conciencia física todas las vibraciones que lleva consigo. Así se cumple la ley cósmica del olvido o amnistía cósmica para que todos tengamos la oportunidad de recomenzar de cero sin el peso de recuerdos desagradables heredados de vidas anteriores.
- A lo largo de su vida, el ser humano cambia casi todos los átomos que componen su cuerpo. Éstos estuvieron antes en otros lugares, pero mientras permanece la estructura de información, que me constituye “yo sigo siendo yo” en este y en otros posibles planos de existencia.
- Ese núcleo del ser humano que denominamos «Yo profundo» existe como un nivel vibratorio más alto que el de los otros tres cuerpos —físico, emocional-vital, y mental— y necesita un instrumento («alma») para manifestar su voluntad a través de estos tres niveles o dimensiones de más baja vibración. Tan pronto como los seres humanos viajan a través de cualquier tipo de desarrollo interno, pueden sentir la existencia de esta realidad y, con trabajo y esfuerzo experimentarla con claridad.
- En el proceso de desencarnar que denominamos «muerte», los archivos se van separando en orden inverso a su frecuencia vibratoria, es decir, primero se separa el cuerpo físico, o sea, la materia, de los otros archivos; en ese desprendimeinto le sigue en frecuencia vibratoria el archivo de personalidad. La personalidad, ya fuera de la materia, queda en la vibración de la cuarta dimensión. Después empiezan a disolverse el ego, el sistema de creencias y la información falsa, porque no pueden sostenerse sin la energía que proporciona la materia.
- Cuando el proceso de desencarnar se completa y llega la muerte"física", la persona finalmente abandona el cuerpo físico y comienza una nueva vida en el siguiente plano de existencia: el astral. El mundo astral es un reino espiritual más allá de nuestro mundo físico. Está compuesto por energías y vibraciones invisibles para aquellos que no pueden ver más allá de lo físico. Este plano es el más cercano al plano físico con el que en realidad compartimos la mayoría de los lugares que el plano físico, solo que en diferentes vibraciones.
- Saber esto es muy importante porque las vibraciones que producimos en nuestra vida física se almacenan simultáneamente en nuestro cuerpo astral. Y aquí reside la clave para comprender cómo será la vida en este plano después de la muerte. En este plano existen diferentes regiones o subplanos. Cada subplano astral vibra de manera diferente, por lo que el alma tras desencarnar se desplazará al espacio que corresponda a su vibración. Esto significa que al morir todos pasamos al plano de existencia, el plano astral, pero no a la misma región o subplano. Aquellos que tenían emociones y pensamientos muy densos irán a los subplanos inferiores, mientras que aquellos que tuvieron emociones más positivas irán a los subplanos astrales superiores. Y como la mayoría de las personas no suelen tener vibraciones demasiado altas ni demasiado bajas, sus almas estarán en los subplanos medios. Estas áreas intermedias están más estrechamente conectadas con el mundo físico, por lo que después de la muerte una persona desencarnada, puede conservar todavía algunas caracterísitcas propias de la vida física.
- Las energías existen y fluyen por todas partes a nuestro alrededor. Pueden ser energías buenas o malas, positivas o negativas dependiendo de la frecuencia en la que vibren. Las energías positivas suelen tener frecuencias vibratorias más altas.
- El cuerpo humano no solo responde a las frecuencias externas, sino que también emite y opera con sus propias frecuencias internas. A lo largo de nuestra vida en la Tierra, cada uno de nosotros además de recibir la influencia de vibraciones externas, creamos inconscientemente nuestras propias vibraciones internas a través de emociones, pensamientos y comportamientos.
- Cada persona emite una frecuencia vibratoria única, influenciada por su estado emocional, mental y físico. Esta vibración no solo se percibe en el entorno (como cuando decimos “esa persona tiene buena vibra”), sino que también tiene efectos medibles en el propio cuerpo.
