Las 12 leyes del universo: cómo aplicarlas
El mundo de la materia no funciona por azar. Detrás de cualquier fenómeno existe una Ley. Los fenómenos, tanto individuales como colectivos, se rigen por leyes.
La realidad entera está regida por un «orden cósmico» universal. Los humanos somos parte integrante del proceso evolutivo universal.
- Conocer y verificar las leyes que determinan la vida permite a la persona alinearse con el proceso evolutivo del Universo.
- La voluntad del Absoluto se va a cumplir siempre.
- Todo lo que sucede es “perfecto y necesario” para el propósito del Universo. La única opción válida es, pues, la alineación con él.
- Todo lo que sucede pertenece a la Ley universal. Nada sucede que no esté contenido, contemplado, previsto por la Ley universal. Nada de lo que sucede esta fuera de la Ley. Todo lo que está dentro de la Ley funciona bien, fluye por sí solo....
- Estar dentro de la «Ley», dentro del «Orden», alinearse con ella produce paz, armonía, tranquilidad, sosiego, contentamiento, felicidad, alegría, satisfacción, regocijo, gozo, amor…
- Estar fuera de ella: desasosiego, pena, pesar, intranquilidad, inquietud, sufrimiento, tristeza, disgusto, enfado, dolor…
El Universo está regido por una serie de “Leyes”. Las Leyes Universales rigen el funcionamiento de todo el Universo, durante todo el tiempo. Nada puede ocurrir fuera de la Ley. En el Universo nada sucede por casualidad, no hay buena ni mala suerte, sino que simplemente hay Leyes que rigen todo cuanto existe y sucede. Si conocemos esas Leyes y aprendemos a fluir con ellas, podemos transformar nuestra vida. Todo lo que ocurre “ahí fuera” lo causa uno mismo dentro de sí. Si se desea que las cosas de “ahí fuera” vayan mejor, es mucho más útil trabajar “dentro” que hacerlo “fuera”.
Principio universal: en la cúspide de la Realidad o en el fondo más íntimo de la misma se encuentra «Dios» como máximo Poder, como Poder Absoluto. El Ser Absoluto, ese ser que en nuestra cultura denominamos «Dios», y que en otras tradiciones sapienciales y espirituales se considera la Esencia, el Fundamento último, la Fuente, aquello que todo lo informa y sostiene, aquello que la sabiduría perenne en diversas culturas ha denominado Tao, Logos, Realidad última, Esencia, Absoluto, Dios… es el elemento constitutivo, el fundamento último de la Realidad, es el Poder Absoluto. Sólo hay un Poder; no existe otro poder. Si Dios es el Poder Absoluto, todo poder, todo lo que ocurre, todo, sea cual sea su forma de manifestación, su grado, su nivel, es expresión de este único Poder. Todo cuanto ocurre en el Universo, ocurre por voluntad explícita, activa, actual, del Ser Absoluto. Por tanto, todo el poder que yo pueda intuir en las personas, en el universo, en las fuerzas de la naturaleza, en las circunstancias (sean cuales sean), es expresión de este único poder. Todo el poder que yo tengo, todo el poder que yo soy como realidad central, está siendo expresión actual de este único poder. Y este Poder se expresa en mí y se expresa en todo. Todo cuanto existe es expresión de la naturaleza profunda de este Yo Absoluto que es Dios, toda la energía, toda la inteligencia que se manifiesta en todo lo que existe no es más que una expresión de la Energía e Inteligencia Absoluta de Dios, y todos los estados de gozo, de felicidad, de alegría, de amor, de belleza, de bondad imaginables, son expresión universal de esta Fuente Absoluta... las grandes tradiciones sapienciales nos indican que ese Yo Absoluto es Inteligencia, Poder, Felicidad, Amor.G. RODRIGUEZ FRAILE: La antigua frase que dice «No se mueve la hoja de un árbol sin la voluntad de Dios» se refiere a la existencia de Leyes superiores que actúan sobre los mundos materiales. Cuando se mira desde el nivel más alto de consciencia, el mundo es perfecto tal como es, ya que ofrece todas las oportunidades y posibilidades para el crecimiento evolutivo de cada ser. Así, desde este punto de vista, todo lo que sucede es “perfecto y necesario” para el propósito del Universo, y la única opción válida es la alineación con él. Los fenómenos, tanto individuales como colectivos, se rigen por leyes matemáticamente exactas, ya que el mundo de la materia no funciona por puro azar. Detrás de cualquier fenómeno existe una Ley. La naturaleza no responde ni al azar ni al capricho de un dios emocional. Conocer y verificar las leyes que determinan la vida permite a la persona alinearse con el proceso evolutivo del Universo. Una vez que se conoce mejor el funcionamiento del Cosmos, es fácil darse cuenta de que la voluntad del Absoluto se va a cumplir siempre, mientras que la del ser humano sólo se cumplirá cuando esté alineada con ella. Por ello, estar dispuestos a fluir con la voluntad de Dios, de ese poder Absoluto, es la única forma inteligente de vivir la vida en la práctica.
