2005-15
10è ANIVERSARI

titol

La comunicación: de herramienta a «arte»

  • La comunicación es una de las necesidades emocionales más esenciales al ser humano.
  • La comunicación es una herramienta imprescindible en nuestra vida y elemento esencial en nuestra realización personal.
  • La comunicación es un «arte» cuyo conocimiento y dominio es necesario e imprescindible para todos.

El ser humano nace de y en la comunicación. Nuestra personalidad se va formando comunicándose. Vivimos en constante comunicación con nosotros mismos y con nuestro entorno.

La comunicación en las relaciones interpersonales es un elemento clave en nuestro desarrollo personal. La comunicación influye en nuestro bienestar general. La comunicación auténtica no es fácil. Comunicarnos bien es tan necesario para nuestro desarrollo integral como respirar aire puro. Comunicarnos adecuadamente es todo un arte no fácil de alcanzar. La comunicación es un arte difícil. Y como todo arte requiere esfuerzo, atención y constancia.

INMERSOS EN LA COMUNICACIÓN

¡Nuestra vida es comunicación! Vivimos inmersos en la comunicación. El ser humano vive en comunicación. Nuestro nacimiento y origen es fruto de la comunicación de dos personas. El ser humano nace de y en la comunicación. En comunicación se va formando nuestra personalidad: nuestra forma de ver y sentir al mundo y a los demás. Estamos constantemente comunicándonos a través de nuestras palabras, nuestras acciones y  nuestros gestos, con nuestras posturas, nuestros modales, nuestro modo de mirar, de andar...  Podemos afirmar que el ser humano no es sólo un ser que se comunica, sino que es un ser que existe en comunicación; es un ser-en-relación.

Vivimos en constante comunicación. Nos comunicamos con nosotros mismos, con los demás, con nuestro entorno.  Constantemente nos estamos comunicando con nosotros mismos. Nuestros sentimientos, nuestras sensaciones e ideas surgen desde nuestro interior exigiendo respuesta. Casi constantemente estamos rodeados de personas: familiares, amigos, compañeros, que emiten su comunicación y esperan nuestra respuesta.

El ambiente, nuestro entorno, se comunica con nosotros y es constante su demanda. Vivimos inmersos en ambientes, desde donde una variedad de agentes demandan respuestas de nuestra parte. El mundo que nos rodea no cesa de comunicarse con nosotros. Se comunica con nosotros el portero que nos da los buenos días, el camarero que nos sirve el café de media mañana..., el semáforo que, al hacerse verde, nos permite cruzar, el coche de detrás que con su claxon nos avisa del cambio del semáforo. La luz intermitente nos comunica que la gasolina del coche se está terminando. Nuestro cuerpo nos comunica que es hora de dejar de trabajar, nuestro estómago nos avisa de las horas de las comidas y la pesadez de nuestros ojos al terminar el día nos comunica que ha llegado la hora de dormir. El cielo cubierto nos avisa que puede llover, que hay que prevenir y coger el paraguas; o por el contrario, el sol que brilla con fuerza nos dice que no hace falta ponerse tanta ropa.

EL PROCESO COMUNICATIVO

Tradicionalmente, la comunicación se ha definido como «el intercambio de sentimientos, opiniones, o cualquier otro tipo de información mediante habla, escritura u otro tipo de señales». Todas las formas de comunicación requieren un emisor, un mensaje y un receptor destinado, pero el receptor no necesita estar presente ni consciente del intento comunicativo por parte del emisor para que el acto de comunicación se realice. En el proceso comunicativo, la información es incluida por el emisor en un paquete y canalizada hacia el receptor a través del medio. Una vez recibido, el receptor decodifica el mensaje y proporciona una respuesta.

Desde un punto de vista técnico se entiende por comunicación el hecho que un determinado mensaje originado en el punto A llegue a otro punto determinado B, distante del anterior en el espacio o en el tiempo. También es un intercambio de ideas y conceptos, por medio del lenguaje en el que damos a conocer historias, experiencias mediante un proceso del emisor y receptor.

Código. El código es un sistema de signos y reglas para combinarlos, que por un lado es arbitrario y por otra parte debe de estar organizado de antemano. Canal. El proceso de comunicación que emplea ese código precisa de un canal para la transmisión de las señales. El Canal sería el medio físico a través del cual se transmite la comunicación. El emisor. Es la persona que se encarga de transmitir el mensaje. Esta persona elige y selecciona los signos que le convienen, es decir, realiza un proceso de codificación; codifica el mensaje. El receptor será aquella persona a quien va dirigido el mensaje; realiza un proceso inverso al del emisor, ya que descifra e interpreta los signos elegidos por el emisor; es decir, descodifica el mensaje. Naturalmente tiene que haber algo que comunicar, un contenido y un proceso que con sus aspectos previos y sus consecuencias motive el mensaje. Las circunstancias que rodean un hecho de comunicación se denominan Contexto situacional (situación), es el contexto en que se transmite el mensaje y que contribuye a su significado.

Diversos enfoques de la comunicación humana la conciben como un ritual que los seres humanos llevan a cabo desde que nacen. Es imposible no comunicarse. Toda comunicación tiene un aspecto de contenido y uno de relación.

LA COMUNICACIÓN y DESARROLLO PERSONAL

La comunicación es una de las necesidades emocionales más esenciales al ser humano. La comunicación es una necesidad y un deseo innato en el ser humano. «El ser humano no puede vivir en solitario, enloquecería». Todos necesitamos relacionarnos, expresarnos y darnos a conocer; necesitamos, a la vez, conocer a otros y ser conocidos por ellos.

