MARAVILLAS DEL CUERPO HUMANO
Somos una maravilla. Lo somos desde el punto de vista somático pero más todavía desde un punto de vista mental, psíquico, psicológico. Nuestro cuerpo es como si fuera una complejísima
y maravillosa máquina funcionando a la perfección. Nuestro cerebro es la estructura biológica más compleja y sorprendente que podemos observar en la naturaleza. El aumento progresivo, a medida que
avanzamos en el proceso evolutivo, de nuestra capacidad para recibir y procesar información, las extraordinarias competencias mentales de que esta estructura es capaz, la variedad de manifestaciones de nuestra actividad mental:
la conciencia reflexiva, la capacidad de interrogarse sobre el sentido de las cosas, el razonamiento, la capacidad de expresarse, la imaginación, la emoción, la memoria, el amor y la ternura, la elaboración de proyectos, la planificación
de los medios necesarios para alcanzar las metas propuestas… hacen de la vida humana un fenómeno irrepetible.
La valoración de la vida y del ser humano, como principal exponente de ésta dentro de la naturaleza, empieza poniendo de relieve este complejo y maravilloso fenómeno que llamamos “vida” y continúa con la toma de conciencia del valor de ésta, tomando conciencia de la compleja y maravillosa obra de que somos portadores. Todo ello invita a la más alta valoración de la vida y en especial de la vida humana.
En el proceso de “civilización” de nuestra especie, en
el largo proceso de "humanización" que vamos recorriendo a lo largo del tiempo, la cultura de la “valoración de la vida” ha supuesto un importante hito llegando a convertirse en nuestros días, en cada vez más amplias áreas culturales
del planeta, en un valor irrenunciable de nuestro actual estadio de civilización.
Sobre la sangre, diremos que una gota de sangre tiene 5 millones de glóbulos rojos, entre 5.000 y 10.000 glóbulos blancos y 250.000 plaquetas. Los glóbulos rojos o hematíes se encargan de la oxigenación de las células del cuerpo. Los glóbulos blancos o leucocitos tienen una función inmunológica, haciendo trabajos de limpieza (fagocitos) y defensa (linfocitos). Se dedican a destruir microbios y células muertas y producen anticuerpos para neutralizar los microbios de las respectivas enfermedades infecciosas. Las plaquetas sirven para taponar las heridas, cicatrizarlas y evitar hemorragias.
El estómago es como una gran oficina, donde se fabrican los alimentos que sustentarán el organismo. Tiene muchos músculos, que lo agitan incesantemente de una parte a otra durante la digestión, con millares y millares de pequeñas glándulas, que fabricarán las peptonas, el ácido clorhídrico y demás jugos, que disolverán los alimentos. Y así podríamos seguir hablando de otros órganos del cuerpo.
El oído también es una maravilla de perfección. Un detalle curioso es que el camino del sonido, desde la oreja o pabellón exterior hasta los tímpanos, se halla protegido por una cera amarilla de sabor amargo, para ahuyentar de manera eficaz a los insectos, que quisieran penetrar en el interior. En el oído medio hay una cadena de huesecillos. El primero de ellos es el martillo, que apoya su mango en la parte interior del tímpano, golpeando a cada movimiento de éste el yunque, que pone en vibración el estribo. Estos huesecillos hacen el papel de palanca, es decir, acrecientan la fuerza y el valor de los movimientos del tímpano al traspasarlos al interior. El huesecillo, llamado martillo, cumple además la función de amortiguador y acomodador del tímpano de acuerdo a la intensidad del sonido. En el oído interno, el llamado caracol, es como un piano arpa con más de 10.500 teclas. Y, en cada tecla, hay una cuerda sensible, un hilo finísimo del nervio acústico, que lleva su vibración al cerebro, donde producirá la sensación auditiva. Como vemos, toda una maravilla.
El ser humano no es el que más cromosomas tiene, pues hay simios que tienen más cromosomas. En el genoma humano (conjunto de genes humanos) hay entre 30 y 80 mil genes. El estudio de estos genes es como un libro en el que pueden leerse muchos datos, incluso de generaciones pasadas, que han transmitido por herencia cualidades o enfermedades. Por eso, se quiere profundizar en estos estudios para remediar las enfermedades hereditarias. Algunos hablan del estudio del genoma humano como del estudio de un libro de secretos filosóficos sobre la historia humana desde el principio hasta la actualidad.
Adaptació a partir de:
Ángel Peña.
Fuente: http://es.catholic.net/
Per a «construir» junts...
«És detestable aquest afany que tenen els qui, sabent alguna cosa, no procuren compartir aquests coneixements».
(Miguel d'Unamuno, escriptor i filosof espanyol)
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Recorda, cada pensament que cultivem, cada acció que emprenem, cada petit acte d'amor i de comprensió que realitzem i cada connexió que establim amb altres ens apropa un pas més al futur que estem cridats a crear.
(Pierre Teilhard de Chardin (1881–1955) jesuïta, paleontòleg i filòsof francès)
Para «construir» juntos...
«Es detestable ese afán que tienen quienes, sabiendo algo, no procuran compartir esos conocimientos».
(Miguel de Unamuno, escritor y filósofo español)
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