La Biblioteca Oculta. Las 12 Leyes del Universo: Cómo Aplicarlas para Conseguir lo que Deseas (Transcripción).
¿Sabías que tu realidad no es producto del azar? Todo en el universo sigue leyes inmutables, y cuando las comprendes, puedes utilizarlas a tu favor para lograr todo lo que deseas. Desde la Ley de la Vibración hasta la Ley de la Unidad, cada principio revela el secreto detrás del éxito, la abundancia y la felicidad. En este video descubrirás: La Ley de la Atracción y cómo activarla correctamente. El poder de la Ley de Correspondencia: Como es adentro, es afuera. La Ley de la Vibración y cómo elevar tu energía para atraer lo que deseas. El principio final que une todas las leyes y desbloquea tu máximo potencial. Nada ocurre por casualidad… todo responde a estas leyes.
El universo no es una idea, es una realidad ordenada por leyes inmutables. Comprenderlas es el primer paso para dominar la vida. (Hermes TRISMEGISTO)
Imagina por un momento que todo lo que has experimentado en tu vida, cada éxito, cada obstáculo, cada casualidad que parecía insignificante, en realidad estaba siguiendo un conjunto de principios universales que operan con precisión absoluta… y si te dijera que no hay accidentes, que nada ocurre al azar y que todo lo que vives es el resultado de un entramado de leyes invisibles que rigen la existencia misma. Desde las antiguas civilizaciones hasta las enseñanzas de los grandes sabios estas leyes han sido transmitidas de generación en generación revelando los secretos de la manifestación, la energía y el equilibrio cósmico. Quienes han aprendido a dominar su conocimiento han transformado sus vidas y han logrado lo que muchos llaman “milagros”, pero que en realidad no son más que la correcta aplicación de principios universales.
Hoy te guiaré a través de las 12 leyes del Universo explicándote cómo funcionan y lo más importante, cómo puedes aplicarlas conscientemente para lograr lo que realmente deseas. Y te diré algo más: la última de estas leyes es la más poderosa de todas, es la clave que lo une todo, el eslabón final que permite que las demás funcionen en perfecta armonía. Sin ella cualquier intento de aplicar estas enseñanzas quedará incompleto. Cuando descubras esta ley verás el Universo con una nueva perspectiva y entenderás por qué algunas personas logran el éxito y la plenitud con facilidad mientras que otras parecen estar atrapadas en un ciclo interminable de frustración. La ley de la unidad divina: todo está conectado, no hay separación entre tú y el resto del Universo, cada pensamiento que tienes, cada acción que realizas, incluso las emociones que experimentas generan ondas que afectan el todo. Es imposible actuar de manera aislada porque eres parte de un entramado energético en el que cada elemento influye en los demás.
