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La búsqueda (II)

Por Josep OTÓN (1)

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La búsqueda de sentido

Impactados por la experiencia de Viktor E. Frankl en Auschwitz, acerquémonos al análisis de la búsqueda de sentido, según su conocida obra El hombre en busca de sentido (Herder, Barcelona, 1990). Del infierno de los campos de concentración nos han llegado testimonios sobrecogedores. Basta con leer a Primo Levi o a Etty Hillesum para percatarnos de la magnitud de la tragedia. Ahora bien, tanta desdicha es vivida de maneras muy diferentes, como lo atestiguan personas como Edith Stein, Maria Skobtsova o Maximiliano Kolbe.

Nos centraremos en el testimonio del doctor Viktor E. Frankl, psiquiatra austríaco de origen judío que fue internado en Auschwitz, donde se dio cuenta que la búsqueda de sentido no es un lujo reservado para aquellos que tienen la vida solucionada. Todo lo contrario. Cuanto más adversas son las circunstancias que nos toca vivir, mayor necesidad tenemos de encontrar un sentido a la existencia. El absurdo de la demencia destructora reclama la afirmación de un sentido que sirva de fundamento a la odisea de la vida. Incluso cuando nuestra situación concreta se impregna de dolor, el individuo tiene que ser consciente de que de él depende cómo afrontarlo.

Frente a la sistemática deshumanización y despersonalización que se pretendía en los campos, Frankl plantea la búsqueda de sentido como un ejercicio a la inversa, una estrategia para recuperar la propia identidad, para superar la despersonalización. Aquellos prisioneros que tenían un motivo por el que vivir soportaban con mayor entereza las adversidades y las penurias de los campos.

Así defiende que la salud emocional se fundamenta en cierto grado de inestabilidad, en la tensión entre lo que ya se ha logrado y lo que todavía no se ha conseguido; o en el vacío entre lo que es y lo que debería ser. La búsqueda, en el orden que sea, es necesaria. Buscar nos mantiene vivos, nos ayuda a no desfallecer.

La búsqueda de trascendencia y la búsqueda interior

Ahondemos hoy un poco encia. Tarde o temprano, el ser humano, en su búsqueda de la felicidad, del sentido, de su misión, de conocimiento…, debe aterrizar en su interior. Segurame la búsqueda interior, la antesala de la búsqueda de la trascendennte que al penetrar en sus adentros encontrará zonas tormentosas, sus propios desiertos, sus infiernos personales. Estos son los desiertos de nuestro interior que nos desalientan en nuestro caminar. Pero es preciso no sucumbir al desánimo. Como Ulises con el canto de las sirenas, debemos proseguir nuestra andadura escuchando los reproches de estas voces pero sin dejarnos arrastrar por ellas, porque nos harían embarrancar.

La experiencia de los maestros de la interioridad nos enseña que debemos sortear esta prueba; no sucumbir al desánimo y adentrarnos en lo profundo. No es una travesía fácil, ni mucho menos, pero algo nos impulsa a seguir adelante. El silencio, la soledad, la paciencia, la perseverancia y la humildad nos ayudan a proseguir en esta odisea particular, a mantener el rumbo sin variar de ruta, directos hacia lo profundo, hacia lo auténtico, hacia nosotros mismos. En pleno éxodo interior, no hemos de añorar las cebollas de Egipto, como los israelitas en el desierto, pero nos puede motivar la idea de llegar a una Tierra Prometida, un estado interior de plenitud, el descubrimiento de quienes somos.

Sin embargo, la prueba de que vamos en la dirección correcta es la fuerza que nos impele a seguir avanzando. Esa es nuestra brújula. Y esa experiencia es descrita por la tradición cristiana como el encuentro con Dios, aun sabiendo que experiencia, encuentro y Dios son palabras que nos permiten describir lo que está fuera del lenguaje. Dicen, pero a la vez limitan lo que decimos. Al fin y al cabo, algo nos sucede que nos desborda.


(1) OTÓN CATALÁN, JOSEP Josep Otón Catalán es doctor en Historia y profesor en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona. Dedicó su tesis doctoral a estudiar la filosofía de la historia de Simone Weil. Por sus estudios sobre esta filósofa ha obtenido el premio Serra i Moret (2006) de ensayo sobre valores cívicos, el premio Joan Profitós (2006) de ensayo pedagógico y el premio de la Cátedra Victoriano Muñoz (UPC) a la tesis defendida en 2006 que más incidía en el desarrollo de valores humanos. Es autor de diversas obras en las que analiza diferentes aspectos de la figura de Simone Weil y de libros de literatura juvenil. Agunas de sus obras: https://www.sanpablo.es/editorial/autor/60453/oton-catalan-josep

Otros libros de Otón Catalán, Josep son Chamán Del Pequeño Valle, El, Histories I Personatges, Debir, El Santuario Interior. La Experiencia Mística Y Su Formulación Religiosa, Historias Y Personajes : Un Recorrido Por La Biblia, El Reencantamiento Espiritual Posmoderno, La Mística De La Palabra, Vigías Del Abismo. Experiencia Mística Y Pensamiento Contemporáneo y El Inconsciente, ¿morada De Dios?.

Font:
https://esglesia.barcelona/documents/full-dominical-del-21-de-juliol-de-2019/
https://esglesia.barcelona/documents/full-dominical-de-l11-dagost-de-2019/

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