Carlos Barral

 

Años de penitencia

 

Los maestros que habíamos tenido parecían, en las horas de escuela, haber sido forzados a comparecer, levantados por fuerza de camas en que hubieran yacido aquejados de vergonzosa colitis o de devoradoras fiebres.

Sus reacciones eran siempre inoportunas, suporte generalmente ridículo. Su humanidad hambrienta y asustada, la condición huidiza eran demasiado visibles, les impedían investirse del escaso ropaje de seguridad y de poder que basta para impresionar a los niños.
En conjunto, después de tanta educación rigorista, el instituto resultaba reposante. En las clases no estaba proscrita la intervención  y hasta se toleraban el comentario y el diálogo, y, a veces, resultaban vivas y realmente interesantes. Aquellas aulas cochambrosas encerraban por fin una escuela respirable; me pasé el curso lamentando que a los jesuítas no se les hubiera ocurrido echarme antes.

Del enseñar y de la escuela  
Alfonso X Galdós - Torres Villarroel - Rosa Chacel - Jose Mª Valverde - Clarín - Benito Feijóo - Ana Mª Matute -  Aquilino Duque - Pío Baroja - Carlos Barral - Rafael Alberti - Antonio Machado -Miguel de Unamuno