Muchas personas viven creyendo que son individuos separados, que lo que hacen o piensan no tiene un impacto real en su entorno. Pero la verdad es que cada elección por pequeña que parezca puede cambiar la realidad de formas que ni siquiera imaginamos. Si quieres transformar tu vida primero debes entender que todo lo que emanas regresa a ti. Tus pensamientos crean patrones energéticos que a su vez moldean las circunstancias que experimentas. Si constantemente emites pensamientos de miedo, escasez o desesperanza eso es lo que verás reflejado en tu realidad. En cambio, si vibras en armonía, con la confianza, el amor y la gratitud tu entorno comenzará a reflejar esa misma energía. Observa tu vida, cuántas veces has sentido que ciertos eventos parecen estar interconectados. ¿Has notado que cuando estás en un estado de alegría y positividad las cosas fluyen con más facilidad? Eso es la ley de la unidad divina en acción.
La ley de la vibración
Todo en el Universo es energía en movimiento, desde las estrellas en el cosmos hasta las células en tu cuerpo. Nada está realmente en reposo. Cada cosa, cada ser y cada pensamiento vibra a una determinada frecuencia y esa frecuencia determina la realidad que experimentas. El principio es claro: lo semejante atrae a lo semejante. Tu vibración interna dicta la calidad de tus experiencias externas. Si deseas atraer éxito, felicidad o amor primero debes aprender a vibrar en esas frecuencias. El problema es que la mayoría de las personas intentan cambiar su vida sin cambiar su vibración, quieren abundancia pero se sienten constantemente preocupados por la falta de dinero. Quieren amor, pero en su interior llevan heridas que les hacen temer la conexión genuina… y como el Universo responde a la frecuencia que emites, no a tus deseos superficiales, terminan atrayendo más de lo mismo.
¿Cómo elevar tu vibración? Hay muchas formas, pero una de las más efectivas es cambiar tus pensamientos y emociones dominantes: la gratitud, el entusiasmo y la paz interior son estados de alta vibración… mientras que el miedo, la ira y la tristeza te mantienen en frecuencias bajas… También influye tu entorno, las personas con las que te rodeas, la música que escuchas, las palabras que usas y los hábitos que practicas diariamente… Te invito a hacer un pequeño ejercicio ahora mismo: cierra los ojos y observa cómo te sientes en este instante. ¿Tu energía es ligera o pesada, tu estado emocional es elevado o te sientes drenado…? La clave para transformar tu vida comienza con la conciencia de tu propia vibración.
La ley de la correspondencia
«Como es arriba es abajo, como es adentro es afuera». Esta enseñanza ancestral nos revela una verdad fundamental: todo lo que sucede en tu mundo externo es un reflejo de tu mundo interno. Si tu vida está llena de conflictos es porque dentro de ti hay caos. Si enfrentas repetidamente los mismos problemas es porque hay patrones inconscientes que los están generando.
No puedes cambiar tu realidad externa sin antes cambiar tu realidad interna. Esta es la razón por la que muchas personas intentan mejorar sus circunstancias sin éxito. Creen que el problema está afuera, en la economía, en los demás, en la mala suerte, pero la verdad es que hasta que no transformen su interior seguirán viendo las mismas situaciones repetirse una y otra vez. La próxima vez que enfrentes una dificultad en lugar de preguntarte por qué me pasa esto, pregúntate qué dentro de mí está creando esta experiencia. Al responder con honestidad estarás dando el primer paso hacia la verdadera transformación.
La ley de la atracción
Esta es una de las leyes más populares, pero también una de las más malinterpretadas. Muchas personas creen que la ley de la atracción significa simplemente pensar en lo que desean y esperar a que el Universo lo entregue. Pero la realidad es que esta ley funciona en conjunto con todas las demás. No basta con desear algo, debes vibrar en la frecuencia de lo que deseas.
El Universo no responde a palabras, ni a simples intenciones, sino a la energía que emites de manera constante. Si dices que quieres éxito, pero en el fondo sientes miedo al fracaso, tu vibración estará en conflicto. Si deseas amor, pero en el fondo sientes inseguridad y dudas sobre tu propio valor, estarás bloqueando su llegada. Por eso para que la ley de la atracción funcione debes convertirte en la persona que ya tiene lo que desea. Pensar, sentir y actuar como si ya fueras exitoso, próspero y amado.