- Comprender cómo influye nuestra frecuencia vibratoria en el equilibrio físico, emocional y mental nos permite tomar decisiones más conscientes para cultivar una energía más coherente y saludable. Mantener una frecuencia vibratoria alta se asocia con múltiples beneficios para la salud física, mental y emocional. Se ha demostrado que ello promueve el crecimiento y la comunicación celular saludable, mejorando los procesos fisiológicos. A medida que cambie su vibración, a su vez, cambiará también la energía vibratoria que le rodea. Si usted emite vibraciones positivas en abundancia, su vibración se transferirá a los demás, que también empezarán a vibrar al mismo ritmo.
- El cuerpo humano está compuesto por células que vibran constantemente. Estas vibraciones se originan en procesos bioeléctricos y electromagnéticos, especialmente en el corazón, el cerebro y el sistema nervioso.
- La mayoría de las partículas dentro y fuera de nuestro cuerpo vibran. Y al igual que los electrones de un átomo influyen en la vibración de los demás, lo mismo ocurre con la actividad de las diferentes células, tejidos y órganos. Cada célula humana emite campos electromagnéticos medibles. Estas frecuencias están relacionadas con funciones vitales como la división celular, la regeneración y la comunicación intercelular.
- Cada molécula que participa en estos procesos tiene sus propias características únicas. La forma en que estas partículas interactúan entre sí y con su entorno puede determinar la funcionalidad de nuestro cuerpo y nuestra mente.
- Uno de los procesos más importantes del cuerpo humano ocurre dentro de nuestro cerebro. La frecuencia vibratoria sincronizada de las neuronas hace que funcionen como un todo. En consecuencia, todos sus pensamientos, emociones y acciones son el resultado de la frecuencia vibratoria de su cerebro. Desde la forma en que usted forma asociaciones con un objeto, lugar o persona hasta su estado emocional, todo está enraizado en su frecuencia vibratoria. Además, la oscilación dentro de sus células cerebrales suele afectar a sus otros órganos, ya que los electrones que vibran afectan a otros electrones resonantes cercanos a ellos. Esta es la razón por la que los cambios en su estado emocional pueden manifestarse como síntomas tanto emocionales como físicos.
- Las vibraciones del ser humano le dan energía. Las frecuencias de esas vibraciones interactúan profundamente con nuestra biología, emociones y conciencia. Las vibraciones que te rodean y la consiguiente energía que crean dentro de tu cuerpo son las responsables de mantener tu salud física y mental La salud física, emocional y psicológica depende directamente de tu frecuencia vibratoria.
- Muchos factores afectan a nuestra frecuencia vibratoria. Tu frecuencia vibratoria depende directamente de quién eres, del camino que sigues, del sentido que das a tu vida, a las cosas, a tu forma de relacionarte con el mundo y con las personas… Por ejemplo:
- Nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestro estado de salud, nuestro estado de ánimo, nuestra condición física, los lugares y el entorno en el que vivimos, las personas con las que nos relacionamos, nuestras creencias…
- Todo lo que comemos, ingerimos, inhalamos y nos untamos en nuestra piel tiene una frecuencia que afecta a nuestro cuerpo físico.
- Las enfermedades: cada enfermedad tiene una frecuencia y ciertas frecuencias evitan el desarrollo de la enfermedad y aniquilan virus y bacterias. (...)
- Cuando las emociones son negativas (odio, resentimiento, tristeza profunda, celos) o cuando nuestras acciones hieren a los demás, entonces nuestra vibración interior se vuelve densa, pesada. De hecho, cuanto más fuertes sean estas emociones y pensamientos, menor será la vibración. Y viceversa: si nuestras emociones y pensamientos son positivos (alegría, serenidad, paz, comprensión, bondad) y ayudamos a los demás con nuestro comportamiento, vibraremos en una frecuencia alta.
- La frecuencia vibratoria puede elevarse o disminuir dependiendo de múltiples factores internos y externos. Nuestra frecuencia vibratoria no sólo depende de nuestro cuerpo físico sino también del estado en que se encuentran nuestros “otros cuerpos” (Físico, Emocional, Mental y Espiritual). Así como “vibran” los alimentos también lo hacen los pensamientos y, por ende, las emociones, las acciones, las palabras e intenciones (recuerda que los cuerpos (dominios) SUPERIORES controlan a los cuerpos (dominios) INFERIORES).
