Estado volcánico

Según su estado, un volcán puede ser:

    1. Activo: el que tiene una fuente de magma que podría generar una erupción. Los volcanes activos a veces presentan signos de actividad como la presencia de fumarolas (la salida de gases y vapor de agua desde varios puntos en el cono), la salida de ceniza, ruidos subterráneos, entre otros.
    2. Inactivo: aquel que no demuestra signos de su estado de actividad, pero todavía tiene la potencia para hacer una erupción. Cada volcán tiene su período de erupciones. Algunos conos tienen erupciones con bastante frecuencia, como erupciones diarias, mientras que otros tienen erupciones cada 50 - 100 años.
    3. Extinguido: el que no tiene una fuente de alimentación de magma. El cono empieza a ser erosionado profundamente por las aguas, glaciares y vientos, perdiendo su forma cónica simétrica.