2005-15
10è ANIVERSARI

titol

A MANERA DE PRESENTACIÓN

 

  1. A lo largo de la historia ha habido épocas en las que la humanidad ha sabido reflexionar sobre sí misma y hacer un balance de su propia «obra». La conciencia reflexiva es la que nos diferencia del resto de especies y nos hace verdaderamente «humanos». Nos permite imaginar «nuevos mundos» y nos empuja a trabajar para hacerlos posibles.
  2. El ser humano no se ha conformado nunca con lo que le ha sido dado. Siempre ha soñado construir un «mundo» más humano donde poder desarrollar su vida dignamente, en convivencia, paz y libertad. Un mundo más «civilizado», en el que poder ejercer y desarrollar su vida más plenamente.
  3. UN MUNDO PARADÓJICO Y CONTRADICTORIO

  4. El mundo es como es. Y en gran medida es como nosotros lo hemos hecho. En las últimas décadas estamos asistiendo a un periodo de grandes cambios, de profundas transformaciones y aceleradas mutaciones, en todos los órdenes de la vida: ecológico, personal, familiar, social, económico, cívico, político, ideológico, formativo, cultural... En ciertos aspectos estos procesos evolucionan tan rápidamente que podríamos considerarlos como verdaderamente revolucionarios.
  5. Hoy nos encontramos con un mundo paradójico, con unas reducidas áreas privilegiadas superdesarrolladas y opulentas y una gran parte a duras penas saliendo del subdesarrollo, con una muy desigual distribución de la riqueza y del bienestar material. Con un mundo tecnológicamente avanzado pero ecológicamente en regresión, planetariamente intercomunicado pero personalmente quizá aislado, globalmente interdependiente pero particularmente débil y dependiente, militarmente fuerte pero a la vez colectivamente vulnerable y inseguro, sanitariamente avanzado pero individualmente frágil y contingente, socialmente eufórico pero moralmente quizás abatido, globalmente planificado pero mentalmente desconcertado y desorientado, con saberes superespecializados pero ciego y miope sobre el sentido y la orientación de la globalidad, académicamente letrado pero espiritualmente ignorante, ampliamente comunicado pero individualmente anímicamente quizás solos, aislados e incomunicados, sistémicamente desencajado, cotidianamente incierto, hambriento de plenitud y de absoluto... No tenemos derecho a quejarnos de este resultado, es nuestra "obra", nuestro producto, la resultante final de nuestro diseño y nuestra realización.
  6. Por otra parte, el predominio de la razón, el avance científico-tecnológico, el dominio de la naturaleza y el bienestar material alcanzado, nos han endiosado. Racionalismo posmoderno, relativismo, nihilismo, feminismos radicales e ideologías de género nos alejan de la globalidad, nos llevan a una visión reduccionista de la realidad y nos invitan a descartar y abandonar los valores milenarios sólidos y contrastados y sustituirlos por otros coyunturales, efímeros, de dudosa extracción y de escasa entidad, huidizos y contingentes, la solidez de los cuales está aún por demostrar.
  7. UN MUNDO ABIERTO, PLURAL Y DIVERSO