- La frecuencia vibratoria tiene implicaciones prácticas en la vida cotidiana. Cuando nuestra frecuencia vibracional es alta, experimentamos mayor bienestar, claridad y conexión espiritual. Estudios en neurociencia, psicología y fisiología muestran que las emociones positivas como la gratitud, la alegría o la compasión generan efectos beneficiosos en el sistema nervioso, fortalecen la salud y favorecen estados de conciencia más amplios. Estas emociones, al sostenerse en el tiempo, elevan la vibración general del cuerpo y la mente.
- Por el contrario, emociones como el miedo, la ira o la tristeza sostenida se asocian a frecuencias más bajas. Estas pueden debilitar el sistema inmunológico, afectar la salud mental y limitar nuestra percepción de posibilidades.
- Se ha investigado que un cuerpo sano tiene una frecuencia vibratoria de 62 a 72 MHz. La frecuencia vibratoria del ser humano, también conocida como frecuencia de vibración del cuerpo, se refiere a la velocidad a la que vibra el cuerpo humano, medida en hercios (Hz). Aunque no existe una única frecuencia vibratoria "correcta", se ha asociado una gama de frecuencias con diferentes estados de salud y bienestar. Cuanto más alta es la frecuencia más rápido vibra la onda creando vida, pero cuando la frecuencia es baja, la vibración es más lenta.
- Las frecuencias vibratorias altas están relacionadas con emociones, sentimientos y pensamientos más positivos, amor, alegría, libertad, compasión, etc… Una frecuencia vibratoria elevada es señal de despertar, paz, alegría y felicidad…
- En cambio, cuando la frecuencia vibratoria es baja, la persona, el lugar o el objeto emanan ondas negativas o incluso nocivas. Las frecuencias vibratorias bajas están relacionadas con sentimientos y pensamientos negativos, como miedo, ira, envidia, crítica, culpa, etc…
- La frecuencia vibratoria cumple un papel importante en tu vida, ya que te ayuda a consolidar y desarrollarte como persona. Sustituir las vibraciones bajas (como el miedo, la ira y la vergüenza) por las altas (como el amor, la alegría y la compasión) elevará u estado de ánimo. También te permitirá vivir tu vida disfrutando de cada momento. Cuanto más alta sea tu vibración, mejor te sentirás…
- En el ser humano se producen emociones, pensamientos, anhelos, deseos… Sus pensamientos, emociones y acciones tienen una gran influencia en su ritmo o frecuencia vibratoria natural.
- Todas las cosas, incluyendo las emociones, tienen una frecuencia vibratoria propia.
- Una «emoción» es un sentimiento muy intenso de alegría o tristeza producido por un hecho, una idea, un recuerdo. La emoción produce una alteración del ánimo producida por sentimientos de este tipo.
- Las emociones son energía en movimiento. Cada emoción tiene una frecuencia diferente, y estas frecuencias pueden ser medidas y comparadas. Cada emoción tiene una frecuencia, esto significa que si te sientes bien, tu frecuencia vibracional es alta, y si te sientes mal pues tu frecuencia vibratoria es baja.
- El Dr. Hawkins demostró que la conciencia, y por lo tanto cada emoción humana tiene una vibración determinada.
- Según la Universidad de California en Berkeley, existen 27 emociones, todas ellas interconectadas, por lo tanto, tenemos veintisiete emociones que debemos controlar.
- Si tus emociones son negativas (ira, miedo, envidia, ansiedad, celos, apego, adicciones) tu frecuencia irá disminuyendo y todo lo que atraerás será entorno a eso.
- Existen dos sentimientos principales de los que se derivan los demás, el MIEDO y el AMOR y cada sentimiento derivado tiene su propia frecuencia. LA ENERGÍA DEL AMOR, la fuerza más grande de todas. La energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del Amor... multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el Amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.
- Tras el fracaso de la Humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del Universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y que cada ser sienta que habita en él, el Amor es la única y la última respuesta. Cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de Amor, cuya energía espera ser liberada. Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el Amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque es la quintaesencia de la vida. (A. Einstein) - ver aquí -
- La relación mente, emociones y cuerpo físico está científicamente comprobada por muchos estudios; decir que “tus pensamientos se convierten en tu realidad” es una certeza científica.