Cuando haces esto, tu energía cambia y el Universo responde alineándose con esa nueva frecuencia. Aquí es donde todo se vuelve aún más profundo porque estas 4 leyes son solo el inicio lo que viene a continuación. Revelaré principios aún más poderosos que cambiarán por completo la forma en que entiendes la vida y el Universo. Ahora que comprendes que el Universo funciona con principios inmutables es momento de profundizar en más leyes que rigen nuestra existencia. Cada una de ellas actúa como una pieza de un gran rompecabezas y cuando comprendes cómo encajan, puedes usarlas a tu favor para transformar tu realidad.
La ley de la inspiración y la acción
Muchas personas piensan que con solo visualizar y desear algo con intensidad el Universo se encargará del resto, pero esto es un error. El pensamiento sin acción es como una semilla que nunca se planta. Esta ley nos enseña que la inspiración debe ir acompañada de movimiento. No basta con querer algo, necesitas dar pasos concretos en la dirección de tu deseo. Quieres éxito, empieza a actuar como alguien exitoso. Quieres amor, compórtate como alguien que ya lo tiene. El problema es que muchas veces el miedo y la duda nos paralizan. Esperamos el momento perfecto para actuar sin darnos cuenta de que ese momento nunca llegará si no lo creamos nosotros mismos. El Universo responde a la energía del movimiento.
Cuando das un primer paso por pequeño que sea, las puertas comienzan a abrirse. Piensa en cuántas veces has pospuesto algo importante, esperando que las condiciones sean ideales. Ahora pregúntate qué podrías hacer hoy en este mismo instante para acercarte a tu objetivo. Recuerda: no es necesario tenerlo todo resuelto, solo necesitas empezar.
La ley de la causa y el efecto
Nada ocurre por azar. Todo lo que experimentas es el resultado de causas previas ya sean pensamientos, acciones o emociones. Esta es una de las leyes más poderosas porque nos devuelve la responsabilidad sobre nuestra propia vida.
Si siembras negatividad, recogerás problemas. Si siembras disciplina y esfuerzo, recogerás éxito. Si siembras amor y gratitud, recibirás lo mismo en retorno. No hay excepciones. Pero aquí está el verdadero desafío: la mayoría de las personas buscan cambiar sus resultados sin cambiar las causas, intentan atraer abundancia, mientras mantienen hábitos de escasez. Quieren relaciones amorosas pero se rodean de toxicidad. Desean bienestar, pero descuidan su cuerpo y su mente. La pregunta clave aquí es: ¿estás sembrando lo que realmente quieres cosechar? Porque si no te gusta lo que estás recibiendo en tu vida, la única manera de cambiarlo es modificando lo que estás enviando al Universo.
La ley de la compensación
Todo lo que das en algún momento regresa a ti. Puede que no sea de la forma en que esperas o a través de las personas a quienes se lo diste, pero el Universo nunca deja una energía sin equilibrar. Si ayudas a otros de manera genuina, sin esperar nada a cambio, la vida te recompensará de maneras inesperadas. Si eres generoso con tu tiempo, recursos o conocimientos, esa energía volverá a ti multiplicada. Pero esta ley también tiene otra cara: si has causado daño o actuado con egoísmo, esa energía también encontrará su camino de regreso, no como un castigo sino como una oportunidad para aprender y evolucionar. Esta es la razón por la que las personas que viven con miedo, envidia o resentimiento suelen atraer circunstancias difíciles. Su propia energía está cerrando el flujo de la abundancia. Aquí es donde surge una gran pregunta: ¿qué tipo de energía estás enviando al Universo? Porque la vida siempre te devolverá más de lo mismo.
La ley de la relatividad
Nada es bueno o malo por sí mismo. Todo depende del punto de vista con el que se observe. Esta ley nos recuerda que cada desafío, cada problema, cada dificultad en nuestra vida tiene un propósito y una enseñanza. Imagina por un momento que estás enfrentando un obstáculo que parece imposible de superar. En lugar de verlo como un castigo, pregúntate ¿qué lección puedo aprender de esto? ¿cómo me está ayudando a crecer? Cuando cambias la perspectiva lo que antes parecía un problema se convierte en una oportunidad, lo que parecía una crisis se transforma en un puente hacia una versión más fuerte de ti mismo. Por eso la clave no está en evitar los desafíos sino en aprender a interpretarlos de manera diferente. Si empiezas a ver cada experiencia como parte de tu evolución, descubrirás que el Universo no te está castigando sino guiándote hacia algo más grande. Ahora detente un momento y reflexiona: qué situación difícil en tu vida podría tener un significado más profundo del que habías considerado. Cuando empiezas a mirar los eventos desde una perspectiva más elevada, tu realidad cambia.