Existe una conexión estrecha entre la comunicación y las relaciones interpersonales. Las relaciones interpersonales, son elemento clave en nuestro desarrollo personal, en la realización de quiénes somos (en potencia); y de quiénes estamos llamados a ser. Nuestro estilo comunicativo afecta enormemente en nuestro modo de ser. Experiencias negativas de comunicación nos hacen replegarnos sobre nosotros mismos.

Cuando, por el contrario, hemos tenido una experiencia positiva de comunicación; cuando nos hemos sentido plenamente comprendidos y aceptados por otra persona, nos hemos sentido más dignos de amor y aprecio, más libres, más capaces.

Cuando no nos hemos sentido aceptados ni comprendidos; cuando no nos hemos comunicado, nos sentimos deprimidos, agresivos, tal vez culpables, e incluso incapaces. Nuestra calidad de vida se empobrece y, como consecuencia, también nosotros mismos nos empobrecemos. Todo esto es porque la comunicación influye en nuestro bienestar general.

La vida es comunicación; por tanto, comunicarnos bien es tan necesario para nuestro desarrollo integral como respirar a pleno pulmón, es necesario para nuestro buen desarrollo físico.

COMUNICACION Y RELACIONES INTERPERSONALES

Las relaciones interpersonales son en nuestra vida una de las fuentes de mayores alegrías y satisfacciones y, a la vez, son causa de las mayores dificultades y de las más profundas tristezas.

Hay muchas formas y modos de comunicación: la comunicación artística, la expresión corporal, el lenguaje no-verbal, los medios de comunicación. En las relaciones interpersonales la comunicación que se da entre personas.

Además del aprecio, apoyo y complementariedad, las relaciones interpersonales son fuente de alegría puesto que al darse la auténtica comunicación, al ser conocidos y comprendidos como somos surgen espontáneamente en nosotros el gozo y la alegría. Por el contrario, las deficiencias en las relaciones interpersonales causan en nosotros tristeza y desolación.

LENGUAJE Y COMUNICACION NO-VERBAL

Los dos tipos de comunicación, la verbal y la no verbal, no se excluyen, sino que se complementan. Con nuestro cuerpo siempre estamos comunicándonos, aunque estemos callados. Con nuestros ojos siempre estamos recibiendo información de los demás: su expresión, sus gestos... podemos hablar o callar, muchas veces al callar también estamos comunicándonos.

Estos dos tipos de comunicación, verbal y no verbal, no siempre coinciden en el contenido. Con las palabras podemos mentir, pero no con nuestro lenguaje no verbal. De aquí la importancia del saber «escuchar» el lenguaje no verbal de nuestro interlocutor, ya que a través de sus expresiones no verbales puede emitir mensajes que no está expresando verbalmente y que complementan su comunicación verbal.

APRENDER A COMUNICARNOS

Todo es comunicación y todos nos comunicamos. Todos deseamos hacernos comprender y nosotros comprender a los demás. Pero no siempre sabemos hacerlo, ya que no nacemos sabiendo comunicarnos. Comunicarnos bien no es fácil. Tenemos que aprender a comunicarnos y aprendemos a base de intentos, errores y nuevos intentos. La comunicación es un aprendizaje necesario. Es algo que deberíamos dominar ya que la comunicación es una herramienta imprescindible en nuestra vida y elemento esencial en nuestra realización personal.

Parece que la comunicación y el diálogo deberían ser siempre gratificantes. Sabemos por experiencia que no siempre es así. La comunicación auténtica no es fácil. Con frecuencia hacemos uso de formas viciadas de comunicación. La comunicación exige un aprendizaje.

Más que una necesidad y un aprendizaje, la comunicación es un arte. La comunicación es un arte cuyo conocimiento y dominio es necesario e imprescindible para todos. No es un arte superfluo del que podamos prescindir. La comunicación es algo esencial en nuestra vida ya que nuestra vida se va tejiendo a base de hilos tendidos a unos y otros y a la realidad circundante.  La comunicación es un arte difícil. Requiere, como todo arte, esfuerzo, atención y constancia. La comunicación es un arte incómodo, conmueve nuestros cimientos; nos hace salir de nuestra incomunicación, nos hace vulnerables: cuando nos comunicamos en cierta forma nos desnudamos: expresamos como somos, qué pensamos, a qué aspiramos.

Un punto álgido de la comunicación lo podemos apreciar, por ejemplo, en la «oratoria» o arte de hablar con elocuencia para persuadir o convencer a un auditorio, basada en parámetros como Claridad (ideas claras), Sencillez (lenguaje accesible), Concisión (expresión de lo esencial), Coherencia (conservación del hilo temático), Fluidez (expresividad corrida), Naturalidad (espontaneidad sin fingimiento), Belleza (estética expresiva) e Impacto (capacidad de ser recordado). O en el arte de la«retórica», disciplina transversal a distintos campos del conocimiento (literatura, ciencia política, publicidad, periodismo, ciencias de la educación, ciencias sociales, derecho, etc.) que se ocupa de sistematizar procedimientos y técnicas de utilización del lenguaje en vistas a una óptima comunicación y puestos al servicio de una finalidad persuasiva o estética. Y es que comunicarnos adecuadamente, con claridad, coherencia y eficacia, es todo un arte no fácil de alcanzar.

VMC