- Nuestros pensamientos son producto de nuestra percepción, es decir, de nuestra forma de ver las cosas, nuestra visión o nuestra consciencia (aquello de lo que nos damos o no nos damos cuenta). Por su parte, las emociones son reacciones que nuestro cuerpo produce como consecuencia de los pensamientos y cada emoción tiene una diferente frecuencia vibratoria.
- Un pensamiento es una entidad real, como lo es una mesa, pero más sutil, es decir, de una mayor frecuencia vibratoria.
- La onda del pensamiento tiene el mismo comportamiento que cualquier otra onda de transmisión. Puede modificar su velocidad de propagación y su frecuencia vibratoria de forma instantánea hasta abarcar cualquier dimensión del Universo.
- Al vibrar en una frecuencia superior que la materia, no es posible verlos ni tocarlos, pero existen, sólo que en dimensiones de más alta vibración.
- Los humanos poseemos un cuerpo mental, ¿cómo cuidarlo? En este caso, aprendiendo a sostener en la mente pensamientos voluntarios y dirigidos de alta vibración, y a soltar rápidamente los pensamientos de baja vibración cuando aparezcan. El cuerpo mental también se cuida esmerándose en adquirir información correcta sobre el funcionamiento del Universo y de la persona.
- Cuando alguien deja que aniden en su mente pensamientos de baja vibración (pesados, negativos) no podrá escapar de su subproducto, que es una sensación interna desagradable. Esto ocurre al generar pensamientos de odio, rencor, violencia, venganza, separación, miedo, etc. Sin embargo, cuando se dirige la mente hacia pensamientos de vibración más alta (ligeros, positivos), la sensación interna es muy satisfactoria. Esto sucede al generar pensamientos de Amor, generosidad, servicio, paz, altruismo, alegría, etc.
- Por ello, los sabios siempre han afirmado que «la calidad de tu vida será la calidad de tus pensamientos». La calidad de tus pensamientos determinará la calidad de tu vida.
- Según el doctor Bruce Lipton, biólogo celular en la Universidad de Stanford, todos los organismos, incluyendo los humanos, se comunican e interpretan su entorno mediante la evaluación de campos de energía.
- El cuerpo y la mente y, por tanto, la vida, no los controlan las hormonas ni los neurotransmisores producidos por los genes, sino los pensamientos, las creencias; las señales energéticas son cien veces más eficaces e infinitamente más rápidas que las señales químicas.
- La nueva visión de la mecánica del Universo revela que el cuerpo físico puede verse afectado por la mente inmaterial. Los pensamientos, que son la energía de la mente, influyen de manera directa en el control que el cerebro ejerce sobre la fisiología corporal. La “energía” de los pensamientos puede activar o inhibir la producción de proteínas en la célula mediante las interferencias constructivas o destructivas. Ésa es la razón de que cuando se da el primer paso para cambiar de vida, lo primero que hay que estudiar con detenimiento es en qué se está gastando la energía mental. Es necesario examinar los resultados de la energía que se invierte en los pensamientos con tanta atención como se hace con la que se consume para fortalecer el cuerpo físico.
- ¿Cómo elevar la vibración del pensamiento? Pequeñas acciones para elevar tu vibración: Meditar unos minutos al día. Practicar yoga. Pasear por el campo, el bosque o la playa, conectar con la naturaleza. Desconectar de la tecnología. Cuidar tu alimentación, comer alimentos que le sienten bien a tu cuerpo. Alegrarte por los triunfos de los demás…
- Vibrar alto se refiere al nivel de frecuencia vibracional que emitimos a través de nuestros pensamientos, emociones y estados de conciencia. Así como todo en el universo vibra, nosotros también proyectamos una frecuencia energética que influye en nuestra percepción, nuestras decisiones y la realidad que co-creamos. Una vibración alta se manifiesta a través de emociones elevadas como el amor, la gratitud, la alegría, la compasión y la confianza.