La ley de la polaridad
Todo tiene su opuesto: no puedes conocer la luz sin la oscuridad, ni la felicidad sin el dolor. Esta ley nos enseña que cada experiencia por negativa que parezca contiene dentro de sí la semilla de su opuesto: si estás pasando por un momento difícil, recuerda que la solución ya existe, solo que quizás aún no puedes verla. Si sientes que todo está en tu contra, entiende que la misma energía que creó el problema también puede ser usada para resolverlo. El truco está en cambiar tu enfoque en lugar de centrarte en lo negativo. Busca la oportunidad que se esconde en la adversidad. Todo en el Universo busca el equilibrio. Y cuanto más fuerte sea la oscuridad que enfrentas, mayor será la luz que podrás alcanzar. Piensa en esto: cuántas veces en tu vida algo que parecía una desgracia terminó llevándote a algo mejor. Si logras entender esta ley nunca más verás los problemas de la misma manera.
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Conexión con lo que viene. Hemos explorado 6 leyes, cada una de ellas abriendo una puerta a un entendimiento más profundo del Universo y de nuestro propio poder. Pero aún no hemos llegado al punto culminante porque hay algo más: un conocimiento que lo unifica todo. Las próximas leyes revelarán el principio final, el que hace que todo lo aprendido hasta ahora cobre sentido y se transforme en verdadera sabiduría aplicada. Lo que viene a continuación es lo que realmente puede cambiarlo todo.
Ahora que hemos explorado gran parte de estas leyes universales es momento de adentrarnos en los principios que actúan como fuerzas invisibles moldeando cada aspecto de nuestra existencia. Entender estas leyes no solo nos ayuda a ver la vida con mayor claridad sino que también nos permite utilizar su poder a nuestro favor. Si hasta aquí has sentido que algo dentro de ti se despierta, lo que viene a continuación profundizará aún más tu comprensión sobre la naturaleza del Universo y el papel que desempeñas en él.
La ley del ritmo
Todo en el Universo se mueve en ciclos. Así como el día se convierte en noche y las estaciones cambian con precisión, nuestras vidas también están sujetas a ritmos naturales. Nada permanece estático. Hay momentos de crecimiento y expansión y momentos de contracción y descanso. Hay épocas de abundancia y otras de escasez. Momentos de claridad y etapas de incertidumbre. Comprender esta ley nos ayuda a fluir con la vida, en lugar de resistirnos a ella. El problema surge cuando tratamos de forzar resultados sin respetar el ritmo natural de las cosas. Nos desesperamos en los periodos de dificultad sin darnos cuenta de que son necesarios para preparar el camino hacia lo que viene después. Piensa en esto: cuando atraviesas una etapa difícil es fácil creer que permanecerás en ella para siempre, pero la verdad es que todo es temporal. Así como la marea sube y baja, todo en la vida sigue un flujo natural. En lugar de luchar contra los ciclos, aprende a usarlos a tu favor. Cuando estés en una fase de crecimiento aprovéchala al máximo. Y cuando te encuentres en un período de calma o desafío úsalo para reflexionar aprender y prepararte para lo que vendrá. La pregunta es: ¿estás resistiéndote al flujo natural de la vida o estás aprendiendo a moverte con él?