  8. El nuestro es un mundo abierto, plural y diverso. Un mundo con sobreabundancia de estímulos. Nos desbordan los estímulos de la realidad: anuncios, ofertas, tendencias, propaganda, sugerencias y promesas, reclamos sugerentes, tentaciones seductoras, voces cautivadoras y sugerentes, pluralidad de opiniones, estilos de vida diversos ... Ante una tal superabundancia, ante tanto «ruido» ambiental, comunicativo y mediático ... qué hacer, cuál debería ser nuestra actitud?
  9. Por otra parte a nivel individual, nuestra mente está continuamente en marcha, actuando, funcionando, ajetreada. Qué es lo que pre-ocupa y ocupa cotidianamente nuestra mente? A menudo podemos comprobar cómo muchas personas, inmersas en el mar de la cotidianidad, absortos en sus asuntos y preocupaciones diarias, tienden a ignorar, les pasan desapercibidos -o perciben como ajenos- valores, cuestiones y temas de capital importancia.
  10. Uno de los grandes retos para cada uno de nosotros es saber a qué dedicar preferentemente nuestra atención, descubrir en qué cuestiones vale la pena focalizar nuestra atención, de cara a nuestro bienestar personal y nuestra satisfacción plena. Uno de los grandes retos que tenemos planteados consiste en identificar las cuestiones que nos llenan, aquellas cuestiones que sabemos que nos hacen realmente felices. Porque corremos el riesgo de que nuestro cerebro disperso se distraiga de lo esencial, y nos dedicamos a prestar atención a cuestiones secundarias que no nos llenan, a cuestiones triviales, banales, que no nos hacen realmente felices.
  11. En definitiva, nos encontramos en medio de una subterránea guerra ideológica-cultural entre fuerzas sociales distintas, con formas diversas de interpretar y estar en el mundo, con una concepción antropológica, ideológica, educativa y cultura ciertamente diferente, que pugnan para abrirse paso y ejercer su acción hegemónica sobre la población… Toda esta situación está cambiando, afectando y modificando, las estructuras de este mundo y la manera de interpretarlo, de vivirlo y de relacionarnos.
  12. ESTE MUNDO NECESITA UNA PROFUNDA RECONVERSIÓN Y RENOVACIÓN

  13. Este mundo precisa una profunda reconversión y renovación y el redescubrimiento de auténticos valores de fondo. La crisis que estamos atravesando nos impulsa a revisar el camino recorrido, a discernir y proyectar una nueva manera de existir. Lo que hoy está en juego son algunas de nuestras señas de identidad más preciadas, como «sociedad» y como «civilización».
  14. En la batalla ideológica que se está librando, ni por el origen ideológico de algunas de estas fuerzas, ni por la concepción antropológica y cultural en que se sustentan, ni por el contenido de sus modelos de sociedad, como denota la orientación que esconden bajo eufemismos como libertad, progreso, autonomía, derecho a decidir..., ni por la sinceridad que demuestran en sus planteamientos, no está nada claro que nos lleven a un verdadero progreso en humanidad y civilización.
  15. Además, qué concepto de «educación», «formación» y «cultura» se está transmitiendo a la ciudadanía? ¿Qué tipo de educación, formación y cultura se nos transmite y se practica desde el poder político, económico y empresarial? ¿Qué concepto de educación, formación y cultura estamos transmitiendo a las nuevas generaciones a través de las transmisiones culturales en curso...? A veces desgraciadamente operamos con una concepción muy pobre y reduccionista de tan nobles actividades.
  16. EN MEDIO DE ESTE CONTEXTO QUÉ ES LA SITUACIÓN DEL HOMBRE Y LA MUJER ACTUALES?

  17. En medio de este contexto nos encontramos con un ser humano sorprendido, atónito, estupefacto, sobrecogido, frágil, débil y abandonado, huérfano de las seguridades tradicionales, y abocado a un mundo en crisis, imprevisible y lleno de incertidumbre, donde no tiene más remedio que rediseñar y reinventar una nueva sociedad, sedimentada sobre pilares más sólidos, consistentes y coherentes con la naturaleza y la verdad del hombre y no de espaldas a ellos. Una sociedad que se precie de civilizada y avanzada no puede fundamentarse en valores huidizos.
  18. El hombre no puede desarrollarse y desplegarse de forma completa si no es a través del conocimiento y respeto de sí mismo y del mundo que le rodea. Ante el peligro de degradación de lo «humano» y el deterioro de la vida, hay que resaltar y enfatizar la firme convicción de que «el primer capital a valorar y preservar es el mismo ser humano, la persona entera en su integridad».
  19. En medio de este no siempre alentador panorama, no todo es oscuridad y penumbra.... hay también luz, claridad y resplandor. Hay también «estrellas» entre los hombres. Si no los vemos es simplemente porque no los miramos. Lucen y están ahí... a nuestro alcance, para nuestro provecho. Búscalos, encuéntralos...
  20. LA RESPUESTA: UN SER HUMANO BIEN FORMADO, CULTURALIZADO Y CIVILIZADO