- La importancia de vibrar alto radica en su impacto directo en nuestra experiencia diaria. Una frecuencia vibracional elevada favorece el bienestar, potencia la claridad interior y atrae personas y situaciones en sintonía con esa energía. En cambio, una vibración baja puede generar bloqueos emocionales, relaciones conflictivas o patrones repetitivos que limitan nuestro crecimiento.
- Aprender cómo vibrar alto nos permite tomar responsabilidad sobre nuestro estado energético y transformar nuestra vida desde adentro hacia afuera.
- Para saber si estás vibrando alto, observa cómo te sientes a nivel físico, mental y emocional. Las personas con una frecuencia vibracional alta suelen sentirse en paz consigo mismas, afrontan los desafíos con una actitud positiva y cultivan relaciones sanas. También es común que experimenten sincronías, inspiración creativa y una sensación de propósito.
- Por el contrario, cuando alguien vibra bajo, predominan emociones como la ansiedad, la frustración, el miedo o el juicio. La energía se siente densa, cuesta mantener la motivación y todo parece ir cuesta arriba. Reconocer si estás vibrando bajo es fundamental para iniciar un cambio, ya que elevar tu vibración es posible con intención, consciencia y pequeñas acciones diarias.
- ¿Qué puedes lograr al vibrar alto? El crecimiento de la vibración hay que conseguirlo a través del incremento del nivel de consciencia, que es su causa. Un mayor nivel de consciencia vendrá siempre acompañado por una mayor vibración, como efecto inseparable.
- Si las personas quieren aumentar su capacidad para almacenar más información de la Verdad, deben incrementar su frecuencia vibratoria.
- Mantener una frecuencia vibracional elevada no solo mejora tu estado interno, también transforma la calidad de tus experiencias. Cuando vibras alto, tu energía se vuelve coherente con oportunidades, vínculos y situaciones que reflejan ese mismo nivel de bienestar. Este cambio interno se manifiesta en áreas concretas de la vida, generando un impacto profundo y duradero: Mejorar relaciones y vínculos, Elevar tu bienestar emocional, Conectar con tu propósito, Expandir tu conciencia espiritual.
- La frecuencia vibratoria y el desarrollo espiritual. Elevar la frecuencia vibratoria es una parte esencial del proceso de crecimiento espiritual. A medida que se sostiene una vibración alta, se expande la percepción interna y se fortalece la conexión con aspectos más profundos del ser. Este cambio interno se refleja en una mayor claridad, en una sensación de propósito y en una vida guiada por la intuición.
- Una frecuencia elevada actúa como catalizador para el despertar espiritual. Impulsa el proceso de crecimiento espiritual —que en realidad consiste en el aumento de la propia vibración—. Al dejar atrás patrones mentales y emocionales limitantes, se abre espacio para experimentar una realidad más amplia, que trasciende las preocupaciones del ego. Desde esta perspectiva, el desarrollo espiritual no es un estado idealizado, sino un proceso gradual de alineación con una conciencia más elevada.
- Los seres humanos tenemos un cuerpo supramental (ámbito del espíritu), ¿qué hay que hacer para cuidarlo? Este cuerpo vibra más alto y, en cierta forma, se cuida solo. Para ello se puede emplear como técnica la respiración (pranayama) y también la oración madura. La conexión consciente con las dimensiones superiores a través de la oración y la meditación eleva de manera considerable la energía vital. Esto puede ser verificado por cualquier persona y no es una creencia, sino una realidad.
- Además, cuando la vibración es alta, es más fácil acceder a experiencias sutiles como la meditación profunda, la percepción energética o la sensación de unidad con todo lo que existe. Estas vivencias no son exclusivas de quienes siguen una práctica espiritual formal, sino que están disponibles para cualquier persona que cultive conscientemente su energía. La frecuencia vibratoria, en este sentido, es el puente entre el plano físico y la dimensión espiritual.