La ley de la transmutación de la energía
Esta es una de las leyes más poderosas porque nos recuerda que tenemos el poder de transformar cualquier situación. Nada está realmente fijo, todo lo que existe es energía en movimiento y eso significa que cualquier emoción, pensamiento o circunstancia puede cambiar. Si alguna vez has sentido que estás atrapado en una emoción negativa, debes saber que no tienes que quedarte ahí. Tienes el poder de transmutar el miedo en valentía, la tristeza en gratitud, la ira en compasión, pero para hacerlo debes estar dispuesto a tomar el control de tu propia energía. Debes aprender a elevar tu vibración conscientemente. ¿cómo lograrlo? A través de prácticas como la meditación, la respiración consciente, la gratitud y el uso intencional de tu enfoque. Cada vez que elijas pensar y sentir de una manera diferente estarás cambiando la frecuencia de tu energía y por lo tanto transformando tu realidad. La clave aquí es comprender que no eres víctima de tus emociones ni de tu entorno. Eres el alquimista de tu propia vida. Así que la pregunta es: ¿qué emoción o circunstancia en tu vida podrías comenzar a transformar hoy mismo?
La ley de la relación entre lo masculino y lo femenino.
Esta ley nos habla del equilibrio entre dos fuerzas fundamentales que existen en todo el Universo: la energía masculina y la energía femenina. No se trata de género, sino de principios cósmicos.
La energía masculina representa la acción, la lógica, la estructura y el enfoque. La energía femenina representa la intuición, la creatividad, la receptividad y el flujo. Para manifestar cualquier cosa en la vida es necesario el equilibrio entre ambas energías. Si solo utilizas la acción sin receptividad, te agotas. Si solo usas la intuición sin dirección, te pierdes. Las personas que han aprendido a dominar esta ley logran resultados con facilidad porque combinan el poder de la intención con la acción correcta. No intentan forzar la vida, pero tampoco se quedan esperando pasivamente. Si en este momento sientes que algo en tu vida no está funcionando, revisa cómo están estas dos energías en ti. ¿Estás demasiado enfocado en hacer y lograr sin permitirte recibir y fluir o por el contrario pasas demasiado tiempo soñando sin tomar acción concreta? La armonía entre estos dos principios es lo que permite que las cosas se manifiesten de manera natural y sin esfuerzo excesivo.
La ley del orden divino
Aunque a veces parezca que el mundo está lleno de caos, en realidad todo sigue un orden perfecto. Nada sucede sin razón. Y cada evento en tu vida forma parte de un diseño mayor que muchas veces no podemos ver en el momento. Cuando enfrentas dificultades es fácil preguntarte por qué me está pasando esto, pero la verdadera pregunta debería ser: ¿para qué me está pasando esto? Porque cada experiencia, incluso las más dolorosas, tienen un propósito en tu evolución. Si miras hacia atrás en tu vida verás que muchas de las cosas que parecían problemas en su momento en realidad fueron oportunidades disfrazadas: quizás un rechazo te llevó a algo mejor, quizás una pérdida te hizo descubrir tu verdadera fortaleza. Esta ley nos invita a confiar en que todo tiene un propósito y que incluso cuando no entendemos lo que sucede el Universo siempre está trabajando a nuestro favor. Cuando aprendes a confiar en el orden divino dejas de resistirte a la vida y comienzas a fluir con ella. Así que piensa qué evento en tu vida que antes viste como un obstáculo, ahora puedes reconocer como una bendición oculta.
La conexión con la última ley. Hemos recorrido un camino profundo de comprensión y expansión. Cada una de estas leyes nos ha dado una clave para entender el Universo y nuestro papel dentro de él. Pero aún falta la pieza final. La última ley es la que lo une todo, es la que nos permite conectar cada principio y aplicarlo en nuestra vida con verdadera maestría. Sin ella el conocimiento es solo teoría, pero con ella puedes transformar tu realidad de una manera que nunca antes imaginaste. Si has llegado hasta aquí significa que estás listo para recibir este conocimiento final. Lo que viene a continuación es la revelación más poderosa de todas. Hemos recorrido un viaje profundo a través de las leyes que rigen el Universo comprendiendo cómo influyen en cada aspecto de nuestra vida. Pero ahora hemos llegado a la última y más poderosa de todas, la que une y da sentido a todo lo que hemos aprendido hasta ahora.
