En nuestro camino evolutivo para empezar lo lógico es que nos convirtamos en verdaderos ciudadanos de nuestro propio planeta, pero al tiempo, como bien experimentaron y expresaron los astronautas del Artemis II en su viaje a la luna, el aumento de nuestra consciencia planetaria contribuye también al incremento de nuestra consciencia cósmica al contemplarnos desde fuera y percatarnos de nuestra insignificancia cósmica así como de nuestra unidad con el resto del universo.
En el universo todo vibra, todo está en movimiento, en constante transformación y también el ser humano vibra con el resto del universo... El universo entero es un campo de vibración, energía y resonancia, y la mente humana tiene la capacidad de sintonizar con esa frecuencia universal. ¿Cómo sucede todo eso y qué consecuencias e implicaciones tiene todo ese mundo en constante vibración en nuestras vidas?
El nuevo paradigma post-materialista no sólo sirve para explicar fenómenos de la física y la neurología que la ciencia clásica es incapaz de interpretar, sino que pone de manifiesto que la ciencia predominante no está libre de prejuicios ni es tan objetiva como nos quiere hacer creer el marco mental materialista predominante, ya que el universo y el conjunto de la realidad abarca bastante más de lo que nos permite percibir nuestra cosmovisión tradicional.
Nuestro ser es parte de una naturaleza universal, el fin de todas nuestras acciones consistirá en aceptar nuestro propio destino con serenidad de ánimo y autodominio. Séneca sostenía que la verdadera felicidad no depende de factores externos que estén fuera del control de una persona, esto es, cultivar la fortaleza interior y la autodisciplina para enfrentarse a las adversidades de la vida.
La «resiliencia» se fundamenta en dos grandes pilares: el «vínculo» y el «sentido» asumido del relato de nuestra existencia que nos construinos. El «relato» que construimos de nuestra propia existencia, como factor clave en el proceso de resiliencia. El «relato» que construimos de nuestra propia existencia: la idea que nos hacemos de nosotros mismos puede modificarse por efecto del conjunto de los «relatos» con los que tratamos de comprender nuestra existencia.
Parlar avui del silenci és més necessari que mai, perquè és un bé escàs, enmig de sorolls continus i aclaparadors. El silenci ens ha de ser antídot contra la dispersió i la distracció, i aliat de la quietud i de l’assossec. El silenci ens ajuda a lluitar contra l’egocentrisme, l’amor propi o el jo preponderant, La paciència és l’exercici de l’espera, les realitats importants son les que necessiten temps per a construir-se i consolidar-se.
Ser «auténticos» es el mayor regalo que nos pueden hacer y que nosotros podemos hacer a los demás. «Autenticidad» es aceptarte y atreverte a ser quién eres en cualquier circunstancia de tu vida. La «autenticidad» hace que la persona sea confiable en tanto que se muestra tal y como es, sin dobleces y siendo coherente con sus principios y valores.