- La realidad está regida por una serie de leyes o principios independientes de la voluntat humana. Uno de esos principios es el de «atracción». El principio de Atracción significa básicamente que lo igual atrae a lo igual. Si partimos de la premisa de que todo es energía vibrando a una determinada frecuencia y que cada vibración resuena con aquello que se encuentra en su misma longitud y amplitud de onda, siendo esto también aplicable a los deseos, emociones, pensamientos y sentimientos; de ello se desprende que las personas que emitan sentimientos amorosos estarán atrayendo a personas y situaciones amorosas, quienes emitan pensamientos positivos estarán trayendo sucesos positivos y las personas que emitan emociones negativas, atraerán igualmente a personas y situaciones negativas.
- Nuestro organismo posee una característica común con todo el universo: toda partícula emite y recibe ondas
- Todo lo que se puede desear, pensar, sentir... tiene diferentes cualidades energéticas, y nuestras intenciones, pensamientos, emociones... atraen aquello con lo que más resuenan. Por eso debes prestar atención al tipo de energías que emites y a las intenciones que las acompañan. La forma más eficaz de atraer circunstancias de alta vibración es centrarse en elevar la frecuencia de sus propias vibraciones. Todas las cosas buenas y positivas vibran en una frecuencia alta. Si sus pensamientos, emociones y acciones son lo suficientemente positivos, resonará con todos sus deseos de alta frecuencia y vivirá su vida al máximo.
- Las emociones con su vibración generan un campo electromagnético. Ese campo electromagnético se propaga (al resto del cuerpo y a nuestro entorno)
- Los pensamientos son “cosas” —como una mesa, por ejemplo—, pero son cosas que influyen en otras.
- Los estudios demuestran que cuando pensamos de forma creativa, cuando nos sentimos en paz o cuando sentimos amor, esas emociones generan un campo electromagnético muy coherente. Y ese campo electromagnético se transmite al resto del cuerpo.
- Tu energía no sólo te afecta a ti y a tu vida, sino que afecta también a los que te rodean. Tu frecuencia energética puede afectar a la frecuencia de quienes te rodean.
- Las ondas cuánticas invisibles se extienden desde cada persona y penetran en todos los demás organismos. De la misma forma, cada persona recibe las ondas de energía del resto de seres, con las que se entrelazan las suyas.
- Cuando elevamos nuestras propias frecuencias por el crecimiento que nos provocan los acontecimientos de la vida, elevamos la frecuencia del mundo desde el interior. Cuando creamos sensaciones de alegría, incluso si lo hacemos mientras vivimos solos en la cima de una montaña, emitimos una frecuencia que hace que, para los demás, resulte más fácil estar alegre. Cuando creamos sensaciones de paz, irradiamos una energía que ayuda a que terminen las guerras. Cuando amamos, hacemos que amar sea más sencillo para los demás, tanto para los que conocemos como para aquellos que nunca llegarán a saber de nosotros. Cuando aceptamos un acontecimiento vital concreto, recibimos la energía curativa de aquellos que han hecho ese viaje antes.
- Aprender y sanar por un acontecimiento vital concreto eleva el campo aúrico de aquellos que han sobrevivido a él. Imparte amor y compasión a aquellos que los necesitan. Los pequeños actos de consciencia y amabilidad hacen que la sanación sea posible. Los pensamientos de belleza y gracia pueden ser proyectados y percibidos incluso a distancia por aquellos a los que pueden beneficiar.
- La resonancia es un fenómeno físico mediante el cual un objeto o sistema comienza a vibrar con mayor amplitud al recibir una frecuencia coincidente o armónica con su frecuencia natural. En biología, esto implica que las frecuencias externas pueden afectar la vibración interna del cuerpo.
- Las ondas pueden sumar sus efectos al entrar en resonancia. Un puente vibra emitiendo una onda. Una compañía de soldados caminando al paso sobre él, puede hacer aumentar esa vibración.
- La ley de la atracción nos dice que atraemos lo mismo en lo que vibramos. Por lo que vibrar en una energía baja, hace que atraigamos a nosotros personas y situaciones que están vibrando en esa energía baja, si vibramos alto, lo que atraemos irresistiblemente es lo mismo que vibramos, por consiguiente, personas y situaciones de vibración alta.