  21. El «ser humano» es un animal sí, pero un animal «educado», «civilizado», aunque a veces no ejerza como tal. No podremos conseguir un país de calidad sin tener ciudadanos de calidad; conseguir un país de calidad significa tener ciudadanos de calidad; y tener ciudadanos de calidad significa tener ciudadanos formados. Una buena formación ayuda a tomar conciencia sobre la realidad, y contribuye a ensanchar nuestros horizontes mentales y existenciales y a mejorar las condiciones de nuestro entorno. La auténtica «cultura», no la académica y libresca, sí la bien integrada, asimilada y sedimentada promueve la reflexión crítica y nos estimula a perseguir una vida más digna y plena, y nos empuja a tomar conciencia sobre la pluralidad de «ofertas» existententes alrededor nuestro y a distinguir las «voces» de los «ecos», a elegir crítica y responsablemente, a no detenerse, a progresar, a ir siempre adelante ... En definitiva, «educarse»,« formarse», fundamentalmente significa aprender a dirigir con sentido nuestra propia vida. Si el adulto de hoy no está bien formado, quién educará de forma adecuada las nuevas generaciones? La pieza central de la educación es el aprendizaje de la fortaleza de espíritu, el respeto y la capacidad de comunicación personal. Por ello, no lo dudes... en este siglo XXI date un toque de «calidad» !!!! Por mucho que un hombre valga nunca conseguirá valor más alto que el de convertirse en auténticamente humano. Como decía A. Machado: "No hay valor más alto que el de legar a ser hombre».
  22. El futuro no lo modelan leyes que fabrican gobiernos perecederos, sino el testimonio abnegado y la acción de aquellos que se rebelan contra la indiferencia y siembran entre sus contemporáneos semillas de un verdadero cambio social. La clave del «progreso» está en descubrir, comprender y potenciar «lo verdadero del ser humano». El ser humano, la persona humana y su dignidad, deben ser el fin principal de todo sistema «social» y «político». Y para ello se necesita partir de una base antropológica adecuada. La «cultura» una herramienta para ver de otra manera, una herramienta para dirigir una nueva mirada hacia nosotros mismos y nuestro entorno.
  23. EL PROPÓSITO DE ESTE SITIO

  24. Este lugar intenta ofrecerte, con un lenguaje sencillo, una visión amplia, moderna, enriquecedora y crítica sobre nuestra cultura y nuestra sociedad, contribuyendo así a una mejor «formación» de los ciudadanos. Apuntando a una existencia de mayor "calidad". Lo propio del humano es vivir «ENTREVALORES» y no meramente vegetando. Necesitamos no vivir distraídos y no perder de vista, en cada momento, lo esencial.
  25. La «Educación», la «Formación» y la «Cultura», son un valor añadido al animal humano, y para aquellos que lo saben apreciar un valioso distintivo de calidad. Una buena «Educación» y una buena «Formación» deben plantearse como primera exigencia que la persona que se está formando sienta la necesidad de una vida más plena, más perfecta, más auténtica, porque así será más cabalmente ser humano. Los «valores»: son como faros que iluminan el camino. La «cultura»: una forma de interpretar y de estar en el mundo.
  26. Reflexionar sobre las cosas ayuda a vivirlas mejor. Por ello, a todos los que van comprendiendo que la voluntad de mejora, de desarrollo personal, de progreso, es la pasión por la formación permanente, la pasión por la valoración de uno mismo, la pasión por la valoración de la propia persona, va dedicado este sitio.

Noviembre 2014