La ley de la unidad
En la base de toda la existencia, más allá de lo que percibimos con nuestros sentidos, existe una verdad fundamental: todo está conectado. No somos seres aislados, separados unos de otros o del Universo. Somos parte de un todo infinito. Cada pensamiento, emoción y acción que emites no solo afecta tu propia vida, sino que resuena en la totalidad de la existencia. Así como una gota de agua se convierte en el océano, cada individuo es una expresión del Universo mismo. Comprender esta ley cambia por completo la manera en que ves el mundo. Ya no puedes pensar en términos de yo contra los demás o mi éxito a costa de otro, porque lo que le haces a otro en realidad te lo haces a ti mismo.
Las personas que han despertado a esta verdad viven con un sentido profundo de unidad y propósito. Ya no actúan desde el miedo o la competencia sino desde el amor y la cooperación. Saben que al elevar a otros se elevan a sí mismos. Pero aquí está la gran pregunta: ¿cómo puedes aplicar esta ley en tu vida? El primer paso es cambiar la manera en que te relacionas con los demás. En lugar de ver diferencias y conflictos empieza a buscar la conexión. Cuando ayudas a alguien te ayudas a ti mismo, cuando das sin esperar nada a cambio el Universo te lo devuelve multiplicado. Piensa en esto: ¿cuánto cambiaría tu vida si comenzaras a tratar a cada persona que encuentras como una parte de ti mismo? Porque al final eso es lo que realmente somos.
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¿Cómo usar todas estas leyes para transformar tu realidad?
Ahora que conoces estas 12 leyes universales el verdadero poder radica en aplicarlas en tu día a día. No basta con comprenderlas intelectualmente, debes integrarlas en tu forma de vivir, en cada pensamiento, en cada acción. Si realmente quieres transformar tu vida comienza por observar cómo estas leyes ya están operando en todo lo que haces. Pregúntate:
- ¿estoy alineado con la ley de la vibración elevando mi energía conscientemente?
- ¿estoy aplicando la ley de la acción inspirada moviéndome en la dirección de mis deseos?
- ¿estoy sembrando lo que realmente quiero cosechar entendiendo la ley de causa y efecto?
- ¿estoy fluyendo con los ciclos de la vida respetando la ley del ritmo?
- ¿estoy reconociendo la conexión que tengo con todo y con todos?
El cambio comienza en el momento en que tomas conciencia de cómo estas leyes influyen en tu vida. Desde ese instante puedes empezar a usarlas a tu favor en lugar de ser víctima de ellas. La verdadera maestría: la diferencia entre alguien que solo conoce estas leyes y alguien que las vive es la maestría. La maestría no es perfección, sino práctica constante. Es aplicar este conocimiento en cada situación de la vida hasta que se convierta en parte de ti. Cuando dominas estas leyes ya no ves los desafíos como problemas sino como oportunidades, ya no luchas contra la vida sino que fluyes con ella, ya no buscas desesperadamente el éxito, la felicidad o la abundancia porque comprendes que todo eso es el resultado natural de vivir en armonía con el Universo.
Y aquí es donde llegamos a la gran verdad: tú tienes el poder de crear tu realidad. Siempre lo has tenido. Solo necesitabas recordar cómo hacerlo. Ahora la decisión es tuya. ¿Qué harás con este conocimiento? Porque la vida seguirá respondiendo a ti queriéndolo o no. La pregunta es: ¿elegirás conscientemente cómo quieres que esa respuesta sea? Si has llegado hasta aquí significa que estás listo para tomar el control de tu destino. Y lo más poderoso de todo es que el Universo ya está esperando a que des el primer paso.
Fuente: La Biblioteca Oculta (Transcripción)
https://www.youtube.com/watch?v=Ts0p7DDmzvc&t=184s
Ver también:
Las leyes Universales (II): conocimiento, comprensión e integración
Sección: COSMOS
Per a «construir» junts...
«És detestable aquest afany que tenen els qui, sabent alguna cosa, no procuren compartir aquests coneixements».
(Miguel d'Unamuno, escriptor i filosof espanyol)
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Para «construir» juntos...
«Es detestable ese afán que tienen quienes, sabiendo algo, no procuran compartir esos conocimientos».
(Miguel de Unamuno, escritor y filósofo español)