- Los seres humanos tienden a interactuar con personas de las escalas de su mismo nivel. Nosotros siempre buscamos a otras personas cuya música y vibración nos son más afines. Nos sintonizamos con situaciones que vibran de acuerdo a nuestra frecuencia más constante.
- De acuerdo a los estudios del Dr. David R. Hawkins y sus estudios acerca de las frecuencias vibratorias, el ser humano puede captar entre 20 hz y 20.000 hz. Las emociones y reacciones humanas vibran entre 20 y 700 hz para en adelante. En esa escala podemos verificar que el ser humano emite vibraciones que varían dependiendo de su estado de ánimo o estado espiritual.
- La ciencia sabe actualmente que lo más importante en el servicio es conmover, y no convencer. Es más eficiente disponer de unos pocos individuos con frecuencia vibratoria “contagiosa”, que de muchos con menor vibración. Esto se debe al poder exponencial de las vibraciones más altas.
- Lo que se sabe es que una persona en la vibración de 500Hz, puede afectar positivamente a 7.500 que estén en nivel vibratorio de 200Hz.
- Una persona de 600Hz puede afectar a 10 millones de personas que estén vibrando en 200Hz, de 700Hz para arriba (el estado de iluminación) puede afectar a 70 millones de personas en la frecuencia de de 200Hz.
- El Reiki es una terapia de origen japonés que busca canalizar la energía vital universal a través de las manos para promover la armonía y el equilibrio del cuerpo, la mente y el espíritu. Se considera una terapia complementaria a la medicina convencional, no un sustituto. Reiki se basa en la creencia de que la energía vital (ki o qi) fluye a través de todos los seres vivos y que, cuando este flujo se interrumpe o se desequilibra, puede causar enfermedades o malestar.
- Una persona que recibe Reiki, si se duerme, es porque alcanzó por lo menos la vibración de 400 Hertz y a veces hasta 500Hz. Esa vibración la persona que recibió Reiki luego la pierde en ocupaciones, preocupaciones y miedos normales de la vida.
- Es por eso que los grandes maestros iluminados no pueden afectar positivamente a aquellos que estén vibrando de 175Hz para abajo pues esa frecuencia es la vibración del orgullo. Los orgullosos piensan que lo saben todo y que no precisan de nadie ni de ningún cambio espiritual.
- El mejor servicio que se puede ofrecer al Universo es el propio crecimiento, ya que esa vibración afectará a todos de alguna forma, y no sólo a quienes reciben el servicio directamente, cuyo número es más limitado, por razones obvias. Cada vez que superamos una limitación ayudamos a otros a superar eso en ellos a través de los campos morfogenéticos.
- Los campos morfogenéticos son patrones de información que guían el desarrollo y comportamiento de los organismos vivos y otros sistemas, como cristales y moléculas. Estos campos actúan como una especie de "memoria colectiva" que influye en la forma y función de los seres vivos, y se asocian con la resonancia mórfica, que permite que las experiencias aprendidas se transmitan a través de generaciones.
- Los campos mórficos de todos los sistemas similares están en resonancia entre sí, lo que significa que pueden comunicarse e influirse mutuamente.
- Para evolucionar hay que desarrollar la consciencia individual, elevándola sobre el campo morfogenético general del ser humano, de esta manera también colaboramos en la evolución de la consciencia general.
- Otra práctica que ayuda con la energía vital es fomentar el contacto con personas de alto desarrollo espiritual, porque la energía es muy contagiosa.
- Un verdadero Maestro contagiando a sus discípulos de su propia vibración puede acelerar su proceso de crecimiento. Pero para ello el discípulo ha tenido que desarrollar una cierta comprensión previa: entrenarse en la aplicación de las verdades espirituales en su propia vida; aquietar previamente su cuerpo emocional; y además tiene que haber desarrollado una intención de servicio.
- Todas las almas evolucionarán, con o sin Maestro, porque están hechas a “imagen y semejanza” del Absoluto. Siendo eso cierto, también lo es que las almas que se hayan podido hacer correspondientes con recibir la ayuda de un Maestro iluminado evolucionarán mucho más rápido, sobre todo, por el contagio de la vibración.
- Las personas con consciencia cósmica poseen un magnetismo especial, notable y percibido por los demás; su presencia cambia el campo energético para todos, y su energía de alta vibración es muy contagiosa.
- Del mismo modo que nuestro impacto energético se extiende a través en nuestra actual dimensión, lo hace también en otras dimensiones. Las dimensiones superiores vibran a frecuencias más rápidas que la nuestra, y por tanto no son físicas, pero solapan e incorporan dimensiones inferiores. En resumen, todo es uno. Por esto, nuestras frecuencias individuales, ya sean de amor o de miedo, fluyen constantemente hacia el exterior, afectando por igual a los seres espirituales como a otras personas que pueden estar en cualquier parte, incluso lejos de nosotros.
Composición del Universo
Todo lo que existe está formado por energía + información
En el Universo todo «vibra»
Frecuencia vibratoria
Los objetos al vibrar emiten ondas
Universo multidimensional: la realidad es multidimensional. Dimensiones del Universo.
Medida y escalas
Escalas para medir la frecuencia vibratoria
B. Vibrando con el Universo
La vibración es la energía que se genera desde adentro a través de los pensamientos, los sentimientos, las palabras y las acciones, esta vibración genera un campo energético alrededor nuestro que es el que influye en todo lo que sucede en nuestra vida.
Cuando generas una vibración alta, por encima de los 400 hertzios, todas las emociones y sentimientos que generas están en armonía con el universo, en consecuencia con los seres de luz. Esta vibración alta, hace que lo que sucede en tu vida vaya fluyendo y que las “Tareas a solucionar” que se te puedan presentar, puedas encontrarles soluciones desde una actitud positiva y constructiva. En esta vibración se da el contacto con tus seres de luz. Mantener nuestra vibración alta, depende de muchos factores como la alimentación, el ejercicio, el aire que respiramos, el entorno en el que nos movemos etc.
Cuando estamos en la vibración baja, por debajo de los 400 hertzios, generamos improntas energéticas (emociones toxicas) y pensamientos negativos, es cuando lo vemos todo negro, cuando parece que nada tiene solución y nos vamos de excursión a victimilandia. En esta baja vibración, si canalizamos lo haremos con seres de baja vibración o espíritus en tránsito.
La ley de la atracción nos dice que atraemos lo mismo en lo que vibramos. Por lo que vibrar en una energía baja, hace que atraigamos a nosotros personas y situaciones que están vibrando en esa energía baja, si vibramos alto, lo que atraemos irresistiblemente es lo mismo que vibramos, por consiguiente, personas y situaciones de vibración alta. Debemos estar vibrando alto y conectar con estas energías nos ayuda a tener una perspectiva más elevada y más amorosa.
La información en el ser humano
La multidimensionalidad del ser humano
Los archivos de información
Qué contiene:
Se accede a él:
¿Cuál es el periplo seguido por esos archivos?
El cuerpo humano como «sistema vibratorio»
Frecuencia vibratoria del cuerpo humano
Frecuencia vibratoria de nuestras emociones
Frecuencia vibratoria de nuestros pensamientos
¿Qué significa vibrar alto?
Resonancia: las vibraciones se propagan (por todo el cuerpo y en el entorno)
Ver también:
La novedosa imagen del universo
Algunos aspectos de la realidad des-velados por la Física cuántica
Niveles de consciencia (Escala de Schmedling)
Los niveles de consciencia, según David R. Hawkins
Per a «construir» junts...
«És detestable aquest afany que tenen els qui, sabent alguna cosa, no procuren compartir aquests coneixements».
(Miguel d'Unamuno, escriptor i filosof espanyol)
Si el que aquí se t‘ofereix ho trobes interessant…
No t’ho guardis per a tu sol…
Les teves mans també són necessàries...
comparteix-ho, passa-ho...
Junts podem contribuir a ampliar la consciència «global»
Para «construir» juntos...
«Es detestable ese afán que tienen quienes, sabiendo algo, no procuran compartir esos conocimientos».
(Miguel de Unamuno, escritor y filósofo español)

